{"id":374774,"date":"2024-03-17T00:01:00","date_gmt":"2024-03-16T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/cambiar-los-programas-de-prevencion-y-terapia\/"},"modified":"2024-03-17T00:01:11","modified_gmt":"2024-03-16T23:01:11","slug":"cambiar-los-programas-de-prevencion-y-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/cambiar-los-programas-de-prevencion-y-terapia\/","title":{"rendered":"Cambiar los programas de prevenci\u00f3n y terapia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La mayor conferencia especializada de Europa en el campo de la salud mental se celebr\u00f3 a finales del a\u00f1o pasado bajo el lema Procesos ecol\u00f3gicos como el cambio clim\u00e1tico, la creciente urbanizaci\u00f3n y la p\u00e9rdida de especies. Los factores medioambientales tienen un claro impacto en la psique humana, que debe considerarse a la luz del cambio. Muchos otros temas de actualidad y de gran relevancia social tambi\u00e9n figuraban en el programa.  <\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Una situaci\u00f3n no es &#8220;buena&#8221; ni &#8220;mala&#8221; per se. S\u00f3lo la evaluaci\u00f3n por parte de los humanos los distingue como inofensivos o peligrosos. El factor decisivo aqu\u00ed es el contexto en el que se produce el acontecimiento. Esto incluye la ubicaci\u00f3n, la disposici\u00f3n de los objetos o la frecuencia. La evaluaci\u00f3n de los est\u00edmulos tambi\u00e9n puede verse influida por los contextos. Esto tiene lugar a trav\u00e9s de procesos de aprendizaje. De este modo, podr\u00e1 reaccionar en funci\u00f3n de la situaci\u00f3n. Como &#8220;fijador de ocasiones&#8221;, un contexto puede representar la seguridad o el peligro de un est\u00edmulo dentro de un contexto y modular en consecuencia el procesamiento de los est\u00edmulos. Las restricciones en estos procesos de aprendizaje forman parte del patomecanismo del trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico (TEPT). Tras una situaci\u00f3n traum\u00e1tica, los pacientes desarrollan s\u00edntomas como intrusiones, conductas de evitaci\u00f3n, sobreexcitaci\u00f3n e hipervigilancia, as\u00ed como estados de \u00e1nimo y pensamientos negativos. Los modelos neurobiol\u00f3gicos sugieren que el hipocampo es menos activo en los pacientes con TEPT, mientras que la am\u00edgdala muestra una mayor actividad. Sin embargo, hasta ahora no ha habido ninguna revisi\u00f3n que analice los patrones de activaci\u00f3n y desactivaci\u00f3n y las redes funcionales entre varios estudios. El objetivo era, por tanto, metaanalizar sistem\u00e1ticamente todos los estudios sobre el condicionamiento contextual y el TEPT [1]. Los pacientes con TEPT deben compararse con sujetos de control sanos expuestos y no expuestos al trauma. La atenci\u00f3n se centr\u00f3 en las diferencias en los patrones de activaci\u00f3n neuronal funcional durante el condicionamiento contextual y la operacionalizaci\u00f3n de los contextos espaciales en los dise\u00f1os de los estudios. El estudio incluy\u00f3 13 estudios con 326 pacientes con TEPT, 176 controles expuestos a traumas y 75 controles sanos no expuestos a traumas. La revisi\u00f3n muestra un aumento de la actividad en la am\u00edgdala, la ACC y la \u00ednsula y resultados mixtos para el hipocampo y la vmPFC. No se obtuvieron resultados estad\u00edsticamente relevantes. Sin embargo, la am\u00edgdala hiperactiva en el procesamiento de est\u00edmulos en pacientes con TEPT no mostr\u00f3 diferencias significativas al centrarse en contextos.  <\/p>\n\n<h3 id=\"depresion-resistente-al-tratamiento-y-tec\" class=\"wp-block-heading\">Depresi\u00f3n resistente al tratamiento y TEC<\/h3>\n\n<p>Los niveles elevados de cadenas ligeras de neurofilamentos (NfL) son un biomarcador del da\u00f1o axonal y se asocian a la progresi\u00f3n del deterioro cognitivo. Pueden estar relacionados con el rendimiento cognitivo. Sin embargo, las NfL no son espec\u00edficas de una enfermedad. Todav\u00eda no se ha observado ning\u00fan aumento de la NfL con la terapia electroconvulsiva (TEC). Un estudio ha investigado ahora la hip\u00f3tesis de que las NfL est\u00e1n elevadas en la depresi\u00f3n resistente al tratamiento (TRD) en comparaci\u00f3n con los controles sanos. Adem\u00e1s, un an\u00e1lisis de la NfL y la respuesta a la TEC en comparaci\u00f3n con el tratamiento habitual en TRD [2]. El estudio analiz\u00f3 a 85 pacientes con TRD y 32 controles sanos. 38 pacientes recibieron una serie de TEC, los dem\u00e1s recibieron medicaci\u00f3n. Se tomaron pruebas psicol\u00f3gicas y muestras de sangre al inicio antes de la primera TEC o antes del comienzo del tratamiento y despu\u00e9s de la \u00faltima TEC o al cabo de cuatro semanas. No se encontraron diferencias entre TRD y GK en la l\u00ednea de base. En los pacientes con TRD, la l\u00ednea de base del NfL se correlacion\u00f3 con el \u0394BDI y el \u0394MADRS. No se observaron diferencias en el \u0394NfL entre los no respondedores y los respondedores.<\/p>\n\n<h3 id=\"respuesta-de-las-estrategias-terapeuticas-para-el-tdah\" class=\"wp-block-heading\">Respuesta de las estrategias terap\u00e9uticas para el TDAH<\/h3>\n\n<p>El entrenamiento del potencial cortical lento (PCL) es un m\u00e9todo de entrenamiento de neurorretroalimentaci\u00f3n (NF) para regular la excitaci\u00f3n cortical. Se utiliza, por ejemplo, en el trastorno de atenci\u00f3n con hiperactividad (TDAH), ya que aqu\u00ed se presupone un d\u00e9ficit en la regulaci\u00f3n de la activaci\u00f3n o inhibici\u00f3n cortical. En general, se obtuvieron buenos resultados. Sin embargo, no todos los participantes en el entrenamiento mostraron la capacidad de modular su actividad cerebral a trav\u00e9s de la NF. Un estudio examin\u00f3 hasta qu\u00e9 punto las diferencias en el \u00e9xito del aprendizaje pueden atribuirse a caracter\u00edsticas neuroanat\u00f3micas [3]. Se impartieron 25 sesiones de formaci\u00f3n en CPS durante un periodo de tres meses. 38 participantes completaron la formaci\u00f3n. Se observ\u00f3 un aumento del aprendizaje en nueve participantes y ning\u00fan aprendizaje en 29. Se observ\u00f3 una agrupaci\u00f3n significativa en la materia gris. Las regiones de la agrupaci\u00f3n se encuentran predominantemente entre las zonas objetivo en las que influir\u00e1 la formaci\u00f3n en CPS. Sin embargo, se necesitan m\u00e1s pruebas para poder asumir los prerrequisitos neuroanat\u00f3micos para el \u00e9xito de la NF.<\/p>\n\n<p>El papel del transportador de noradrenalina (NET) ha cobrado cada vez m\u00e1s importancia en los estudios recientes sobre el TDAH. En un estudio anterior, se demostr\u00f3 que los adultos con TDAH no medicados ten\u00edan una menor disponibilidad de NET en regiones cerebrales relevantes para la atenci\u00f3n. Sin embargo, el valor predictivo de la NET para el efecto terap\u00e9utico del tratamiento farmacol\u00f3gico ha sido poco estudiado hasta la fecha. El objetivo del presente estudio era, por tanto, investigar si la respuesta al tratamiento est\u00e1 asociada a la disponibilidad individual de NET antes del tratamiento en el TDAH y si las deficiencias sociales y de salud est\u00e1n asociadas a la disponibilidad de NET [4]. Se incluyeron diez pacientes con TDAH de entre 26 y 53 a\u00f1os. Todos ellos recibieron tratamiento farmacol\u00f3gico, el 70% de ellos en monoterapia con metilfenidato. El 40% inform\u00f3 de un trastorno depresivo secundario, el 20% de otras comorbilidades. La mitad de los pacientes ten\u00edan un deterioro bajo, mientras que el 40% y el 10% ten\u00edan un deterioro moderado y significativo respectivamente. Sin embargo, no se encontr\u00f3 ninguna correlaci\u00f3n significativa entre la disponibilidad de NET antes del tratamiento y el deterioro de la salud\/social.<\/p>\n\n<h3 id=\"seguridad-de-la-medicacion-en-pacientes-de-edad-avanzada\" class=\"wp-block-heading\">Seguridad de la medicaci\u00f3n en pacientes de edad avanzada<\/h3>\n\n<p>En los servicios de urgencias psiqui\u00e1tricas, hasta el 50% de las consultas corresponden a pacientes geri\u00e1tricos. Este grupo est\u00e1 predispuesto a la aparici\u00f3n de reacciones adversas a los medicamentos (RAM) debido a la frecuente presencia de comorbilidades som\u00e1ticas concomitantes graves y a la alteraci\u00f3n de las propiedades farmacocin\u00e9ticas y farmacodin\u00e1micas. En situaciones de emergencia psiqui\u00e1trica, no es infrecuente que se administre a los pacientes medicaci\u00f3n con perfil sedante y\/o antipsic\u00f3tico para desescalar la situaci\u00f3n. Por ello, el objetivo de un estudio era evaluar la seguridad de la medicaci\u00f3n en pacientes psiqui\u00e1tricos geri\u00e1tricos en un servicio de urgencias [5].  <\/p>\n\n<p>Para ello, se analizaron los informes de ingreso y las listas de medicaci\u00f3n de los pacientes mayores de 65 a\u00f1os. Se utilizaron la lista PRISCUS y la clasificaci\u00f3n Fit fOR The Aged (FORTA) para evaluar el uso de medicaci\u00f3n potencialmente inadecuada para personas mayores (PIM). Durante el periodo de observaci\u00f3n, 81 personas mayores recibieron medicaci\u00f3n en el marco de un ingreso de urgencia. La mayor\u00eda de ellos fueron en el curso de agitaci\u00f3n y psicopatolog\u00eda relacionada con sustancias. Las principales afecciones m\u00e9dicas subyacentes fueron la adicci\u00f3n, la demencia y el delirio.  <\/p>\n\n<p>Seg\u00fan la lista PRISCUS 2.0, el 69,4% de las prescripciones se clasificaron como PIM. El 65,9% de las prescripciones se valoraron como cr\u00edticas seg\u00fan la etiqueta C de FORTA, el 18,9% incluso seg\u00fan la D de FORTA como demasiado evitables. El lorazepam, el oxazepam, la pipamperona y el haloperidol fueron responsables de la mayor parte de los factores de confusi\u00f3n del PIM, as\u00ed como de la mayor\u00eda de las interacciones potenciales de la medicaci\u00f3n en el grupo. Las posibles interacciones medicamentosas tras la prescripci\u00f3n de medicaci\u00f3n psiqui\u00e1trica de urgencia suelen estar relacionadas con las sobrecategor\u00edas de efectos antagonistas, aumento del riesgo de hemorragia y cambios en el ECG. Por lo tanto, las prescripciones de PIM son frecuentes y su uso en situaciones de emergencia psiqui\u00e1trica geri\u00e1trica dif\u00edcilmente puede evitarse. Por lo tanto, con respecto a las posibles interacciones de la medicaci\u00f3n, deben llevarse a cabo controles minuciosos del ECG y un seguimiento cl\u00ednico para detectar signos de hemorragia.  <\/p>\n\n<h3 id=\"fluctuaciones-de-la-medicacion-relacionadas-con-el-ciclo\" class=\"wp-block-heading\">Fluctuaciones de la medicaci\u00f3n relacionadas con el ciclo<\/h3>\n\n<p>La creciente prescripci\u00f3n de medicaci\u00f3n psicofarmacol\u00f3gica a mujeres en edad f\u00e9rtil hace que las diferencias espec\u00edficas de g\u00e9nero en el tratamiento farmacol\u00f3gico sean m\u00e1s significativas. Los datos iniciales apuntan a diferencias espec\u00edficas de g\u00e9nero en la neurobiolog\u00eda de los trastornos afectivos y en la farmacodin\u00e1mica y cin\u00e9tica de la medicaci\u00f3n. Por lo tanto, es pertinente investigar con m\u00e1s detalle los efectos de las fluctuaciones hormonales del ciclo menstrual sobre el efecto y el metabolismo de los f\u00e1rmacos psicotr\u00f3picos [6].  <\/p>\n\n<p>Para analizar los niveles de f\u00e1rmaco, se calcularon las concentraciones (CD) y los cambios de pliegue (FC) en tres momentos. Se pudo asumir un estado estacionario para los siguientes medicamentos en todo momento: Bupropi\u00f3n (n=8), venlafaxina (n=4), sertalina (n=5), quietiapina (n=12) y litio (n=7). S\u00f3lo el bupropi\u00f3n mostr\u00f3 diferencias significativas en los niveles del f\u00e1rmaco entre los puntos temporales. Esto indica una fluctuaci\u00f3n dependiente del ciclo en los niveles del f\u00e1rmaco. La eficacia cl\u00ednica del bupropi\u00f3n podr\u00eda verse influida por los cambios. Al examinar los niveles hormonales entre los pacientes con trastornos afectivos y los controles sanos, se observaron diferencias significativas para la LH y el estradiol. Se necesitan futuros estudios de intervenci\u00f3n para determinar la relevancia cl\u00ednica de este cambio y desarrollar m\u00e9todos para optimizar el tratamiento farmacol\u00f3gico de las mujeres en edad f\u00e9rtil.  <\/p>\n\n<h3 id=\"salud-mental-de-los-familiares-de-personas-con-cancer\" class=\"wp-block-heading\">Salud mental de los familiares de personas con c\u00e1ncer<\/h3>\n\n<p>Cada a\u00f1o, alrededor de 10 millones de personas mueren en todo el mundo como consecuencia del c\u00e1ncer. En comparaci\u00f3n con las p\u00e9rdidas debidas a otras enfermedades, muchos familiares declaran haber esperado la muerte por c\u00e1ncer. El tiempo que transcurre entre el diagn\u00f3stico y la p\u00e9rdida de la persona enferma puede dar a los familiares la oportunidad de prepararse para el cuidado o la muerte de la persona y el tiempo posterior. Esto se operativiza como preparaci\u00f3n para el cuidado, preparaci\u00f3n para la muerte o duelo previo a la p\u00e9rdida.  <\/p>\n\n<p>Los estudios han demostrado que estos constructos pueden influir en la salud mental de los familiares. Sin embargo, los constructos se han considerado en su mayor\u00eda por separado y a\u00fan no se han investigado variables importantes para la salud, como la somatizaci\u00f3n. El objetivo de un estudio era investigar las relaciones entre el duelo ante la p\u00e9rdida, la preparaci\u00f3n para la muerte y la preparaci\u00f3n para el cuidado y diversas variables de salud psicol\u00f3gica en familiares de personas con c\u00e1ncer [7].<\/p>\n\n<p>Se reclut\u00f3 a un total de 299 participantes. Las variables de salud encuestadas fueron la ansiedad, la depresi\u00f3n, la somatizaci\u00f3n y la satisfacci\u00f3n con la vida. Los resultados muestran que un mayor duelo antes de la p\u00e9rdida se asoci\u00f3 a una mayor depresi\u00f3n, s\u00edntomas de ansiedad, somatizaci\u00f3n y menor satisfacci\u00f3n con la vida. Por otro lado, estar m\u00e1s preparado para la muerte se asoci\u00f3 con una menor somatizaci\u00f3n. Los resultados sugieren que las personas con altos niveles de aflicci\u00f3n ante la p\u00e9rdida y bajos niveles de preparaci\u00f3n para la muerte necesitan apoyo temprano. Las intervenciones deben tener en cuenta la salud mental de los familiares de las personas con c\u00e1ncer y abordar el duelo previo a la p\u00e9rdida y los diversos aspectos de la preparaci\u00f3n para la muerte.  <\/p>\n\n<h3 id=\"psicoterapia-para-la-depresion\" class=\"wp-block-heading\">Psicoterapia para la depresi\u00f3n<\/h3>\n\n<p>Los trastornos depresivos se asocian, entre otras cosas, a un sesgo congruente con el estado de \u00e1nimo, que se traduce en una alteraci\u00f3n del procesamiento y la regulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n y las emociones y que tambi\u00e9n es visible a nivel de la funci\u00f3n cerebral. La influencia de la terapia cognitivo-conductual (TCC) en los patrones neuronales a\u00fan no se ha aclarado claramente. Una revisi\u00f3n pretend\u00eda resumir los efectos de la TCC sobre la actividad cerebral evaluada mediante RMf basada en tareas [8].<\/p>\n\n<p>Las muestras de pacientes de los estudios incluidos consistieron en 10-28 pacientes con un diagn\u00f3stico actual de depresi\u00f3n o distimia de entre 1 y 69 a\u00f1os de edad. La intervenci\u00f3n consisti\u00f3 en entre 5 y 36 sesiones de TCC durante un periodo de entre 5 y 49 semanas y las tareas de TRM fueron principalmente tareas de procesamiento o regulaci\u00f3n de emociones y tareas de recompensa monetaria.  <\/p>\n\n<p>Los resultados indican que la TCC puede cambiar la funci\u00f3n cerebral. En concreto, existen pruebas de una menor reactividad l\u00edmbica en los pacientes deprimidos tras la TCC, lo que indica un procesamiento y una regulaci\u00f3n normalizados de las emociones, as\u00ed como un aumento de la actividad en respuesta a los est\u00edmulos de recompensa en las estructuras del sistema de recompensa. Tambi\u00e9n se observaron cambios en el ACC y el PFC en muchos casos, pero su direcci\u00f3n es menos clara. As\u00ed pues, la reducci\u00f3n de la actividad l\u00edmbica no parece ir necesariamente acompa\u00f1ada de un aumento del control cognitivo. Queda por ver si los resultados contradictorios son un problema metodol\u00f3gico o el resultado de la diversidad cl\u00ednicamente visible de la depresi\u00f3n, o ambas cosas.<\/p>\n\n<p><em>Congreso: dgppn 2023<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Weische O, et al: Meta-an\u00e1lisis del condicionamiento contextual del miedo y la extinci\u00f3n en pacientes con trastorno de estr\u00e9s postraum\u00e1tico. P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29 nov &#8211; 2 dic Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Huster F et al. Cadenas ligeras de neurofilamentos (NfL) y respuesta en la depresi\u00f3n resistente al tratamiento y la terapia electroconvulsiva (TEC). Cartel. Congreso de la dgppn 2023. 29.11.-02.12. Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Weber L, et al: Neurofeedback SCP en el TDAH: \u00bfSe puede predecir el \u00e9xito del entrenamiento bas\u00e1ndose en la estructura cerebral? P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29 nov &#8211; 2 dic Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Huang J, et al: Relaci\u00f3n entre la disponibilidad del transportador central de noradrenalina y la respuesta al tratamiento farmacol\u00f3gico en adultos con TDAH. P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29 nov-02 dic Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Schulze Westhoff M, et al: Seguridad de la medicaci\u00f3n en personas mayores en urgencias psiqui\u00e1tricas. P\u00f3ster. Congreso 2023 de la dgppn. 29 nov &#8211; 2 dic Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Spadi J, et al: Fluctuaciones de la medicaci\u00f3n dependientes del ciclo menstrual en los trastornos afectivos &#8211; MAMBA. P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29.11-02.12. Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>Schmidt V, et al: La relaci\u00f3n entre el duelo previo a la p\u00e9rdida, la preparaci\u00f3n para la muerte y el cuidado, y la salud mental en familiares de personas sometidas a tratamiento oncol\u00f3gico. P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29 nov &#8211; 2 dic Berl\u00edn.<\/li>\n\n\n\n<li>K\u00f6nig P, et al: Mecanismos neurales de la psicoterapia para la depresi\u00f3n &#8211; una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica de estudios longitudinales de RMf. P\u00f3ster. Congreso dgppn 2023. 29 nov &#8211; 02 dic Berl\u00edn.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2024; 22(1): 34-35 (publicado el 2.2.24, antes de impresi\u00f3n)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La mayor conferencia especializada de Europa en el campo de la salud mental se celebr\u00f3 a finales del a\u00f1o pasado bajo el lema Procesos ecol\u00f3gicos como el cambio clim\u00e1tico, la&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":374778,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Psiquiatr\u00eda y psicoterapia","footnotes":""},"category":[11483,11475,11435,11552],"tags":[14756,74187,17280,21220],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-374774","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-depresion","tag-fluctuaciones-de-la-medicacion","tag-tdah","tag-tept","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-23 22:47:22","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374774","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=374774"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374774\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":374780,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/374774\/revisions\/374780"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/374778"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=374774"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=374774"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=374774"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=374774"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}