{"id":374709,"date":"2024-02-14T00:01:00","date_gmt":"2024-02-13T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=374709"},"modified":"2024-02-23T22:39:19","modified_gmt":"2024-02-23T21:39:19","slug":"gestion-eficaz-del-tratamiento-teniendo-en-cuenta-las-posibles-comorbilidades","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/gestion-eficaz-del-tratamiento-teniendo-en-cuenta-las-posibles-comorbilidades\/","title":{"rendered":"Gesti\u00f3n eficaz del tratamiento teniendo en cuenta las posibles comorbilidades"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Alrededor del 80% de los casos de TDAH persisten en la edad adulta. Sin embargo, s\u00f3lo se diagnostica a una peque\u00f1a proporci\u00f3n de los adultos afectados, ya que los s\u00edntomas cambian y las comorbilidades suelen cobrar protagonismo. Un modelo de tratamiento eficaz es multimodal e incluye psicoeducaci\u00f3n, psicoterapia y farmacoterapia.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>\u00bfUn ni\u00f1o hiperactivo? \u00a1Eso crece! Lo que sol\u00eda ser la sabidur\u00eda convencional ha demostrado ser incorrecta con el tiempo. Hoy en d\u00eda se sabe que aunque el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad (TDAH) se manifiesta en la infancia, sigue siendo sintom\u00e1tico en la mayor\u00eda de los afectados en la edad adulta debido a una elevada tendencia a cronificarse, y algunos tambi\u00e9n requieren tratamiento cl\u00ednico. En ni\u00f1os y adolescentes, la prevalencia oscila entre el 3% y el 5%; en adultos, se cree que entre el 1% y el 4% de los afectados. En consecuencia, la persistencia del trastorno del desarrollo ronda el 80% [1\u20134].  <\/p>\n\n<h3 id=\"ninguna-perturbacion-de-los-tiempos-modernos\" class=\"wp-block-heading\">Ninguna perturbaci\u00f3n de los tiempos modernos<\/h3>\n\n<p>Todo el mundo asocia el TDAH con la historia del fidget spinner. Los primeros problemas de comportamiento en la infancia que se corresponden con el TDAH o trastorno hipercin\u00e9tico se remontan a mediados del siglo XIX. En un repaso hist\u00f3rico del TDAH en este contexto, se hace referencia a los trabajos de Hoffmann, Maudsley, Bourneville, Clouston e Ireland, entre otros [5]. Kramer y Pollnow (1932) y Chess (1960), por ejemplo, llegaron a proporcionar descripciones m\u00e9dicas conceptualmente avanzadas de los trastornos hipercin\u00e9ticos en la infancia [6,7]. El hecho de que el trastorno pueda seguir manifest\u00e1ndose en la edad adulta se debe en gran parte al grupo de trabajo de Paul Wender en EE.UU. a mediados de los a\u00f1os setenta. Realiz\u00f3 los primeros estudios sistem\u00e1ticos con pacientes adultos con TDAH, cuyos resultados desempe\u00f1aron un papel clave en la configuraci\u00f3n del nuevo enfoque [8,9].<\/p>\n\n<h3 id=\"enfermedad-a-menudo-enmascarada\" class=\"wp-block-heading\">Enfermedad a menudo enmascarada<\/h3>\n\n<p>Sin embargo, a menudo no se reconoce el TDAH del adulto. Los expertos estiman que bastante menos del 20% de los pacientes son diagnosticados oficialmente [10]. Esto se debe a dos factores principales. Por un lado, existe un cambio dependiente de la edad en la tr\u00edada sintom\u00e1tica principal de trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n, hiperactividad e impulsividad <strong>(Fig. 1)<\/strong> [11]:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Si la hiperactividad motora es el principal foco de atenci\u00f3n en la infancia, este cuadro a menudo se desplaza hacia la inquietud interior a medida que el ni\u00f1o crece.<\/li>\n\n\n\n<li>El d\u00e9ficit de atenci\u00f3n persiste. Persiste en el 80% de los afectados. Las dificultades en este \u00e1mbito se manifiestan entonces, por ejemplo, en la organizaci\u00f3n del trabajo. <\/li>\n\n\n\n<li>La impulsividad disminuye en el 40% de los pacientes, pero sigue expres\u00e1ndose a menudo en comentarios inapropiados o al participar en el tr\u00e1fico rodado.<\/li>\n\n\n\n<li>La desorganizaci\u00f3n y la desregulaci\u00f3n emocional suelen aumentar como s\u00edntomas adicionales en la edad adulta temprana. <\/li>\n<\/ul>\n\n<p>As\u00ed, la hiperactividad que es cl\u00ednicamente llamativa en la infancia suele ser m\u00e1s discreta o modificarse en los adultos, por ejemplo como balanceo nervioso de los pies o tamborileo de los dedos en fases de inactividad forzada. Muchos afectados experimentan situaciones como los vuelos de larga distancia o las visitas al cine\/teatro con un alto nivel de tensi\u00f3n interior debido a la restricci\u00f3n de movimientos, por lo que intentan evitarlas en la vida cotidiana. Seg\u00fan las observaciones cl\u00ednicas, no es infrecuente que en los deportes de resistencia extrema o de alto riesgo se manifieste un fuerte deseo de hacer ejercicio.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1278\" height=\"762\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-374462\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12.png 1278w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-800x477.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-1160x692.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-120x72.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-90x54.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-320x191.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-560x334.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-240x143.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-180x107.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-640x382.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb1_NP1_s12-1120x668.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1278px) 100vw, 1278px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"mayor-riesgo-de-accidentes-en-pacientes-no-tratados\" class=\"wp-block-heading\">Mayor riesgo de accidentes en pacientes no tratados<\/h3>\n\n<p>Este hecho adquiere relevancia por el hecho de que el TDAH en adultos se asocia a un aumento del 143% en el riesgo de accidentes [12]. La probabilidad de sufrir un accidente de coche solo es tres veces mayor [13]. Las estimaciones permiten concluir que alrededor del 22% de todos los accidentes de tr\u00e1fico podr\u00edan haberse evitado si los afectados hubieran recibido el tratamiento adecuado, incluido el farmacol\u00f3gico [14]. Adem\u00e1s del d\u00e9ficit de atenci\u00f3n y la distracci\u00f3n, los factores de riesgo causantes de accidentes incluyen un tiempo de reacci\u00f3n m\u00e1s lento y la sobreestimaci\u00f3n de las habilidades al volante debido a un autoconocimiento limitado [15]. Un estudio investig\u00f3 la prevalencia del TDAH en adultos en una poblaci\u00f3n de v\u00edctimas de accidentes en dos hospitales traumatol\u00f3gicos [16]. Los resultados muestran que las personas con SAHOS estaban significativamente sobrerrepresentadas entre las v\u00edctimas de accidentes. Sin embargo, s\u00f3lo el 17% de los afectados conoc\u00eda ya la enfermedad. De ellos, s\u00f3lo un tercio recibi\u00f3 tratamiento farmacol\u00f3gico.<\/p>\n\n<h3 id=\"cuando-falta-atencion\" class=\"wp-block-heading\">Cuando falta atenci\u00f3n<\/h3>\n\n<p>El deterioro de la atenci\u00f3n y la concentraci\u00f3n suele hacerse evidente cuando los adultos afectados describen problemas en su vida cotidiana (laboral). Debido a un alto nivel de distractibilidad y apertura a los est\u00edmulos, puede haber dificultades con la organizaci\u00f3n de los procesos, as\u00ed como con la planificaci\u00f3n y estructuraci\u00f3n del trabajo a realizar. En consecuencia, el comportamiento laboral general suele caracterizarse por la ineficacia y la mala gesti\u00f3n del tiempo. Los problemas de concentraci\u00f3n pueden provocar errores en el lugar de trabajo y, en general, mermar el rendimiento laboral. La falta de control de los impulsos tambi\u00e9n puede causar problemas a los afectados en el trabajo, pero tambi\u00e9n en su entorno relacional, familiar y social. El comportamiento t\u00edpico en este caso es interferir en las conversaciones sin que nadie se lo pida y una tendencia a actuar espont\u00e1neamente sin pensarlo bien [17].<\/p>\n\n<h3 id=\"las-comorbilidades-suelen-dominar\" class=\"wp-block-heading\">Las comorbilidades suelen dominar<\/h3>\n\n<p>La segunda raz\u00f3n por la que a menudo se pasa por alto el TDAH en adultos es la posible presencia de comorbilidades. El TDAH rara vez se presenta como un trastorno aislado en la pr\u00e1ctica psiqui\u00e1trica de adultos. En aproximadamente cuatro de cada cinco afectados, el cuadro cl\u00ednico est\u00e1 total o parcialmente solapado por al menos otra enfermedad mental [18]. Un estudio observacional multic\u00e9ntrico de adultos demostr\u00f3 que las comorbilidades son la norma y no la excepci\u00f3n en los pacientes adultos con TDAH: En el momento del diagn\u00f3stico del TDAH, se observ\u00f3 una morbilidad psiqui\u00e1trica del 66,2%, con m\u00e1s hombres afectados [19]. Las comorbilidades m\u00e1s comunes del TDAH en adultos incluyen<strong> (Fig. 2)<\/strong> [18]:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Trastornos adictivos<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos de ansiedad<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos afectivos como la depresi\u00f3n, la man\u00eda o la bipolaridad.<\/li>\n<\/ul>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1792\" height=\"1350\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-374465 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1792px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1792\/1350;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13.png 1792w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-800x603.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-1160x874.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-320x240.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-300x225.png 300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-120x90.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-560x422.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-240x180.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-180x136.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-640x482.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-1120x844.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/abb2_NP1_s13-1600x1205.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1792px) 100vw, 1792px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>Se desconoce la relaci\u00f3n etiol\u00f3gica exacta entre el TDAH y estas comorbilidades. Sin embargo, se supone que el TDAH como trastorno pedi\u00e1trico suele manifestarse con anterioridad al trastorno com\u00f3rbido. Una comorbilidad psicol\u00f3gica podr\u00eda desarrollarse entonces de forma secundaria, por ejemplo como resultado de muchos a\u00f1os de experiencias negativas y frustraciones causadas por el TDAH. Los esfuerzos de adaptaci\u00f3n que consumen energ\u00eda tambi\u00e9n podr\u00edan desempe\u00f1ar un papel. Para cubrir los d\u00e9ficits, los afectados recurren a mecanismos de compensaci\u00f3n que, sin embargo, cuestan mucha energ\u00eda a largo plazo. Esto se debe a que los cerebros de las personas con TDAH filtran la informaci\u00f3n de forma menos autom\u00e1tica que los de las personas sanas. El exceso de informaci\u00f3n puede conducir entonces a la incertidumbre y a la perfecci\u00f3n compensatoria. En consecuencia, los pacientes con TDAH se encuentran m\u00e1s a menudo en situaciones de tensi\u00f3n, lo que puede desencadenar estr\u00e9s. La combinaci\u00f3n de una mayor vulnerabilidad -como en el caso del TDAH- y un mayor estr\u00e9s puede desembocar entonces en una enfermedad depresiva. Es cl\u00ednicamente relevante que estos trastornos secundarios desarrollen una din\u00e1mica a lo largo de la enfermedad y puedan dominar el cuadro cl\u00ednico general y enmascarar el SDHA [20]. La prevalencia estimada de depresi\u00f3n en adultos con TDAH es m\u00e1s de nueve veces superior a la de la cohorte sana [21]. Adem\u00e1s, los s\u00edntomas del TDAH se asocian con m\u00e1s episodios, conductas suicidas y una mayor gravedad de la depresi\u00f3n [22].<\/p>\n\n<p>Pocos pacientes con depresi\u00f3n, trastorno bipolar o trastorno de ansiedad reciben tambi\u00e9n un diagn\u00f3stico de TDAH al mismo tiempo. Una de las razones es que muchos s\u00edntomas se solapan. El s\u00edntoma central de la depresi\u00f3n, por ejemplo, es la alteraci\u00f3n emocional, que incluye tristeza, problemas de autoestima y trastornos del sue\u00f1o. La progresi\u00f3n puede ir desde un episodio depresivo con remisi\u00f3n completa de los s\u00edntomas, pasando por episodios recurrentes, hasta un estado de \u00e1nimo depresivo duradero. La distimia se encuentra a menudo en pacientes con TDAH y depresi\u00f3n com\u00f3rbida. En ambos trastornos puede observarse una imagen negativa de s\u00ed mismo, trastornos del sue\u00f1o o desregulaci\u00f3n emocional. En la mayor\u00eda de los casos, los pacientes reciben entonces tratamiento para la depresi\u00f3n, y a menudo se pasa por alto el TDAH coexistente. Esto puede tener un efecto negativo en el \u00e9xito terap\u00e9utico de las comorbilidades mencionadas. Si el tratamiento de la depresi\u00f3n no responde, deber\u00e1 llevarse a cabo una investigaci\u00f3n m\u00e1s detallada en la direcci\u00f3n del TDAH. Esto se debe a que un tratamiento exitoso de la enfermedad subyacente tambi\u00e9n puede ayudar a mejorar las comorbilidades al mejorar los s\u00edntomas centrales [23\u201325]. Sin un diagn\u00f3stico, a los afectados se les niega el acceso a un tratamiento basado en pruebas.<\/p>\n\n<h3 id=\"modelo-de-tratamiento-multimodal\" class=\"wp-block-heading\">Modelo de tratamiento multimodal<\/h3>\n\n<p>El tratamiento debe tener en cuenta tanto los s\u00edntomas b\u00e1sicos del TDAH como la presencia de trastornos com\u00f3rbidos y, por lo tanto, debe ser generalmente multimodal. Esto incluye la utilizaci\u00f3n de los m\u00f3dulos terap\u00e9uticos disponibles de psicoeducaci\u00f3n, psicoterapia y farmacoterapia <strong>(Tabla 1)<\/strong>. Como parte del concepto de terapia, se sugieren medidas no farmacol\u00f3gicas como la educaci\u00f3n y la psicoeducaci\u00f3n como base al inicio de la terapia. Adem\u00e1s, se recomiendan intervenciones psicoterap\u00e9uticas, especialmente en el caso de los problemas de autoestima que suelen presentar los afectados u otras enfermedades concomitantes [26]. El tratamiento farmacol\u00f3gico puede ser necesario para crear una base neurobiol\u00f3gica que permita a los pacientes acceder a otras medidas terap\u00e9uticas como la terapia conductual. El objetivo de todas las intervenciones terap\u00e9uticas es lograr la remisi\u00f3n m\u00e1s completa posible de los s\u00edntomas y el restablecimiento del funcionamiento psicosocial.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1113\" height=\"1012\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-374466 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1113px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1113\/1012;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14.png 1113w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-800x727.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-120x109.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-90x82.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-320x291.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-560x509.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-240x218.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-180x164.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab1_NP1_s14-640x582.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 1113px) 100vw, 1113px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"farmacoterapia-basada-en-la-evidencia\" class=\"wp-block-heading\">Farmacoterapia basada en la evidencia<\/h3>\n\n<p>Durante mucho tiempo, no hubo opciones de tratamiento farmacol\u00f3gico aprobadas para adultos en muchos pa\u00edses europeos. En la actualidad hay al menos tres preparados disponibles: el patr\u00f3n oro metilfenidato (MPH) y la lisdexanfetamina (LDX) como estimulantes y la amotoxetina (ATX) como no estimulante. El preparado que se elija debe considerarse de forma individual <strong>(cuadro 2, cuadro 3)<\/strong>. Seg\u00fan la directriz S3, la duraci\u00f3n de acci\u00f3n deseada y el perfil de eficacia esperado desempe\u00f1an un papel, adem\u00e1s del estado de autorizaci\u00f3n y las preferencias del paciente [26].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14.png\"><img decoding=\"async\" width=\"910\" height=\"701\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-374467 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 910px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 910\/701;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14.png 910w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-800x616.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-120x92.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-90x68.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-320x247.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-560x431.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-240x185.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-180x139.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab2_NP1_s14-640x493.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 910px) 100vw, 910px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>Seg\u00fan los estudios, el 75% de los pacientes tratados se benefician de la terapia con MPH si se toma como criterio de \u00e9xito terap\u00e9utico una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas de al menos el 30% [27]. Varios metaan\u00e1lisis han demostrado una eficacia significativa sobre los s\u00edntomas b\u00e1sicos del TDAH [28\u201331]. Adem\u00e1s, conduce a una reducci\u00f3n del trastorno de regulaci\u00f3n emocional [31]. El estimulante inhibe la recaptaci\u00f3n de dopamina y, en menor medida, de noradrenalina de la hendidura sin\u00e1ptica a la neurona presin\u00e1ptica mediante la inhibici\u00f3n de los correspondientes transportadores de monoaminas. Esto aumenta la concentraci\u00f3n del transmisor en la hendidura sin\u00e1ptica y optimiza la transmisi\u00f3n de la se\u00f1al. <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1811\" height=\"776\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-374468 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1811px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1811\/776;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15.png 1811w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-800x343.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-1160x497.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-120x51.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-90x39.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-320x137.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-560x240.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-240x103.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-180x77.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-640x274.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-1120x480.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/02\/tab3_NP1_s15-1600x686.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1811px) 100vw, 1811px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>El efecto del LDX, en cambio, es diferente. Este prof\u00e1rmaco se hidroliza en la d-anfetamina activa en el citosol de los eritrocitos. La D-anfetamina provoca un aumento de la liberaci\u00f3n de dopamina y noradrenalina en el cerebro e inhibe su recaptaci\u00f3n en la neurona presin\u00e1ptica. En principio, la eficacia parece ser comparable a la del MPH con una ligera tendencia hacia una mayor fuerza del efecto en la sintomatolog\u00eda central . <\/p>\n\n<p>El inhibidor de la recaptaci\u00f3n de norepinefrina, la atomoxetina, inhibe el transportador de norepinefrina. Esto aumenta la disponibilidad de noradrenalina en la hendidura sin\u00e1ptica de la neurona. Su prescripci\u00f3n est\u00e1 indicada principalmente cuando los estimulantes no son eficaces o no son tolerados o rechazados por el paciente. Sin embargo, la eficacia es menor que la de los estimulantes [34].<\/p>\n\n<h3 id=\"es-necesario-un-tratamiento-a-largo-plazo\" class=\"wp-block-heading\">Es necesario un tratamiento a largo plazo<\/h3>\n\n<p>B\u00e1sicamente, la duraci\u00f3n del tratamiento farmacol\u00f3gico se basa en las necesidades individuales del paciente. A veces, las intervenciones limitadas en el tiempo pueden ser \u00fatiles, por ejemplo, si los cambios en las circunstancias vitales pueden provocar deterioros funcionales. En general, sin embargo, el tratamiento debe establecerse a largo plazo. Los estudios de seguimiento demuestran que la terapia a largo plazo durante varios a\u00f1os conlleva una mayor reducci\u00f3n de los s\u00edntomas y una mejora del funcionamiento cotidiano que el tratamiento a corto plazo [35]. No obstante, los intentos de interrupci\u00f3n deben planificarse siempre para comprobar la indicaci\u00f3n continuada de la farmacoterapia.  <\/p>\n\n<h3 id=\"gestion-de-la-terapia-a-la-luz-de-la-polifarmacia\" class=\"wp-block-heading\">Gesti\u00f3n de la terapia a la luz de la polifarmacia<\/h3>\n\n<p>Especialmente en el tratamiento del TDAH del adulto en combinaci\u00f3n con otros trastornos, a menudo se plantea la cuesti\u00f3n de las posibles interacciones entre las distintas sustancias activas debido a la polifarmacia. Dado que, como se ha informado, la depresi\u00f3n es una comorbilidad especialmente com\u00fan en el TDAH, la administraci\u00f3n paralela de estimulantes y antidepresivos es de gran importancia. Sin embargo, tambi\u00e9n es frecuente la administraci\u00f3n adicional de antipsic\u00f3ticos o anticonvulsivos. Adem\u00e1s, los medicamentos internos y los preparados de automedicaci\u00f3n que toman los pacientes tambi\u00e9n pueden influir.<\/p>\n\n<p>El tratamiento con medicaci\u00f3n descoordinada puede tener graves consecuencias para los afectados. De hecho, entre el 20 y el 30% de todas las reacciones adversas a los medicamentos (RAM) est\u00e1n causadas por interacciones. Sin embargo, no todas las interacciones potenciales son cl\u00ednicamente relevantes y la mayor\u00eda pueden evitarse. Por lo general, los medicamentos para el TDAH tambi\u00e9n pueden combinarse bien. No obstante, debe procurarse que el f\u00e1rmaco utilizado como compa\u00f1ero de combinaci\u00f3n tenga un estrecho margen terap\u00e9utico. Los mecanismos cl\u00ednicamente relevantes son la influencia sobre la biodisponibilidad, los cambios en las estructuras fisiol\u00f3gicas, la inhibici\u00f3n o inducci\u00f3n de las enzimas CYP, as\u00ed como los mecanismos de transporte y las interacciones farmacodin\u00e1micas.<\/p>\n\n<p>Las enzimas CYP y las prote\u00ednas de transporte, como las bombas de glicoprote\u00edna P, son de especial importancia, ya que juntas forman una barrera que protege al organismo de sustancias extra\u00f1as. Un aumento o p\u00e9rdida del efecto puede deberse a interacciones con el tabaco, el zumo de pomelo o la hierba de San Juan, entre otras cosas. Por esta raz\u00f3n, deben evitarse en lo posible los inhibidores e inductores fuertes de las enzimas CYP y de la glicoprote\u00edna P, como el es-\/citralopram, la claritomicina\/eritromicina, el metropolol, la simvastatina o el haloperidol [36\u201338].<\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevar a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Alrededor del 80% de los casos de TDAH persisten en la edad adulta.<\/li>\n\n\n\n<li>S\u00f3lo se diagnostica a una peque\u00f1a proporci\u00f3n de los adultos afectados, ya que los s\u00edntomas cambian y las comorbilidades suelen estar en primer plano.<\/li>\n\n\n\n<li>Un modelo de tratamiento eficaz es multimodal e incluye psicoeducaci\u00f3n, psicoterapia y farmacoterapia.<\/li>\n\n\n\n<li>Los psicoestimulantes son la primera elecci\u00f3n para la terapia farmacol\u00f3gica.  <\/li>\n\n\n\n<li>El tratamiento con MPH puede mejorar tanto los s\u00edntomas centrales como la desregulaci\u00f3n emocional.  <\/li>\n<\/ul>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Nyberg E,et al: TDAH en adultos. HOGREVE 2013.<\/li>\n\n\n\n<li>Fayyad J, et al: Br J Psychiatry 2007; 190: 402-409.<\/li>\n\n\n\n<li>R\u00f6sler M, et al.: Nervenarzt 2008; 3: 320-327.<\/li>\n\n\n\n<li>Barbaresi WJ, et al: Pediatrics 2013; 131: 637-644.<\/li>\n\n\n\n<li>Rothenberger A y Neum\u00e4rker KJ: Historia cient\u00edfica del TDAH. Steinkopff Verlag Darmstadt 2005.<\/li>\n\n\n\n<li>Kramer F, Pollnow H: Acerca de un trastorno hipercin\u00e9tico en la infancia. Monatsschr Psychiatr Neurol 1932; 82: 1-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Ajedrez S: Diagn\u00f3stico y tratamiento del ni\u00f1o hiperactivo. NY State J Med 1960; 60: 2379-2385.<\/li>\n\n\n\n<li>Wender PH: Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad en adultos Psychiatr Clin North Am. 1998; 21(4): 761-774.<\/li>\n\n\n\n<li>Wender PH, et al: Adultos con TDAH. An overview. Ann N Y Acad Sci. 2001; 931: 1-16.<\/li>\n\n\n\n<li>Polyzoi M, et al: Neuropsychiatr Dis Treat. 2018; 14: 1149-1161.<\/li>\n\n\n\n<li>Str\u00f6hlein B., et al: NeuroTransmitter 2016; 27.<\/li>\n\n\n\n<li>Chien WC et a. Res Dev Disabil 2017; 65: 57-73.<\/li>\n\n\n\n<li>Bron TI, et al: Accid Anal Prev 2018; 111: 338-344.<\/li>\n\n\n\n<li>Chang Z, et al: JAMA Psychiatry 2017; 74: 597-603.<\/li>\n\n\n\n<li>Barkely RA: Psychiatr Clin North Am 2004; 27(2): 233-260.<\/li>\n\n\n\n<li>Kittel-Schneider S, et al: J Clin Med 2019; 8(10): 1643.<\/li>\n\n\n\n<li>Krause J, Krause KH: TDAH en la edad adulta. Schattauer-Verlag 2014.<\/li>\n\n\n\n<li>R\u00f6sler M, Retz W: Diagn\u00f3stico, diagn\u00f3stico diferencial y afecciones com\u00f3rbidas del TDAH. Psicoterapia 2008; 13(2): 175-183.<\/li>\n\n\n\n<li>Pineiro-Dieguez B, et al: J Atten Disord 2016; 20: 1066-1075. <\/li>\n\n\n\n<li>Barkley RA: Trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad. Manual de diagn\u00f3stico y tratamiento, 3\u00aa ed. Guilford, Nueva York<\/li>\n\n\n\n<li>Chen Q, et al: PLoS one 2018; 13(9): e0204516.<\/li>\n\n\n\n<li>https:\/\/register.awmf.org\/assets\/guidelines\/028-045k_S3_ADHS_ <a href=\"https:\/\/register.awmf.org\/assets\/guidelines\/028-045k_S3_ADHS_%0A2018-06.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><br\/>2018-06.pdf<\/a> (\u00faltima consulta: 16 de enero de 2024).<\/li>\n\n\n\n<li>Adler L, et al: Patrones de comorbilidad psiqui\u00e1trica con el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad. Abstract 119.<sup>19th<\/sup> US Psychiatric &amp; Mental Health Congress; November 2006; New Orleans, Louisiana.<\/li>\n\n\n\n<li>Rostain AL: Postgrad Med 2008, 120(3): 27-38.<\/li>\n\n\n\n<li>Torgersen T, et al: Nord J Psychiatry 2006; 60(1): 38-43.<\/li>\n\n\n\n<li>Grupo de Trabajo de las Sociedades Cient\u00edficas M\u00e9dicas. Directriz S3: TDAH en la infancia, la adolescencia y la edad adulta. N\u00famero de registro 028-045. AWMF; 2017.<\/li>\n\n\n\n<li>Retz W, R\u00f6sler M. Resistencia terap\u00e9utica en el tratamiento del TDAH en la edad adulta. En: Schmaus M, Messer T. Resistencia terap\u00e9utica en la enfermedad mental. Munich: Elsevier; 2009: 175-188.<\/li>\n\n\n\n<li>Faraone SV, et al: J Clin Psychopharmacol 2004; 24: 24-29.<\/li>\n\n\n\n<li>Koesters M, et al: J Psychopharmacol 2009; 23: 733-744.<\/li>\n\n\n\n<li>Castells X, et al: CNS Drugs 2011; 25: 157-169.<\/li>\n\n\n\n<li>Retz W, et al: Exp Rev Neurother 2012; 12: 1241-1251.<\/li>\n\n\n\n<li>M\u00e9sz\u00e1ros A, et al: Int J Neuropsychopharmacol 2009; 12: 1137-1147.<\/li>\n\n\n\n<li>Stuhec M, Luki\u0107 P, Locatelli I. Ann Pharmacother 2018; 53: 121-133.<\/li>\n\n\n\n<li>Cortese S, et al: Lancet Psychiatry 2018; 5: 727-738.<\/li>\n\n\n\n<li>Fredriksen M, et al: Eur Neuropsychopharmacol 2013; 23: 508-527.<\/li>\n\n\n\n<li>Schoretsanitis G, et al: Interacciones medicamentosas cl\u00ednicamente significativas con agentes para el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad, CNS Drugs 2019; 33(12): 1201-1222.<\/li>\n\n\n\n<li>Ingelman-Sundberg M: Polimorfismos gen\u00e9ticos del citocromo P450 2D6 (CYP2D6): consecuencias cl\u00ednicas, aspectos evolutivos y diversidad funcional. Pharmacogenomics J 2005; 5: 6-13.<\/li>\n\n\n\n<li>M\u00fcller F, Fromm MF: Interacciones f\u00e1rmaco-f\u00e1rmaco mediadas por transportadores. Farmacogen\u00f3mica 2011; 12: 1017-1037.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2024; 22(1): 12-16<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alrededor del 80% de los casos de TDAH persisten en la edad adulta. 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