{"id":377499,"date":"2024-06-09T00:01:00","date_gmt":"2024-06-08T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=377499"},"modified":"2024-04-17T13:10:32","modified_gmt":"2024-04-17T11:10:32","slug":"el-miedo-al-miedo-diagnostico-y-tratamiento-de-los-trastornos-de-ansiedad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-miedo-al-miedo-diagnostico-y-tratamiento-de-los-trastornos-de-ansiedad\/","title":{"rendered":"El miedo al miedo: diagn\u00f3stico y tratamiento de los trastornos de ansiedad"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las enfermedades psiqui\u00e1tricas m\u00e1s comunes.<br\/>La reacci\u00f3n al peligro, que en realidad es esencial para la supervivencia, se vuelve cl\u00ednicamente relevante en el momento en que la experiencia del miedo es infundada, exagerada o poco realista. La frecuencia de este cuadro cl\u00ednico ha aumentado significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os. Con un diagn\u00f3stico correcto, es posible un tratamiento eficaz.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Toda persona conoce miedos, inseguridades, dudas. Suelen ser temporales y estar vinculadas a una situaci\u00f3n concreta. Sin embargo, alrededor del 20% de la poblaci\u00f3n padece una ansiedad muy fuerte y\/o persistente [1]. La ansiedad puede producirse como parte de una reacci\u00f3n normal al estr\u00e9s, como s\u00edntoma acompa\u00f1ante de otro trastorno mental, como expresi\u00f3n o consecuencia de una enfermedad f\u00edsica o estar causada por medicamentos o sustancias adictivas. La ansiedad tambi\u00e9n puede aparecer como s\u00edntoma principal de diversos trastornos. Entre ellos se incluyen el trastorno de ansiedad generalizada, el trastorno de p\u00e1nico, el trastorno obsesivo-compulsivo y el trastorno de ansiedad social <strong>(Tabla 1 <\/strong>) [2]. La edad media a la que aparecen los trastornos de ansiedad es de 21,3 a\u00f1os y la prevalencia a lo largo de la vida es del 13,6% [3].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1471\" height=\"1027\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377359\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36.png 1471w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-800x559.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-1160x810.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-120x84.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-90x63.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-320x223.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-560x391.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-240x168.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-180x126.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-640x447.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s36-1120x782.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1471px) 100vw, 1471px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"enfermedad-comun-a-menudo-pasada-por-alto\" class=\"wp-block-heading\">Enfermedad com\u00fan, a menudo pasada por alto<\/h3>\n\n<p>Los trastornos de ansiedad a menudo no se reconocen porque los pacientes se quejan de dolor, trastornos del sue\u00f1o u otras dolencias som\u00e1ticas en lugar de ansiedad. El diagn\u00f3stico se basa en la diferenciaci\u00f3n entre s\u00edntoma, s\u00edndrome y nivel de diagn\u00f3stico. A nivel de los s\u00edntomas, la atenci\u00f3n se centra principalmente en las quejas f\u00edsicas. Adem\u00e1s, se registran los comportamientos de evitaci\u00f3n y las estrategias de preocupaci\u00f3n o comportamiento social. La gravedad se eval\u00faa a nivel de s\u00edndrome. Para ello se utilizan escalas de autoevaluaci\u00f3n y de evaluaci\u00f3n externa. Los primeros indicios del diagn\u00f3stico suelen aparecer ya en las descripciones espont\u00e1neas de las dolencias en la entrevista cl\u00ednica libre. Sin embargo, como esto no suele ser lo suficientemente fiable, en el curso posterior deber\u00edan utilizarse entrevistas estandarizadas. Adem\u00e1s, debe investigarse en detalle la posibilidad de enfermedades com\u00f3rbidas como la depresi\u00f3n, los trastornos por sustancias psicotr\u00f3picas o los trastornos somatomorfos.<\/p>\n\n<p>En la anamnesis, adem\u00e1s de la autohistoria, la historia familiar y la anamnesis externa, debe hacerse una diferenciaci\u00f3n del miedo. \u00bfEl miedo est\u00e1 relacionado con la situaci\u00f3n o con el objeto? \u00bfQu\u00e9 lo desencadena? \u00bfCu\u00e1l es la evoluci\u00f3n de la enfermedad y cu\u00e1l es el grado de deterioro? El diagn\u00f3stico som\u00e1tico aclara la cuesti\u00f3n de si se trata posiblemente de un s\u00edntoma de ansiedad secundario. Si los s\u00edntomas de ansiedad aparecen despu\u00e9s de los 45 a\u00f1os, es m\u00e1s probable que se deba a una causa som\u00e1tica [2]. Sin embargo, debe evitarse la evaluaci\u00f3n som\u00e1tica repetida debido al riesgo de fijaci\u00f3n iatrog\u00e9nica y cronificaci\u00f3n. <\/p>\n\n<h3 id=\"gestion-del-tratamiento-multimodal\" class=\"wp-block-heading\">Gesti\u00f3n del tratamiento multimodal<\/h3>\n\n<p>Existe una indicaci\u00f3n para la terapia de los trastornos de ansiedad en caso de sufrimiento de moderado a grave de pacientes con deficiencias en la esfera social y\/o laboral, limitaciones psicosociales y enfermedades com\u00f3rbidas como la adicci\u00f3n. El objetivo es reducir los s\u00edntomas de ansiedad y las conductas de evitaci\u00f3n, mejorar la calidad de vida y reducir la probabilidad de reca\u00edda. Esto incluye mejoras en la movilidad limitada, la integraci\u00f3n social y el rendimiento laboral. <\/p>\n\n<p>El tratamiento m\u00e1s com\u00fan para los trastornos de ansiedad es una combinaci\u00f3n de farmacoterapias, incluyendo el uso de benzodiacepinas, inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina (ISRS), inhibidores de la recaptaci\u00f3n de serotonina-norepinefrina, con psicoterapias. La terapia farmacol\u00f3gica se divide en tres fases: terapia aguda, terapia de mantenimiento y terapia profil\u00e1ctica. En el campo de la psicoterapia, la terapia cognitivo-conductual ha demostrado ser la m\u00e1s eficaz [4]. Sin embargo, la psicoterapia no suele estar disponible a tiempo. Aqu\u00ed deben darse sugerencias de autoayuda para salvar el tiempo de espera. La aromaterapia tambi\u00e9n puede recomendarse como complemento. Se basa en el uso terap\u00e9utico de aceites esenciales de hierbas arom\u00e1ticas.<\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"http:\/\/www.sgad.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.sgad.ch<\/a> (fecha de acceso: 30\/03\/2024)<\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"http:\/\/www.msdmanuals.com\/de-de\/heim\/psychische-gesundheitsst%C3%B6rungen\/angstst%C3%B6rungen-und-belastungsst%C3%B6rungen\/angstst%C3%B6rungen-eine-%C3%9Cbersicht\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.msdmanuals.com\/de-de\/heim\/psychische-gesundheitsst\u00f6rungen\/angstst\u00f6rungen-und-belastungsst\u00f6rungen\/angstst\u00f6rungen-eine-\u00dcbersicht<\/a> (fecha de acceso: 30\/03\/2024)<\/li>\n\n\n\n<li>Amitani H, Nishi R, Sagiyama K, et al: El efecto del aroma de lavanda para el trastorno de ansiedad: protocolo de estudio para un ensayo cl\u00ednico multic\u00e9ntrico, doble enmascarado, aleatorizado y controlado con placebo. BMC Complement Med Ther. 6 de noviembre de 2023; 23(1): 397.<\/li>\n\n\n\n<li>Papola D, Miguel C, Mazzaglia M, et al: Psicoterapias para el trastorno de ansiedad generalizada en adultos: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis en red de ensayos cl\u00ednicos aleatorizados. JAMA Psychiatry. 2024 Mar 1; 81(3): 250-259.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2024; 22(2): 36<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los trastornos de ansiedad se encuentran entre las enfermedades psiqui\u00e1tricas m\u00e1s comunes.La reacci\u00f3n al peligro, que en realidad es esencial para la supervivencia, se vuelve cl\u00ednicamente relevante en el momento&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":101930,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Trastornos de ansiedad","footnotes":""},"category":[11478,11435,11552],"tags":[14760,14723,17120,75128,23767],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-377499","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-formacion-continua","category-psiquiatria-y-psicoterapia","category-rx-es","tag-miedo","tag-psiquiatria-es","tag-trastorno-de-ansiedad","tag-trastorno-de-ansiedad-generalizada","tag-trastornos-de-ansiedad","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-11 10:45:19","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377499","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=377499"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377499\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":377508,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/377499\/revisions\/377508"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/101930"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=377499"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=377499"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=377499"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=377499"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}