{"id":372063,"date":"2024-01-16T14:00:00","date_gmt":"2024-01-16T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/citoquinas-pruritogenicas-promotoras-de-la-inflamacion-como-diana-terapeutica\/"},"modified":"2024-01-16T14:00:08","modified_gmt":"2024-01-16T13:00:08","slug":"citoquinas-pruritogenicas-promotoras-de-la-inflamacion-como-diana-terapeutica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/citoquinas-pruritogenicas-promotoras-de-la-inflamacion-como-diana-terapeutica\/","title":{"rendered":"Citoquinas pruritog\u00e9nicas promotoras de la inflamaci\u00f3n como diana terap\u00e9utica"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Existen varios factores desencadenantes del picor inicial en el prurigo nodular (PN). Si los afectados ceden al impulso de rascarse, el prurito se intensifica, ya que esto estimula las c\u00e9lulas nerviosas e inflamatorias. Esto conduce a un c\u00edrculo vicioso y contribuye a una cronificaci\u00f3n de los s\u00edntomas. Cada vez se comprende mejor la compleja interacci\u00f3n entre los sistemas cut\u00e1neo, inmunitario y nervioso. Bas\u00e1ndose en esto, se desarrollaron y probaron nuevas opciones terap\u00e9uticas antiinflamatorias.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>&#8220;Hemos alcanzado un punto de inflexi\u00f3n en el tratamiento del prurigo nodular&#8221;, afirma el PD Dr. Simon M\u00fcller, Director M\u00e9dico de Dermatolog\u00eda Hospitalaria del Hospital Universitario de Basilea y Presidente del simposio [1]. Esta enfermedad de la piel, que se caracteriza por un picor ag\u00f3nico y n\u00f3dulos cut\u00e1neos pruriginosos, ha estado en la sombra durante mucho tiempo, pero en los \u00faltimos a\u00f1os se ha convertido en un &#8220;tema candente&#8221; en relaci\u00f3n con el desarrollo de nuevas opciones de tratamiento. As\u00ed lo demuestra tambi\u00e9n el n\u00famero de publicaciones cient\u00edficas sobre el prurigo nodular (PN) en PubMed, que ha aumentado considerablemente en un breve periodo de tiempo. Seg\u00fan datos epidemiol\u00f3gicos, la NP tiene una mayor prevalencia en personas mayores de 50 a\u00f1os, y las mujeres se ven afectadas con m\u00e1s frecuencia que los hombres [1].  <\/p>\n\n<h3 id=\"el-picor-agonizante-golpea-la-mente\" class=\"wp-block-heading\">El picor agonizante golpea la mente  <\/h3>\n\n<p>PD El Dr. Manuel P. Pereira, de la Charit\u00e9 Universit\u00e4tsmedizin de Berl\u00edn, habl\u00f3 sobre la etiopatogenia, el diagn\u00f3stico y el tratamiento de la NP [1]. La etiolog\u00eda de la NP puede ser dermatol\u00f3gica, sist\u00e9mica, neurol\u00f3gica, psiqui\u00e1trica\/psicosom\u00e1tica, multifactorial o debida a una causa indeterminada [1]. La sensibilizaci\u00f3n perif\u00e9rica y central al picor cr\u00f3nico contribuye a la cronicidad de la enfermedad. El diagn\u00f3stico de la NP se realiza principalmente de forma cl\u00ednica si se cumplen estos tres criterios principales [2\u20134]:  <\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Prurito cr\u00f3nico durante un periodo de \u22656 semanas<\/li>\n\n\n\n<li>Antecedentes de picor cr\u00f3nico y severo y\/o signos de rascado o frotamiento repetido (por ejemplo, excoriaciones y cicatrices)<\/li>\n\n\n\n<li>Presencia de lesiones pruriginosas y nodulares.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p>La gravedad de las lesiones cut\u00e1neas puede evaluarse mediante la puntuaci\u00f3n IGA. &#8220;El picor es de moderado a grave en la mayor\u00eda de los pacientes&#8221;, inform\u00f3 el ponente [1]. Los lugares de predilecci\u00f3n son las extremidades superiores e inferiores, pero la espalda tambi\u00e9n puede verse afectada. La &#8220;carga de la enfermedad&#8221; tambi\u00e9n debe registrarse durante la aclaraci\u00f3n diagn\u00f3stica. La carga de morbilidad asociada a la NP es elevada, los pacientes sufren a menudo trastornos del sue\u00f1o y s\u00edntomas depresivos, y su calidad de vida en general se ve mermada.  <\/p>\n\n<h3 id=\"la-diatesis-atopica-aumenta-el-riesgo-de-np\" class=\"wp-block-heading\">La di\u00e1tesis at\u00f3pica aumenta el riesgo de NP<\/h3>\n\n<p>&#8220;Los n\u00f3dulos son las lesiones m\u00e1s comunes, pero tambi\u00e9n se encuentran otras como p\u00e1pulas y placas&#8221;, afirma el Dr. Pereira. El n\u00famero de lesiones pruriginosas oscila entre unos pocos y varios cientos. En general, existe una distribuci\u00f3n bilateral. &#8220;Normalmente se ven marcas de ara\u00f1azos&#8221;, dice el orador. Adem\u00e1s de excoriaciones y costras, tambi\u00e9n incluye liquenificaci\u00f3n, hiper e hipopigmentaci\u00f3n [4\u20136]. Es t\u00edpico el receso de las zonas interescapulares (el llamado &#8220;signo de la mariposa&#8221;), ya que son menos accesibles para el rascado, especialmente en la zona de la espalda [5].  <\/p>\n\n<p>&#8220;Otro aspecto importante es la distinci\u00f3n entre dermatitis at\u00f3pica y prurigo nodular&#8221;, explic\u00f3 el ponente. Una diferencia se refiere a la morfolog\u00eda de las lesiones; el prurigo se caracteriza por n\u00f3dulos, mientras que la dermatitis at\u00f3pica (DA) se caracteriza por lesiones eccematosas, pero la NP y la DA pueden coexistir en el mismo paciente [1,7]. La NP suele aparecer en dermatitis at\u00f3picas o di\u00e1tesis cut\u00e1neas at\u00f3picas pronunciadas [8]. Histopatol\u00f3gicamente, la fibrosis d\u00e9rmica y un denso infiltrado inflamatorio en la dermis son caracter\u00edsticos de la NP [1].  <\/p>\n\n<h3 id=\"la-fisiopatologia-de-la-np-es-compleja\" class=\"wp-block-heading\">La fisiopatolog\u00eda de la NP es compleja<\/h3>\n\n<p>&#8220;En fisiopatolog\u00eda, la interacci\u00f3n entre los queratinocitos, las c\u00e9lulas inmunitarias y los nervios cut\u00e1neos es muy importante&#8221;, explic\u00f3 el Dr. Pereira. Diversas c\u00e9lulas inmunitarias, incluidos eosin\u00f3filos, neutr\u00f3filos, c\u00e9lulas T, macr\u00f3fagos y mastocitos, se infiltraron en la piel lesional, desencadenando la liberaci\u00f3n de citocinas inflamatorias y prurit\u00f3genos [9]. La piel tiene una alta densidad de fibras nerviosas aferentes perif\u00e9ricas. Las se\u00f1ales de picor de la piel se transmiten al sistema nervioso central [10]. Adem\u00e1s, la interacci\u00f3n entre las c\u00e9lulas inmunitarias y las fibras nerviosas sensoriales perif\u00e9ricas activadas por neurotransmisores provoca una neuroinflamaci\u00f3n en la piel y un picor persistente [9]. Los mediadores inflamatorios liberados por las c\u00e9lulas inmunitarias incluyen, entre otros, la interleucina (IL)-4, liberada por las c\u00e9lulas Th2. Sin embargo, la IL-13 y la IL-31 tambi\u00e9n act\u00faan como mensajeros proinflamatorios en la NP. Estos mediadores tienen un efecto directo sobre los nervios cut\u00e1neos, pero tambi\u00e9n contribuyen a la sensibilizaci\u00f3n neuronal. &#8220;Todos estos procesos intensifican el picor y contribuyen a la cronicidad&#8221;, resume el Dr. Pereira [1].  <\/p>\n\n<h3 id=\"dupilumab-como-nuevo-faro-de-esperanza\" class=\"wp-block-heading\">Dupilumab como nuevo faro de esperanza  <\/h3>\n\n<p>Las directrices recomiendan un tratamiento adaptado al estadio de la NP [14,15]. Cuando las terapias que s\u00f3lo act\u00faan localmente sobre la piel tratada (por ejemplo, los corticosteroides t\u00f3picos y los inhibidores t\u00f3picos de la calcineurina) alcanzan sus l\u00edmites, est\u00e1 indicado el tratamiento sist\u00e9mico. Swissmedic concedi\u00f3 este a\u00f1o a Dupilumab <sup>(Dupixent\u00ae<\/sup>) una indicaci\u00f3n ampliada para adultos con NP de moderada a grave en los que las terapias t\u00f3picas prescritas no son eficaces [11]. El dupilumab es un biol\u00f3gico que se dirige con precisi\u00f3n a la respuesta inflamatoria y al mecanismo de desarrollo del picor y ha demostrado ser eficaz y seguro en los ensayos cl\u00ednicos PRIME y PRIME 2 en 311 adultos con NP de moderada a grave [11]. El tratamiento con dupilumab 300 mg (q2w)** mostr\u00f3 mejoras cl\u00ednicamente significativas y estad\u00edsticamente significativas del prurito y las lesiones cut\u00e1neas en comparaci\u00f3n con el placebo.  <\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>** q2w = cada 2 semanas<\/em><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1491\" height=\"974\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-371813\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28.png 1491w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-800x523.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-1160x758.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-120x78.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-90x59.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-320x209.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-560x366.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-240x157.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-180x118.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-640x418.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb1_DP6_s28-1120x732.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1491px) 100vw, 1491px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>En el estudio PRIME, por ejemplo, el 44,0% consigui\u00f3 una reducci\u00f3n de \u22654 puntos en la <em>Escala de Calificaci\u00f3n Num\u00e9rica de la Picaz\u00f3n<\/em> (WI-NRS) en la semana 12 despu\u00e9s del inicio, en comparaci\u00f3n con el 15,8% con placebo [12]. Con el tiempo, esta proporci\u00f3n aument\u00f3 considerablemente en el grupo verum: en la semana 24, las tasas correspondientes eran del 60,0% y el 18,4% respectivamente. PRIME2 tambi\u00e9n mostr\u00f3 una diferencia significativa en este criterio de valoraci\u00f3n en la semana 12, con un 37,2% con dupilumab frente a un 22,0% con placebo, que se acentu\u00f3 a\u00fan m\u00e1s en la semana 24. Las se\u00f1ales de seguridad correspond\u00edan al perfil de seguridad conocido del dupilumab. Un an\u00e1lisis de subgrupos demostr\u00f3 que tanto los pacientes at\u00f3picos como los no at\u00f3picos con NP se benefician del tratamiento con dupilumab <strong>(Fig. 1)<\/strong>. [1,12].  <\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-image size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1486\" height=\"1577\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-371815 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1486px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1486\/1577;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1.png 1486w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-800x849.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-1160x1231.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-120x127.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-90x96.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-320x340.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-560x594.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-240x255.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-180x191.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-640x679.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2023\/12\/abb2_DP6_s29-1-1120x1189.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1486px) 100vw, 1486px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n\n<p>Hay m\u00e1s f\u00e1rmacos candidatos en fase de desarrollo, entre ellos el anticuerpo contra el receptor IL-31 Nemolizumab. Este anticuerpo monoclonal ha dado hasta ahora resultados convincentes en los ensayos cl\u00ednicos. La crema de ruxolitinib es un inhibidor t\u00f3pico de la JAK que se est\u00e1 investigando actualmente en ensayos de fase III y dos inhibidores orales de la JAK, el abrocitinib y el povorcitinib, tambi\u00e9n est\u00e1n siendo sometidos a ensayos cl\u00ednicos (ensayos de fase II) [13]. La nalbufina y el vixarelimab tambi\u00e9n se est\u00e1n probando en ensayos cl\u00ednicos en curso [13].<\/p>\n\n<p><em>Congreso: Congreso anual de la SGDV<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>&#8220;El largo camino hacia un tema candente&#8221;, PD Dr Simon M\u00fcller, Dupi o no ser &#8211; esa es la nueva pregunta en el prurigo nodularis, Simposio 9, Sanofi, Congreso de la SSDV, 06.-08.09.2023.<\/li>\n\n\n\n<li>Pereira MP, et al; EADV Task Force Pruritus group members. European academy of dermatology and venereology European prurigo project: expert consensus on the definition, classification and terminology of chronic prurigo. J Eur Acad Dermatol Venereol 2018; 32(7): 1059-1065.<\/li>\n\n\n\n<li>St\u00e4nder HF, et al: Algoritmo de diagn\u00f3stico y tratamiento del prurigo nodular cr\u00f3nico. J Am Acad Dermatol 2020; 82(2): 460-468.  <\/li>\n\n\n\n<li>Misery L. Prurigo cr\u00f3nico. Br J Dermatol 2022; 187(4): 464-471.<\/li>\n\n\n\n<li>Zeidler C, Yosipovitch G, St\u00e4nder S. El prurigo nodular y su tratamiento. Dermatol Clin 2018; 36(3): 189-197.<\/li>\n\n\n\n<li>Calugareanu A, et al: Mejor\u00eda dr\u00e1stica del prurigo nodular generalizado con dupilumab. J Eur Acad Dermatol Venereol 2019 Aug; 33(8):e303-e304.<\/li>\n\n\n\n<li>Satoh T, et al: Prurigo nodular cr\u00f3nico asociado a eccema numular: posible implicaci\u00f3n de una infecci\u00f3n odontog\u00e9nica. Acta Derm Venereol 2003; 83(5): 376-377.  <\/li>\n\n\n\n<li>Weisshaar E, Mettang T: Diagn\u00f3stico racional del prurito. Act Dermatol 2017; 43: 139-145.  <\/li>\n\n\n\n<li>Wong LS, Yen YT. Prurigo nodular cr\u00f3nico: actualizaci\u00f3n sobre la patogenia y el tratamiento. Int J Mol Sci 2022 Oct 16; 23(20): 12390.  <\/li>\n\n\n\n<li>Ringkamp M, et al: Un papel para las fibras nerviosas mielinizadas nociceptivas en la sensaci\u00f3n de picor. J Neurosci 2011; 31: 14841-14849.  <\/li>\n\n\n\n<li>Swissmedic: Informaci\u00f3n sobre medicamentos, <a href=\"http:\/\/www.swissmedicinfo.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.swissmedicinfo.ch,<\/a>(\u00faltima consulta: 04.12.2023)  <\/li>\n\n\n\n<li>Yosipovitch G, et al.: Dupilumab in patients with prurigo nodularis: two randomized, double-blind, placebo-controlled phase 3 trials. Nat Med 2023; 29(5): 1180\u20131190. <\/li>\n\n\n\n<li>M\u00fcller S, Zeidler C, St\u00e4nder S: Prurigo cr\u00f3nico, incluido el prurigo nodular: nuevos conocimientos y tratamientos. Am J Clin Dermatol 2023, <a href=\"https:\/\/doi.org\/10.1007\/s40257-023-00818-z\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/doi.org\/10.1007\/s40257-023-00818-z<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>St\u00e4nder S, et al: Directriz S2k: Diagn\u00f3stico y tratamiento del prurito cr\u00f3nico. JDDG 2022; 20: 1387-1402.<\/li>\n\n\n\n<li>St\u00e4nder S, Pereira MP, Berger T, et al: Directrices de la IFSI sobre el prurigo cr\u00f3nico, incluido el prurigo nodular. Itch 2020; 5(4): e42.<br \/>doi:10.1097\/itx.0000000000000042.<\/li>\n\n\n\n<li>Wong L-S, Yen Y-T: Prurigo nodular cr\u00f3nico: actualizaci\u00f3n sobre la patogenia y el tratamiento. Revista Internacional de Ciencias Moleculares. 2022; 23(20): 12390 <a href=\"http:\/\/www.mdpi.com\/1422-0067\/23\/20\/12390\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">. www.mdpi.com\/1422-0067\/23\/20\/12390,<\/a>(\u00faltima consulta: 08.12.2023)  <\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>PR\u00c1CTICA DERMATOL\u00d3GICA 2023: 33(6): 28-29 (publicado el 10.12.23, antes de impresi\u00f3n)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Existen varios factores desencadenantes del picor inicial en el prurigo nodular (PN). 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