{"id":378675,"date":"2024-05-18T14:00:00","date_gmt":"2024-05-18T12:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/alcanzar-el-objetivo-con-un-tratamiento-adaptado-al-estadio-y-la-educacion-del-paciente\/"},"modified":"2024-05-17T22:32:53","modified_gmt":"2024-05-17T20:32:53","slug":"alcanzar-el-objetivo-con-un-tratamiento-adaptado-al-estadio-y-la-educacion-del-paciente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/alcanzar-el-objetivo-con-un-tratamiento-adaptado-al-estadio-y-la-educacion-del-paciente\/","title":{"rendered":"Alcanzar el objetivo con un tratamiento adaptado al estadio y la educaci\u00f3n del paciente"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La directriz actualizada en alem\u00e1n para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica (DA) se basa en la directriz EuroGuiDerm y se ha ampliado para incluir algunas novedades importantes. Dado que la EA es una enfermedad inflamatoria cr\u00f3nica con un curso frecuentemente recurrente y que un tratamiento adecuado requiere un cierto grado de adherencia a la terapia, la informaci\u00f3n y la instrucci\u00f3n de los pacientes es de gran importancia.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p>&#8220;Es importante explicar los patomecanismos a los pacientes para que comprendan el significado y la finalidad de las medidas terap\u00e9uticas&#8221;, afirma la Prof. Dra. Dagmar Simon, m\u00e9dico jefe del Departamento de Dermatolog\u00eda del Inselspital de Berna [1]. Dependiendo de la edad de los ni\u00f1os afectados, es importante implicar a los padres\/cuidadores. Los dos patomecanismos principalmente relevantes para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica (DA) son el defecto de barrera y la inflamaci\u00f3n de tipo 2. &#8220;La dermatitis at\u00f3pica sigue siendo un diagn\u00f3stico cl\u00ednico&#8221;, afirm\u00f3 el profesor Simon [1]. Los criterios de clasificaci\u00f3n de Hanifin y Rajka, establecidos desde hace tiempo, o los criterios del Grupo de Trabajo del Reino Unido siguen teniendo autoridad [4,5]. Las manifestaciones cl\u00ednicas de la EA son lesiones cut\u00e1neas eccematosas recurrentes, xerodermia, eritema, liquenificaci\u00f3n y descamaci\u00f3n. Excoriaciones y tambi\u00e9n lesiones exudativas. Los s\u00edntomas cut\u00e1neos pueden variar mucho de una persona a otra y pueden ser m\u00e1s o menos pronunciados seg\u00fan el estadio y la edad. Aunque la cara suele verse afectada en la infancia, las lesiones cut\u00e1neas se extienden a las extremidades y a la zona del tronco a medida que avanza la enfermedad. En los ni\u00f1os peque\u00f1os y en edad preescolar, el eccema suele desarrollarse en los pliegues de las rodillas, los codos y el cuello, pero tambi\u00e9n en el cuello, la cara (sobre todo los p\u00e1rpados), el dorso de los pies y las manos. En la edad adulta, la cara y el cuello son las principales zonas afectadas, adem\u00e1s de las grandes curvas de las articulaciones [1].  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"respuesta-inmunitaria-dominada-por-el-tipo-2-y-circulo-picor-rascado\" class=\"wp-block-heading\">Respuesta inmunitaria dominada por el tipo 2 y c\u00edrculo picor-rascado<\/h3>\n\n\n\n<p>La fisiopatolog\u00eda de la EA se caracteriza por una compleja interacci\u00f3n orquestada de factores gen\u00e9ticos, defectos de barrera, un tipo 2 la respuesta inmunitaria dominante y las influencias medioambientales [6]. La desregulaci\u00f3n inmunitaria se basa principalmente en las c\u00e9lulas T helper 2 (Th2) y las citocinas que producen, en particular la interleucina (IL)-4 y la IL-13. La reacci\u00f3n Th2 se asocia a un aumento de los niveles de IgE y a respuestas inmunitarias eosinof\u00edlicas [7]. Adem\u00e1s, las citocinas Th2 refuerzan a\u00fan m\u00e1s la barrera cut\u00e1nea, que ya est\u00e1 deteriorada en la EA, lo que puede favorecer la penetraci\u00f3n de irritantes, entre otras cosas. Los estudios demuestran que la microbiota cut\u00e1nea contribuye a la regulaci\u00f3n de las respuestas inmunitarias [8]. Una mayor incidencia de <em>Staphylococcus aureus <\/em>se correlaciona con la gravedad de la EA [9]. A su vez, la TSLP puede estimular las neuronas sensoriales implicadas en la inducci\u00f3n del picor [10]. Esto puede formar un bucle de retroalimentaci\u00f3n en el que el da\u00f1o mec\u00e1nico causado por el rascado induce una regulaci\u00f3n al alza de la expresi\u00f3n de TSLP [11]. &#8220;El picor es un s\u00edntoma principal importante en la EA&#8221;, subray\u00f3 el ponente [1]. Los s\u00edntomas del prurito pueden provocar trastornos del sue\u00f1o. Adem\u00e1s, los pacientes con EA sufren a menudo comorbilidades at\u00f3picas [2,3].  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"riesgo-de-marcha-atopica\" class=\"wp-block-heading\">Riesgo de &#8220;marcha at\u00f3pica&#8221;<\/h3>\n\n\n\n<p>Por definici\u00f3n, la atopia es una hipersensibilidad de la piel y las mucosas a factores ambientales o influencias mec\u00e1nicas, qu\u00edmicas e inmunol\u00f3gicas cotidianas [12\u201314]. En la mayor\u00eda de los casos, la EA precede a otras enfermedades at\u00f3picas. Adem\u00e1s de la rinitis\/rinoconjuntivitis al\u00e9rgica y el asma bronquial, estos \u00faltimos incluyen a menudo alergias alimentarias mediadas por inmunoglobulina (Ig)E y esofagitis eosinof\u00edlica [12\u201314]. Los pacientes con EA pedi\u00e1trica (EA de &#8220;inicio precoz&#8221;) corren especial riesgo de sufrir una &#8220;marcha at\u00f3pica&#8221;. Los mecanismos exactos que conducen al desarrollo de comorbilidades at\u00f3picas en los pacientes con EA a\u00fan no se han aclarado del todo. Sin embargo, ahora se sabe que muchas de las subpoblaciones de c\u00e9lulas T y citocinas implicadas en la fisiopatolog\u00eda de la EA tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel importante en otras enfermedades at\u00f3picas [15\u201317]. En este sentido, la inflamaci\u00f3n de la piel puede contribuir a la sensibilizaci\u00f3n al\u00e9rgica sist\u00e9mica en [18,19].  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"tratamiento-segun-el-esquema-paso-a-paso\" class=\"wp-block-heading\">Tratamiento seg\u00fan el esquema paso a paso  <\/h3>\n\n\n\n<p>El tratamiento de la EA debe adaptarse individualmente a la edad, el curso de la enfermedad, la localizaci\u00f3n de las lesiones y el nivel de sufrimiento del paciente [20]. Se recomienda llevar a cabo una terapia por etapas adaptada a la gravedad cl\u00ednica. Tambi\u00e9n es aconsejable evitar los factores desencadenantes individuales [20,21]. &#8220;La educaci\u00f3n del paciente es realmente importante&#8221;, subray\u00f3 el Prof. Simon [1]. Se ha demostrado que la adherencia puede mejorarse mediante planes de tratamiento e instrucciones orientadas al paciente.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuidados b\u00e1sicos: <\/strong>Adem\u00e1s de evitar los factores de provocaci\u00f3n y los al\u00e9rgenos relevantes, el tratamiento b\u00e1sico de la DA consiste principalmente en la aplicaci\u00f3n regular de agentes externos t\u00f3picos hidratantes y reponedores de l\u00edpidos, que contengan glicerina o urea, por ejemplo [20]. Siempre deben aplicarse emolientes, especialmente despu\u00e9s de ducharse o ba\u00f1arse. &#8220;La terapia b\u00e1sica es muy importante: aunque los pacientes reciban terapia sist\u00e9mica, deben aplicarse emolientes con regularidad&#8221;, explic\u00f3 el ponente [1].<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Terapia antiinflamatoria t\u00f3pica: <\/strong>Los corticosteroides t\u00f3picos (TCS) son la primera opci\u00f3n para el eccema de leve a moderado. El profesor Simon recomienda el uso de TCS de clase II (por ejemplo, metilprednisolona, prednicarbato) o de clase III (por ejemplo, mometasona) [1]. Inicialmente a una frecuencia de 1\u00d7 diario y cuando los s\u00edntomas hayan mejorado, proceda seg\u00fan el esquema de disminuci\u00f3n progresiva (1\u00d7 cada segundo d\u00eda, 1\u00d7 cada tercer d\u00eda) o pase directamente a la terapia de mantenimiento (2\u00d7\/semana). Los TCS producen un inicio de acci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pido en comparaci\u00f3n con los inhibidores t\u00f3picos de la calcineurina (ITC). Por lo tanto, los TCS se consideran la terapia de primera l\u00ednea para las exacerbaciones agudas. Sin embargo, los TCS deben utilizarse durante un periodo de tiempo limitado o como terapia de intervalo para evitar la atrofia cut\u00e1nea como posible efecto secundario [20]. El TCI (tacrolimus, pimecrolimus) puede utilizarse en segunda l\u00ednea como alternativa t\u00f3pica. En las regiones sensibles, la TCI puede ser preferible a la TCS. La frecuencia de aplicaci\u00f3n recomendada para el TCI es inicialmente de 2\u00d7\/d\u00eda. Como parte de una terapia de mantenimiento proactiva, el tratamiento puede cambiarse entonces a 2\u00d7\/semana como con el TCS. &#8220;La terapia t\u00f3pica es suficiente para la mayor\u00eda de los pacientes, pero debe considerarse la terapia sist\u00e9mica en los casos m\u00e1s graves&#8221;, afirm\u00f3 el ponente [1].  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fototerapia: <\/strong>Seg\u00fan la directriz, puede considerarse el tratamiento con fototerapia (UVA-1, UVB de banda estrecha) para pacientes &gt;18 a\u00f1os de edad con lesiones moderadas o graves de EA en fases agudas de la enfermedad.  <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tratamiento sist\u00e9mico: <\/strong>Si el eccema no puede tratarse adecuadamente con terapias t\u00f3picas\/luzterapia, debe considerarse el uso de terap\u00e9utica sist\u00e9mica [20]. En Suiza, se requiere el uso de un agente terap\u00e9utico sist\u00e9mico convencional antes de poder pasar al tratamiento con biol\u00f3gicos o inhibidores de JAK (JAK-i) para que los costes sean cubiertos por el seguro m\u00e9dico.  <\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>\n  <em>Terap\u00e9utica sist\u00e9mica convencional: <\/em>\n<\/strong>La ciclosporina es el representante m\u00e1s utilizado de este grupo de f\u00e1rmacos [20,22]. La azatioprina y el metotrexato se utilizan con menos frecuencia. Seg\u00fan la directriz, los inmunosupresores convencionales s\u00f3lo deben utilizarse como terapia a corto plazo o de intervalo y tras sopesar los posibles riesgos de efectos secundarios.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>\n  <em>Biol\u00f3gicos: <\/em>\n<\/strong>Actualmente se dispone de dos anticuerpos monoclonales para el tratamiento de la EA de moderada a grave. Dupilumab (Dupixent\u00ae) est\u00e1 autorizado en Suiza desde 2019 [22,23]. Por consiguiente, ya existe una gran experiencia con este agente inmunomodulador. El dupilumab se une a la subunidad alfa del receptor de la IL-4 (IL-4R\u03b1), bloqueando as\u00ed la uni\u00f3n al receptor de la IL-4 y la IL-13 [24,25]. En general, el biol\u00f3gico se tolera muy bien y ahora tambi\u00e9n puede utilizarse en adolescentes y ni\u00f1os (a partir de 6 meses) [22]. Los efectos secundarios m\u00e1s frecuentes son reacciones locales en el lugar de la inyecci\u00f3n y conjuntivitis. El ponente se\u00f1ala que, por lo general, pueden tratarse bien con colirios; si es necesario, debe considerarse la derivaci\u00f3n a un oftalm\u00f3logo [1]. El tralokinumab (Adtralza\u00ae), autorizado en Suiza en 2022, es otro biol\u00f3gico disponible para la indicaci\u00f3n de la EA [22,23]. Ahora tambi\u00e9n se ha confirmado la buena eficacia y seguridad del tralokinumab a largo plazo. Aunque este biol\u00f3gico tambi\u00e9n puede utilizarse en adolescentes en la UE, la autorizaci\u00f3n oficial en Suiza se limita actualmente a pacientes con EA mayores de 18 a\u00f1os (estado de la informaci\u00f3n 04.03.2024) [22,23].  <\/li>\n\n\n\n<li><strong>\n  <em>Inhibidores JAK:<\/em>\n<\/strong> Los JAK-i inhiben la se\u00f1alizaci\u00f3n intracelular de las citocinas proinflamatorias con una selectividad variable e impiden as\u00ed la se\u00f1alizaci\u00f3n de varios receptores ascendentes. El primer representante de la clase JAK-i aprobado para la EA fue el baricitinib (Olumiant\u00ae) [22]. Posteriormente se aprobaron el upadacitinib (Rinvoq\u00ae) y el abrocitinib (Cibinqo\u00ae) [22]. Las tres sustancias inhiben la JAK-1 y el baricitinib tambi\u00e9n inhibe la JAK-2. Hasta la fecha, la JAK-i s\u00f3lo ha sido aprobada para pacientes adultos con EA [22]. Se trata de f\u00e1rmacos con un inicio de acci\u00f3n muy r\u00e1pido, aunque el perfil de seguridad general de los JAK-i es objeto de un controvertido debate. Existe un consenso sobre la necesidad de observar ciertas medidas de precauci\u00f3n. Especialmente en pacientes con ciertas afecciones preexistentes (por ejemplo, enfermedades cardiovasculares) o factores de riesgo (por ejemplo, mayor riesgo de tromboembolismo venoso) y en el grupo de edad de m\u00e1s de 65 a\u00f1os, deben considerarse terapias alternativas y descartarse las enfermedades infecciosas cr\u00f3nicas antes de iniciar la terapia. Sin embargo, tambi\u00e9n se se\u00f1ala que las advertencias de la informaci\u00f3n para los profesionales sanitarios se basan en datos de estudios en pacientes con artritis reumatoide y s\u00f3lo son transferibles a la indicaci\u00f3n de la EA de forma limitada. Las medidas completas de detecci\u00f3n y seguimiento se describen detalladamente en la directriz [20].<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><em>Congreso: Actualizaci\u00f3n en alergia e inmunolog\u00eda  <\/em><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"2480\" height=\"2094\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-378295\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2.png 2480w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-800x675.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-1160x979.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-2048x1729.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-120x101.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-90x76.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-320x270.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-560x473.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-1920x1621.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-240x203.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-180x152.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-640x540.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-1120x946.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-1600x1351.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/04\/Interviewkasten_DP2-2320x1959.png 2320w\" sizes=\"(max-width: 2480px) 100vw, 2480px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Literatura:  <\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>&#8220;Manejo de la dermatitis at\u00f3pica: con especial atenci\u00f3n a los adolescentes&#8221;, Simposio III: Inflamaci\u00f3n impulsada por Th2, Prof. Dr. D. Simon, Allergy &amp; Immunology Update, 26-28 de enero de 2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Werfel T, et al: Directriz neurodermatitis [eczema at\u00f3pico; dermatitis at\u00f3pica], 2016, S2k, n\u00famero de registro AWMF: 013-027.<\/li>\n\n\n\n<li>Deckert S, Kopkow C, Schmitt J: Comorbilidades no al\u00e9rgicas del eccema at\u00f3pico: una visi\u00f3n general de las revisiones sistem\u00e1ticas. Alergia 2014; 69(1): 37-45.<\/li>\n\n\n\n<li>Hanifin JM, Rajka G: Caracter\u00edsticas diagn\u00f3sticas de la dermatitis at\u00f3pica. Acta dermato venereol\u00f3gica 1980: 44-70.<\/li>\n\n\n\n<li>Williams HC, et al: The U.K. Working Party&#8217;s Diagnostic Criteria for Atopic Dermatitis. I. Derivaci\u00f3n de un conjunto m\u00ednimo de discriminadores para la dermatitis at\u00f3pica. Br J Dermatol 1994; 131(3): 383-396.<\/li>\n\n\n\n<li>Traidl S, Werfel T, Traidl-Hoffmann C: Eccema at\u00f3pico: hallazgos fisiopatol\u00f3gicos como inicio de una nueva era de opciones terap\u00e9uticas. Handb Exp Pharmacol 2021. doi: 10.1007\/164_2021_492.<\/li>\n\n\n\n<li>Berger A: Respuestas Th1 y Th2: \u00bfqu\u00e9 son? BMJ 2000; 321: 424.<\/li>\n\n\n\n<li>Yamazaki Y, Nakamura Y, N\u00fa\u00f1ez G: Papel de la microbiota en la inmunidad cut\u00e1nea y la dermatitis at\u00f3pica. Allergol Int 2017; 66: 539-544.<\/li>\n\n\n\n<li>Nakatsuji T, et al: Staphylococcus aureus explota los defectos de la barrera epid\u00e9rmica en la dermatitis at\u00f3pica para desencadenar la expresi\u00f3n de citoquinas. J Invest Dermatol 2016; 136: 2192-2200.  <\/li>\n\n\n\n<li>Wilson SR, et al: La citocina de la dermatitis at\u00f3pica TSLP derivada de c\u00e9lulas epiteliales activa las neuronas para inducir el picor. Cell 2013; 155: 285-295.<\/li>\n\n\n\n<li>Oyoshi MK, et al: Las lesiones mec\u00e1nicas polarizan las c\u00e9lulas dendr\u00edticas de la piel para provocar una respuesta TH2 mediante la inducci\u00f3n de la expresi\u00f3n de linfopoyetina estromal t\u00edmica cut\u00e1nea. J Allergy Clin Immunol 2010; 126: 976-984.e5.<\/li>\n\n\n\n<li>Paller AS, et al: La marcha at\u00f3pica y la multimorbilidad at\u00f3pica: muchas trayectorias, muchas v\u00edas. J Allergy Clin Immunol 2019;143: 46-55.<\/li>\n\n\n\n<li>Johansson SG, et al: Nomenclatura revisada de la alergia para uso global: informe del comit\u00e9 de revisi\u00f3n de la nomenclatura de la organizaci\u00f3n mundial de la alergia, octubre de 2003. J Allergy Clin Immunol 2004; 113: 832-836.  <\/li>\n\n\n\n<li>Buhl T, Werfel T: [Atopische Dermatitis \u2013 Perspektiven und unerf\u00fcllte medizinische Bedarfe]. J Dtsch Dermatol Ges. 2023; 21(4): 349-354.<\/li>\n\n\n\n<li>Wambre E, et al: Una subpoblaci\u00f3n de c\u00e9lulas TH2 humanas fenot\u00edpica y funcionalmente distinta se asocia a trastornos al\u00e9rgicos. Sci Transl Med 2017; 9: eaam9171.<\/li>\n\n\n\n<li>Cianferoni A, Spergel J: La importancia del TSLP en la enfermedad al\u00e9rgica y su papel como posible diana terap\u00e9utica. Expert Rev Clin Immunol 2014; 10: 1463-1474.<\/li>\n\n\n\n<li>Qu N, et al: Pivotal roles of T-helper 17-related cytokines, IL-17, IL-22, and IL-23, in inflammatory diseases. Clin Dev Immunol 2013; 2013: 968549.<\/li>\n\n\n\n<li>Hill DA, Spergel JM: La marcha at\u00f3pica: pruebas cr\u00edticas y relevancia cl\u00ednica. Ann Allergy Asthma Immunol 2018; 120: 131-137.<\/li>\n\n\n\n<li>Brunner PM, et al: La firma prote\u00f3mica sangu\u00ednea de la dermatitis at\u00f3pica pedi\u00e1trica de inicio temprano muestra inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica y es distinta de la enfermedad de larga evoluci\u00f3n del adulto. J Am Acad Dermatol 2019; 81: 510-519.<\/li>\n\n\n\n<li>Werfel T, et al: Directriz S3 &#8220;Dermatitis at\u00f3pica&#8221;, 2023, registro AWMF n\u00ba 013-027 (a 16\/06\/2023), <a href=\"https:\/\/register.awmf.org\/de\/leitlinien\/detail\/013-027\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/register.awmf.org\/de\/leitlinien\/detail\/013-027,<\/a>(\u00faltima consulta: 04\/03\/2024).<\/li>\n\n\n\n<li>Akdis CA, et al: Diagn\u00f3stico y tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica en ni\u00f1os y adultos: Informe de consenso de la Academia Europea de Alergolog\u00eda e Inmunolog\u00eda Cl\u00ednica\/Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunolog\u00eda\/PRACTALL. J Allergy Clin Immunol 2006; 118(1): 152-169.<\/li>\n\n\n\n<li>Swissmedic: Informaci\u00f3n sobre medicamentos, <a href=\"http:\/\/www.swissmedicinfo.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.swissmedicinfo.ch,<\/a>(\u00faltima consulta: 04.03.2024)  <\/li>\n\n\n\n<li>PharmaWiki, PharmaWiki, <a href=\"http:\/\/www.pharmawiki.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.pharmawiki.ch,<\/a>(\u00faltimo acceso 04.03.2024)<\/li>\n\n\n\n<li>McCormick SM, Heller NM: Comentario: Receptores y se\u00f1alizaci\u00f3n de IL-4 e IL-13. Citocina 2015; 75(1):38-50.<\/li>\n\n\n\n<li>Hamilton JD, Ungar B, Guttman-Yassky E: Revisi\u00f3n de la evaluaci\u00f3n de f\u00e1rmacos: dupilumab en la dermatitis at\u00f3pica. Inmunoterapia 2015q; 7(10):1043-58.<\/li>\n\n\n\n<li>Wollenberg A, et al: Directriz europea (EuroGuiDerm) sobre el eccema at\u00f3pico: parte I &#8211; terapia sist\u00e9mica. 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