{"id":377511,"date":"2024-05-01T22:05:32","date_gmt":"2024-05-01T20:05:32","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=377511"},"modified":"2024-05-03T13:10:42","modified_gmt":"2024-05-03T11:10:42","slug":"reconocer-el-insomnio-tratarlo-y-evitar-los-trastornos-cognitivos-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/reconocer-el-insomnio-tratarlo-y-evitar-los-trastornos-cognitivos-2\/","title":{"rendered":"Reconocer el insomnio, tratarlo y evitar los trastornos cognitivos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Los trastornos del sue\u00f1o forman parte de la vida cotidiana de una gran parte de la poblaci\u00f3n de edad avanzada. Un cambio en la arquitectura del sue\u00f1o y una menor necesidad de dormir son naturales. Entonces, \u00bfcu\u00e1ndo debemos empezar a hablar del insomnio? \u00bfY c\u00f3mo se puede ayudar eficazmente a los afectados m\u00e1s all\u00e1 de la automedicaci\u00f3n?<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<div class=\"cnvs-block-alert cnvs-block-alert-1669013560583\" >\n\t<div class=\"cnvs-block-alert-inner\">\n\t\t\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-a89b3969 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/academy.medizinonline.com\/course\/kopfschmerzbehandlung-schlafstorungen-im-alter\">Iniciar la prueba CME<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n<p>Trastornos del sue\u00f1o en la vejez o \u00bfcu\u00e1ndo volver\u00e1 a dormir como en la infancia? Muchos pacientes que sufren trastornos del sue\u00f1o en la vejez se hacen esta pregunta &#8211; inconsciente o conscientemente &#8211; y es necesario responderla. Con la edad, dormir menos y cambiar la arquitectura del sue\u00f1o con una mayor proporci\u00f3n de sue\u00f1o ligero es natural y saludable, es decir, todos experimentamos un patr\u00f3n de sue\u00f1o cambiante en estructura y duraci\u00f3n a lo largo de la vida. El primer objetivo de los diagn\u00f3sticos espec\u00edficos del sue\u00f1o en la vejez es diferenciar un trastorno del sue\u00f1o subjetivo de uno objetivable y entender el trastorno del sue\u00f1o como causa o consecuencia de un deterioro de la calidad de vida, una enfermedad org\u00e1nica, un aumento del estr\u00e9s psicol\u00f3gico o como s\u00edntoma de una enfermedad ansiosa, afectiva o neurodegenerativa.<\/p>\n\n<h3 id=\"epidemiologia-y-retos-de-los-trastornos-del-sueno-en-la-vejez\" class=\"wp-block-heading\">Epidemiolog\u00eda y retos de los trastornos del sue\u00f1o en la vejez<\/h3>\n\n<p>Los trastornos del sue\u00f1o en la vejez son un problema de salud relevante en entre un tercio y la mitad de la poblaci\u00f3n y se asocian a una menor calidad de vida, un mayor malestar psicol\u00f3gico y trastornos depresivos [1,2]. La automedicaci\u00f3n es frecuente en el 49% de los afectados y no es infrecuente que desemboque en un s\u00edndrome de dependencia a las benzodiacepinas, las sustancias Z y\/o el alcohol [3]. Datos de cohortes de EE.UU. con m\u00e1s de 9.000 participantes muestran que el 57% de la poblaci\u00f3n de edad avanzada (\u226565 a\u00f1os) padece insomnio cr\u00f3nico &#8211; es decir, un trastorno del sue\u00f1o que dura al menos 3 meses o m\u00e1s &#8211; y el 25% de los afectados duerme durante el d\u00eda [4,5]. A menudo se tarda mucho tiempo hasta que se realiza un diagn\u00f3stico mediante una etapa espec\u00edfica del sue\u00f1o y se inicia la terapia: el 80% de los afectados padece insomnio cr\u00f3nico (\u22653 meses) en el momento del diagn\u00f3stico y el 25% ya lleva m\u00e1s de 10 a\u00f1os sufriendo su trastorno del sue\u00f1o [6].<\/p>\n\n<h3 id=\"cambio-fisiologico-del-sueno-con-la-edad\" class=\"wp-block-heading\">Cambio fisiol\u00f3gico del sue\u00f1o con la edad<\/h3>\n\n<p>Envejecer no significa tener que sufrir un sue\u00f1o insuficiente y\/o no reparador. Sin embargo, la duraci\u00f3n del sue\u00f1o y la arquitectura del sue\u00f1o &#8211; cuatro etapas de sue\u00f1o c\u00edclicamente recurrentes de 90 minutos cada una con sue\u00f1o no REM (etapas de sue\u00f1o N1, N2 y N3) y REM &#8211; cambian fisiol\u00f3gicamente a lo largo de la vida [2]. Mientras que los ni\u00f1os duermen una media de 10 a 14 horas y los adultos j\u00f3venes de 6,5 a 8,5 horas por noche, la duraci\u00f3n media del sue\u00f1o disminuye a 5 \u00f3 7 horas por noche despu\u00e9s de los 60 a\u00f1os [7]. Con el aumento de la edad, no s\u00f3lo disminuye la duraci\u00f3n del sue\u00f1o, sino que aumenta la latencia para conciliar el sue\u00f1o, aumenta la proporci\u00f3n de sue\u00f1o ligero (N1 y N2 no REM) y se acorta la proporci\u00f3n de sue\u00f1o REM por noche. Estos cambios fisiol\u00f3gicos y relacionados con la edad pueden provocar ansiedad si las expectativas de sue\u00f1o no son realistas y pueden desencadenar o agravar el insomnio a trav\u00e9s de la preocupaci\u00f3n [2]. En la segunda mitad de la vida, dos tercios de nuestro sue\u00f1o son superficiales, con un 66% de sue\u00f1o ligero (N1 no REM: 18%; N2: 48%), seguido de un 16% de sue\u00f1o profundo (N3 no REM) y un 18% de sue\u00f1o on\u00edrico (REM), por lo que la percepci\u00f3n subjetiva de un sue\u00f1o menos profundo corresponde a la fisiolog\u00eda del sue\u00f1o en la vejez, no suele tener valor de enfermedad y s\u00f3lo la preocupaci\u00f3n por la alteraci\u00f3n del sue\u00f1o puede desencadenar el insomnio.  [2,8]. Otro factor que deteriora la calidad del sue\u00f1o en la vejez es la reducci\u00f3n de la presi\u00f3n del sue\u00f1o debido a la p\u00e9rdida de temporizadores naturales, como horarios de trabajo regulares, comidas regulares y un aumento del cansancio en el transcurso del d\u00eda debido a la reducci\u00f3n de la actividad diurna y\/o las &#8220;siestas diurnas&#8221;; el resultado es una reducci\u00f3n del sue\u00f1o profundo con una proporci\u00f3n reducida de sue\u00f1o de ondas lentas (SWS) [8]. Si podemos explicar a nuestros pacientes los cambios en la fisiolog\u00eda del sue\u00f1o en la vejez, el nivel de sufrimiento y las expectativas suelen reducirse y el inminente c\u00edrculo vicioso del insomnio no org\u00e1nico puede romperse en una fase temprana.<\/p>\n\n<h3 id=\"trastornos-del-sueno-especificos-de-cada-sexo\" class=\"wp-block-heading\">Trastornos del sue\u00f1o espec\u00edficos de cada sexo<\/h3>\n\n<p>Las diferencias espec\u00edficas de g\u00e9nero en la frecuencia y el tipo de trastornos del sue\u00f1o son relevantes. Las mujeres tienen un 40% m\u00e1s de riesgo de padecer insomnio y el doble de probabilidades de sufrir el s\u00edndrome de las piernas inquietas que los hombres. Por el contrario, un 50% m\u00e1s de hombres que de mujeres padecen el s\u00edndrome de apnea obstructiva del sue\u00f1o (SAOS), tal y como se resume en el informe de investigaci\u00f3n de <em>la Sociedad para la Salud de la<\/em> Mujer [9]. En comparaci\u00f3n con las mujeres de entre 18 y 39 a\u00f1os, las mujeres tienen el doble de probabilidades de sufrir dificultades para conciliar el sue\u00f1o a partir de la sexta d\u00e9cada de vida, mientras que los problemas para conciliar el sue\u00f1o durante toda la noche y el uso de somn\u00edferos aumentan con la edad en ambos sexos [10].<\/p>\n\n<h3 id=\"trastornos-del-sueno-y-riesgo-de-deterioro-cognitivo\" class=\"wp-block-heading\">Trastornos del sue\u00f1o y riesgo de deterioro cognitivo<\/h3>\n\n<p>Los trastornos del sue\u00f1o son relevantes en los pacientes con enfermedad de Alzheimer y a menudo se asocian a un comportamiento agresivo, a la fragmentaci\u00f3n del sue\u00f1o y a una alteraci\u00f3n del ritmo d\u00eda-noche, incluyendo la  <em>Sundowning<\/em>  fen\u00f3meno -comportamiento inusual, inquieto y\/o agresivo en las primeras horas de la noche-, por lo que no s\u00f3lo los propios pacientes sino tambi\u00e9n sus cuidadores se sienten agobiados y estos complejos trastornos del sue\u00f1o conducen a menudo a la pronta institucionalizaci\u00f3n de los pacientes.  [11,12]. El estudio suizo HypnoLaus pudo demostrar que los pacientes mayores de 65 a\u00f1os con trastornos cognitivos<em> (Deterioro Cognitivo Leve)<\/em> padecen una arquitectura del sue\u00f1o alterada, una menor eficiencia del sue\u00f1o y trastornos respiratorios relacionados con el sue\u00f1o m\u00e1s frecuentes [13]. Hoy sabemos que las alteraciones del sue\u00f1o no son s\u00f3lo un fen\u00f3meno acompa\u00f1ante o una consecuencia de la patolog\u00eda de la demencia, sino que ellas mismas aumentan en 1,68 veces el riesgo de padecer trastornos de la cognici\u00f3n y\/o demencia de Alzheimer [14], por lo que existe una relaci\u00f3n bidireccional entre el sue\u00f1o y las alteraciones de la cognici\u00f3n [15]. Los pacientes con insomnio de larga duraci\u00f3n en el 5. hasta 6\u00aa d\u00e9cada de vida tienen una menor eliminaci\u00f3n nocturna de amiloide-\u03b2 a trav\u00e9s del sistema glinf\u00e1tico, por lo que el aumento de la agregaci\u00f3n de amiloide-\u03b2 en el cerebro se traduce en un mayor riesgo de demencia [16], y los trastornos del sue\u00f1o se consideran un factor de riesgo independiente de trastornos cognitivos, especialmente en los dominios de la atenci\u00f3n, la memoria epis\u00f3dica, la memoria de trabajo y las funciones ejecutivas [17]. As\u00ed pues, la detecci\u00f3n precoz del trastorno del sue\u00f1o y su tratamiento suficiente son esenciales para mantener o mejorar la cognici\u00f3n as\u00ed como la calidad de vida de los pacientes y sus familiares durante el envejecimiento y para reducir el riesgo de demencia.<\/p>\n\n<h3 id=\"benzodiacepinas-y-sustancias-z\" class=\"wp-block-heading\">Benzodiacepinas y sustancias Z<\/h3>\n\n<p>Un problema particular en la vejez es el uso nocivo o la dependencia de las benzodiacepinas y las sustancias Z, estas \u00faltimas sustancias son agonistas no benzodiacep\u00ednicos como el zolpidem, la zopiclona y el zaleplon con una vida media corta y tambi\u00e9n un alto potencial de tolerancia y dependencia. Actualmente existen pruebas claras de que los hipn\u00f3ticos de acci\u00f3n prolongada en dosis elevadas aumentan el riesgo de demencia [18]. Adem\u00e1s del deterioro cognitivo con mayor riesgo de demencia, las sustancias Z y las benzodiacepinas potencian el riesgo de ca\u00eddas con el aumento de la edad, la mortalidad, alteran la arquitectura del sue\u00f1o, provocan un sue\u00f1o no reparador, desencadenan insomnio de rebote o incluso ansiedad y agitaci\u00f3n por efectos parad\u00f3jicos, por lo que no es infrecuente aumentar la dosis [19]. Este c\u00edrculo vicioso s\u00f3lo puede romperse mediante una abstinencia cualificada de benzodiacepinas con dificultad y durante un largo periodo de tiempo en un entorno gerontopsiqui\u00e1trico de hospitalizaci\u00f3n con ofertas de terapia farmacol\u00f3gica y no farmacol\u00f3gica en entornos individuales y de grupo. Dado que las benzodiacepinas y las sustancias Z tienen un alto potencial de dependencia ya despu\u00e9s de 3 \u00f3 4 semanas, los autores recomiendan no utilizar estas sustancias, especialmente en el \u00e1mbito ambulatorio. Especialmente en la vejez, deben tenerse en cuenta los cambios en la metabolizaci\u00f3n, por lo que en Suiza se recomienda un ajuste de la dosis al 50% para las sustancias Z a partir de los 65 a\u00f1os. Adem\u00e1s, las mujeres metabolizan las sustancias Z un 50% m\u00e1s despacio que los hombres, por lo que los efectos secundarios son espec\u00edficos seg\u00fan el sexo y la edad, y las mujeres corren un riesgo especialmente alto de sufrir efectos adversos de las benzodiacepinas y las sustancias Z a medida que aumenta la edad [20].<\/p>\n\n<h3 id=\"reconocer-el-insomnio-primario-y-secundario-diagnostico-interdisciplinario-paso-a-paso\" class=\"wp-block-heading\">Reconocer el insomnio primario y secundario: diagn\u00f3stico interdisciplinario paso a paso<\/h3>\n\n<p>El diagn\u00f3stico del insomnio primario y secundario puede permitir una terapia precoz y espec\u00edfica mediante preguntas de anamnesis espec\u00edficas del sue\u00f1o y diagn\u00f3sticos de etapas espec\u00edficas, reduciendo as\u00ed el riesgo de enfermedades secundarias y mejorando la calidad de vida de los afectados [6]. Los pacientes no informan en absoluto de su trastorno del sue\u00f1o o se presentan a causa de \u00e9l, ya que se considera un s\u00edntoma menos estigmatizante, pero no es infrecuente que se asocie a una enfermedad psiqui\u00e1trica grave. Por lo tanto, los autores recomiendan vigilar rutinariamente el sue\u00f1o de todos los pacientes y evaluar el estado de \u00e1nimo, los s\u00edntomas psic\u00f3ticos y la suicidalidad en caso de insomnio.<\/p>\n\n<h3 id=\"la-definicion-de-insomnio-primario-no-organico-segun-la-icsd-3-y-la-cie-10\" class=\"wp-block-heading\">La definici\u00f3n de insomnio primario no org\u00e1nico seg\u00fan la ICSD-3 y la CIE-10<\/h3>\n\n<p>El insomnio primario est\u00e1 definido por la Clasificaci\u00f3n Internacional de Trastornos del Sue\u00f1o (CIDS-3) como un trastorno para conciliar el sue\u00f1o o dormir toda la noche que se produce al menos tres veces por semana durante un periodo de al menos un mes y que perjudica al paciente en \u00e1reas importantes de su vida [21]. Existe insomnio cr\u00f3nico si el trastorno del sue\u00f1o persiste durante al menos 3 meses. Para el diagn\u00f3stico de insomnio primario, es decir, insomnio no org\u00e1nico seg\u00fan la Clasificaci\u00f3n Internacional de Trastornos Mentales (CIE-10: F51.0), ninguna enfermedad som\u00e1tica o psiqui\u00e1trica debe causar el trastorno del sue\u00f1o y el insomnio no debe ser consecuencia de la farmacoterapia o el consumo de sustancias.<\/p>\n\n<h3 id=\"clasificacion-de-los-trastornos-del-sueno-segun-el-icds-3\" class=\"wp-block-heading\">Clasificaci\u00f3n de los trastornos del sue\u00f1o seg\u00fan el ICDS-3<\/h3>\n\n<p>Los trastornos del sue\u00f1o se dividen en 6 categor\u00edas principales seg\u00fan la <em>Asociaci\u00f3n Americana de Medicina del Sue\u00f1o<\/em> (AASM) (ICDS-3), siendo las categor\u00edas 2-6 los insomnios secundarios: <\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Insomnio<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos respiratorios relacionados con el sue\u00f1o<\/li>\n\n\n\n<li>Hipersomnia central<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos del ritmo circadiano sue\u00f1o-vigilia<\/li>\n\n\n\n<li>Parasomnias<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos del movimiento relacionados con el sue\u00f1o<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1326\" height=\"600\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377306\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19.png 1326w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-800x362.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-1160x525.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-120x54.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-90x41.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-320x145.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-560x253.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-240x109.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-180x81.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-640x290.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab1_NP2_s19-1120x507.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1326px) 100vw, 1326px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"insomnio-primario-frente-a-insomnio-secundario-un-diagnostico-por-etapas\" class=\"wp-block-heading\">Insomnio primario frente a insomnio secundario: un diagn\u00f3stico por etapas<\/h3>\n\n<p>Para diferenciar el insomnio primario del secundario, puede utilizarse la gu\u00eda de entrevista de las &#8220;5 P&#8221; para registrar sistem\u00e1ticamente las causas f\u00edsicas, fisiol\u00f3gicas, psicol\u00f3gicas, psiqui\u00e1tricas y farmacol\u00f3gicas del insomnio <strong>(Tabla 1)<\/strong> [6]. En la anamnesis espec\u00edfica del sue\u00f1o, es indicativa una latencia patol\u00f3gica para dormirse de \u226530 minutos (latencia normal para dormirse de 5 a 10 minutos) y\/o una alteraci\u00f3n del sue\u00f1o con uno o m\u00e1s despertares nocturnos y la incapacidad de volver a dormirse en pocos minutos. Las causas org\u00e1nicas del insomnio pueden detectarse mediante un diagn\u00f3stico b\u00e1sico de m\u00e9dico de cabecera con exploraci\u00f3n f\u00edsica, diagn\u00f3sticos cardiovasculares que incluyan medici\u00f3n de la tensi\u00f3n arterial, ECG y diagn\u00f3sticos de laboratorio, as\u00ed como diagn\u00f3sticos neurol\u00f3gicos.  <strong>(Tab. 2). <\/strong>Si se se\u00f1alan causas org\u00e1nicas o somnolencia diurna, cefaleas matutinas, trastornos de la concentraci\u00f3n, cavilaciones nocturnas, baj\u00f3n matutino, agotamiento con p\u00e9rdida de vitalidad o ansiedad, debe realizarse un diagn\u00f3stico espec\u00edfico del sue\u00f1o y m\u00e1s especializado para excluir, por ejemplo, un trastorno respiratorio o del movimiento relacionado con el sue\u00f1o, un episodio depresivo y\/o una enfermedad neurodegenerativa como causas del insomnio secundario. Es importante preguntarse por el curso temporal del trastorno del sue\u00f1o &#8211; con inicio y duraci\u00f3n, factores de estr\u00e9s asociados as\u00ed como un modelo explicativo subjetivo &#8211; porque un insomnio inicialmente no org\u00e1nico puede causar un episodio depresivo y viceversa, el trastorno del sue\u00f1o puede persistir a pesar de la remisi\u00f3n del episodio depresivo y causar un nuevo episodio, por lo que el tratamiento del trastorno del sue\u00f1o es de vital importancia.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1752\" height=\"1468\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377307 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1752px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1752\/1468;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20.png 1752w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-800x670.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-1160x972.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-120x101.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-90x75.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-320x268.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-560x469.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-240x201.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-180x151.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-640x536.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-1120x938.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab2_NP2_s20-1600x1341.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1752px) 100vw, 1752px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"insomnio-y-enfermedades-neurologicas\" class=\"wp-block-heading\">Insomnio y enfermedades neurol\u00f3gicas<\/h3>\n\n<p>Con el aumento de la edad, la detecci\u00f3n precoz del insomnio secundario en enfermedades neurol\u00f3gicas como el ictus o la lesi\u00f3n cerebral traum\u00e1tica tambi\u00e9n es relevante y las nuevas recomendaciones se han publicado en la directriz revisada S2k sobre el insomnio en enfermedades neurol\u00f3gicas de la Sociedad Neurol\u00f3gica Alemana [22].<\/p>\n\n<h3 id=\"diagnostico-especifico-del-sueno\" class=\"wp-block-heading\">Diagn\u00f3stico espec\u00edfico del sue\u00f1o<\/h3>\n\n<p>El insomnio no org\u00e1nico, es decir, primario, se diagnostica cl\u00ednicamente tras descartar las causas org\u00e1nicas. Las preguntas importantes de la anamnesis espec\u00edfica del sue\u00f1o se muestran en <strong>la Tabla 3<\/strong>. Adem\u00e1s de la historia cl\u00ednica, el examen cl\u00ednico y de laboratorio, una evaluaci\u00f3n espec\u00edfica del sue\u00f1o incluye la recogida de evaluaciones psicom\u00e9tricas espec\u00edficas del sue\u00f1o, como la Escala de somnolencia de Epworth, el \u00cdndice de calidad del sue\u00f1o de Pittsburgh (PSQI) o la recogida de un registro del sue\u00f1o durante al menos 7 d\u00edas. Este protocolo lo rellena el paciente por la ma\u00f1ana y por la noche y proporciona informaci\u00f3n sobre el estado de \u00e1nimo, la ingesta de medicamentos y las sustancias nocivas como base para una educaci\u00f3n personalizada del sue\u00f1o del paciente, adem\u00e1s de controlar la hora de acostarse y el tiempo de sue\u00f1o, lo que permite calcular la eficiencia del sue\u00f1o como base para la restricci\u00f3n del sue\u00f1o. Adem\u00e1s, para la evaluaci\u00f3n de la cognici\u00f3n, el cribado inicial de la demencia, por ejemplo con la <em>Evaluaci\u00f3n Cognitiva de Montreal<\/em> (MoCA), as\u00ed como la encuesta de calidad de vida (SF-36) son significativos y relevantes para la evaluaci\u00f3n de la progresi\u00f3n. En caso de un cribado de demencia positivo, aconsejamos una aclaraci\u00f3n completa del trastorno cognitivo o la demencia.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21.png\"><img decoding=\"async\" width=\"873\" height=\"2099\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377308 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 873px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 873\/2099;width:300px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21.png 873w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-800x1923.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-852x2048.png 852w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-120x289.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-90x216.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-320x769.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-560x1346.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-240x577.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-180x433.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab3_NP2_s21-640x1539.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 873px) 100vw, 873px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"indicacion-de-la-polisomnografia\" class=\"wp-block-heading\">Indicaci\u00f3n de la polisomnograf\u00eda<\/h3>\n\n<p>La polisomnograf\u00eda s\u00f3lo est\u00e1 indicada en casos especiales <strong>(Tabla 4) <\/strong>. Los trastornos del movimiento relacionados con el sue\u00f1o incluyen el bruxismo nocturno, el <em> trastorno del movimiento peri\u00f3dico de las extremidades <\/em>(PLMD) y el <em>s\u00edndrome de las piernas inquietas (SPI <\/em>). El SPI puede diagnosticarse cl\u00ednicamente cuando 1. hay un impulso de mover las piernas en reposo y durante la relajaci\u00f3n, 2. se observa un ritmo circadiano con predominio de los s\u00edntomas por la tarde\/noche, 3. la mejor\u00eda de los s\u00edntomas se produce con el movimiento, y 4. se informa de la asociaci\u00f3n con alteraciones sensoriales o dolor, y no suele requerir polisomnograf\u00eda. Las causas org\u00e1nicas del SPI, como la polineuropat\u00eda, el trastorno del metabolismo del hierro y la enfermedad tiroidea deben descartarse mediante diagn\u00f3sticos de laboratorio.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21.png\"><img decoding=\"async\" width=\"889\" height=\"704\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377309 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 889px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 889\/704;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21.png 889w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-800x634.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-120x95.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-90x71.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-320x253.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-560x443.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-240x190.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-180x143.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab4_NP2_s21-640x507.png 640w\" data-sizes=\"(max-width: 889px) 100vw, 889px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"como-se-puede-tratar-el-insomnio-en-las-personas-mayores\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo se puede tratar el insomnio en las personas mayores?<\/h3>\n\n<p>En el tratamiento de los trastornos del sue\u00f1o, las terapias no farmacol\u00f3gicas con psicoeducaci\u00f3n para mejorar la higiene del sue\u00f1o, el ritmo d\u00eda-noche y la actividad diurna desempe\u00f1an un papel esencial junto a la farmacoterapia.  <strong>(Tab. 5).<\/strong>  La terapia cognitivo-conductual (TCC) con psicoeducaci\u00f3n en un entorno de grupo es especialmente eficaz y tambi\u00e9n puede mejorar la calidad del sue\u00f1o en pacientes mayores de 65 a\u00f1os.  [23,24].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2168\" height=\"1553\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-377310 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2168px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2168\/1553;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23.png 2168w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-800x573.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-1160x831.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-2048x1467.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-120x86.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-90x64.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-320x229.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-560x401.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-1920x1375.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-240x172.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-180x129.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-640x458.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-1120x802.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/tab5_NP2_s23-1600x1146.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 2168px) 100vw, 2168px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"terapia-no-farmacologica\" class=\"wp-block-heading\">Terapia no farmacol\u00f3gica<\/h3>\n\n<p>La terapia de primera l\u00ednea es un enfoque no farmacol\u00f3gico que utiliza la terapia cognitivo-conductual para mejorar y estabilizar el ciclo sue\u00f1o-vigilia del paciente <strong>(Tabla 5)<\/strong> [25]. La terapia de grupo psicoeducativa tambi\u00e9n es eficaz para mejorar el insomnio y la calidad del sue\u00f1o en pacientes de edad avanzada [23]. Los contenidos incluyen aprender una buena higiene del sue\u00f1o con ritmos regulares d\u00eda-noche, t\u00e9cnicas de relajaci\u00f3n, aumentar las actividades diurnas, reducir el enfoque sobre el sue\u00f1o y el temido insomnio, y ampliar las actividades sociales. Mediante el uso regular de un protocolo de sue\u00f1o, se puede calcular la eficiencia del sue\u00f1o y, mediante la restricci\u00f3n del sue\u00f1o, se puede aumentar la presi\u00f3n del sue\u00f1o y mejorar su calidad. La fototerapia matinal con 3000 lux durante 30 a 90 minutos mejora el insomnio en trastornos neurodegenerativos [26], trastornos afectivos [27] y en el insomnio no org\u00e1nico [28]. En la demencia, combinar la fototerapia con actividad f\u00edsica caminando durante 30 minutos al menos 4 d\u00edas a la semana mejora la duraci\u00f3n del sue\u00f1o [22].<\/p>\n\n<h3 id=\"farmacoterapia\" class=\"wp-block-heading\">Farmacoterapia<\/h3>\n\n<p>La farmacoterapia del insomnio en las personas mayores debe tener en cuenta los efectos secundarios indeseables -especialmente los anticolin\u00e9rgicos que deterioran la cognici\u00f3n- y la farmacocin\u00e9tica alterada en la vejez. <strong>(Tab. 5).  <\/strong>Las pruebas sobre si los pacientes mayores toleran en general dosis m\u00e1s bajas de psicof\u00e1rmacos son controvertidas, por lo que recomendamos una dosificaci\u00f3n lenta con una dosis inicial m\u00e1s baja. La dosis objetivo puede determinarse en funci\u00f3n de los s\u00edntomas cl\u00ednicos. El sue\u00f1o profundo mejora con la trazodona, la mirtazapina, la agomelatina y la hierba de San Juan, aunque los autores no recomiendan la hierba de San Juan debido a las interacciones CYP3A4 en medicina geri\u00e1trica por las interacciones de polifarmacia. La trazodona no s\u00f3lo mejora el sue\u00f1o, sino que ralentiza la progresi\u00f3n del deterioro cognitivo [29]. La mirtazapina y la quetiapina tambi\u00e9n son eficaces para inducir el sue\u00f1o. No todas las sustancias est\u00e1n aprobadas para el tratamiento exclusivo del insomnio, raz\u00f3n por la cual debe impartirse una educaci\u00f3n fuera de etiqueta. Las benzodiacepinas y las sustancias Z, aunque siguen prescribi\u00e9ndose con frecuencia, deben evitarse en la vejez y utilizarse s\u00f3lo brevemente en r\u00e9gimen de hospitalizaci\u00f3n para evitar situaciones de crisis como la suicidalidad aguda.<\/p>\n\n<h3 id=\"prevision\" class=\"wp-block-heading\">Previsi\u00f3n<\/h3>\n\n<p>Desde el punto de vista pron\u00f3stico, un tratamiento suficiente y precoz del insomnio es relevante y conduce a la remisi\u00f3n en la mitad de los afectados, siendo el \u00e9xito del tratamiento mayor en los hombres que en las mujeres [2]. Los s\u00edntomas residuales suelen persistir y existe un mayor riesgo de reca\u00edda. El riesgo de reca\u00edda en un plazo de 4 a\u00f1os tras la remisi\u00f3n de las alteraciones del sue\u00f1o aumenta con las alteraciones cognitivas (HR 1,46), la calidad inadecuada del sue\u00f1o (HR 1,43), el deterioro del estado de \u00e1nimo (HR 1,39), el sexo femenino (HR 1,39), las alteraciones del sue\u00f1o (HR 1,35) y la fatiga (HR 1,24) &#8211; los datos entre par\u00e9ntesis corresponden al cociente de riesgos despu\u00e9s de controlar el insomnio basal, la gravedad de la enfermedad depresiva y la enfermedad som\u00e1tica. Los an\u00e1lisis de subgrupos estratificados por sexo destacan el mayor riesgo de reca\u00edda en los hombres debido al deterioro cognitivo (HR 1,98) y en las mujeres debido a las alteraciones del sue\u00f1o (HR 1,46), por lo que los autores recomiendan prestar especial atenci\u00f3n al deterioro cognitivo, las alteraciones del sue\u00f1o, la calidad del sue\u00f1o, los s\u00edntomas afectivos y los signos de fatiga tras la remisi\u00f3n del insomnio.<\/p>\n\n<h3 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n<p>Las alteraciones del sue\u00f1o son un s\u00edntoma de g\u00e9nesis multifactorial y un factor de riesgo independiente de deterioro cognitivo y demencia. Por lo tanto, recomendamos la evaluaci\u00f3n rutinaria del sue\u00f1o para detectar precozmente el insomnio primario y secundario, tratarlo de forma espec\u00edfica e interdisciplinar para reducir el riesgo de trastornos cognitivos y demencia en la vejez y mantener y mejorar la calidad de vida de los afectados y sus familiares a largo plazo.<\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevar a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El insomnio tiene una g\u00e9nesis multifactorial y requiere un diagn\u00f3stico interdisciplinar para diferenciar el insomnio primario -es decir, no org\u00e1nico (CIE-10: F51.0)- del secundario y clasificarlo en relaci\u00f3n con los cambios fisiol\u00f3gicos del sue\u00f1o en la vejez. <\/li>\n\n\n\n<li>Con el aumento de la edad, es fisiol\u00f3gico dormir menos y cambiar la arquitectura del sue\u00f1o con dos tercios de sue\u00f1o ligero, por lo que la educaci\u00f3n sobre el sue\u00f1o con la explicaci\u00f3n de los cambios naturales en el sue\u00f1o es de gran importancia.<\/li>\n\n\n\n<li>Hasta el 50% de la poblaci\u00f3n de edad avanzada sufre un trastorno del sue\u00f1o con<br\/>Alto \u00edndice de automedicaci\u00f3n, diagn\u00f3stico tard\u00edo, cronicidad y riesgo de dependencia de hipn\u00f3ticos y\/o alcohol.<\/li>\n\n\n\n<li>Las benzodiacepinas y las sustancias Z (agonistas no benzodiacep\u00ednicos zolpidem, zopiclona, zaleplon) no deben utilizarse en medicina geri\u00e1trica y del sue\u00f1o, ya que tienen un elevado potencial de tolerancia y dependencia, aumentan la agitaci\u00f3n y la ansiedad en la vejez debido a sus efectos parad\u00f3jicos, alteran la arquitectura del sue\u00f1o, se metabolizan hasta un 50% menos en las mujeres y aumentan el riesgo de ca\u00eddas y demencia.<\/li>\n\n\n\n<li>Los trastornos del sue\u00f1o en la vejez se tratan de forma no farmacol\u00f3gica y farmacol\u00f3gica en el contexto de las comorbilidades y la polifarmacia. La terapia cognitivo-conductual tambi\u00e9n es eficaz en los ancianos en un entorno de grupo y se centra en la educaci\u00f3n sobre el sue\u00f1o, la mejora de la actividad diaria, la correcci\u00f3n de la higiene del sue\u00f1o para mejorar la eficacia del sue\u00f1o, la calidad del sue\u00f1o y la calidad de vida.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>2012 SG. Schlafst\u00f6rungen in der Bev\u00f6lkerung. Neuch\u00e2tel: Bundesamt f\u00fcr Statistik (BFS); 2015.<\/li>\n\n\n\n<li>Patel D, Steinberg J, Patel P: Insomnia in the Elderly: A Review. J Clin Sleep Med. 2018; 14: 1017\u20131024.<\/li>\n\n\n\n<li>Hersberger KE, Renggli VP, Nirkko AC, et al.: Screening for sleep disorders in community pharmacies \u2013 evaluation of a campaign in Switzerland. J Clin Pharm Ther. 2006; 31: 35\u201341.<\/li>\n\n\n\n<li>Abad VC, Guilleminault C: Insomnia in Elderly Patients: Recommendations for Pharmacological Management. 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