{"id":378751,"date":"2024-05-31T23:25:31","date_gmt":"2024-05-31T21:25:31","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=378751"},"modified":"2024-05-31T23:44:20","modified_gmt":"2024-05-31T21:44:20","slug":"ejercicio-y-dfs-cada-paso-le-pone-en-forma-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/ejercicio-y-dfs-cada-paso-le-pone-en-forma-2\/","title":{"rendered":"Ejercicio y DFS: \u00bfcada paso le pone en forma?"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>La actividad f\u00edsica regular y el aumento de la actividad f\u00edsica forman parte de la terapia b\u00e1sica para el tratamiento de la diabetes de tipo 2 en las directrices nacionales e internacionales. Con un entrenamiento estructurado de ejercicio aer\u00f3bico, se puede observar una reducci\u00f3n media de la HbA<sub>1c<\/sub> de \u20130,67%, con una duraci\u00f3n de la terapia de ejercicio de m\u00e1s de 150 min\/semana de \u20130,89%. Incluso una caminata diaria a paso ligero de cinco kil\u00f3metros puede lograr una reducci\u00f3n de la HbA<sub>1c<\/sub> del 1,5% y una reducci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial de 10\/7 mmHg.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>La actividad f\u00edsica regular y el aumento de la actividad f\u00edsica forman parte de la terapia b\u00e1sica para el tratamiento de la diabetes de tipo 2 en las directrices nacionales e internacionales. El entrenamiento con ejercicio aer\u00f3bico estructurado puede conducir a una reducci\u00f3n media de la HbA<sub>1c<\/sub> de \u20130,67%, con una duraci\u00f3n del tratamiento con ejercicio de m\u00e1s de 150 min\/semana de \u20130,89% [1]. Incluso una caminata en\u00e9rgica diaria de cinco kil\u00f3metros puede conseguir una reducci\u00f3n de la HbA<sub>1c<\/sub> del 1,5% y una reducci\u00f3n de la presi\u00f3n arterial de 10\/7 mmHg [2].<\/p>\n\n<div class=\"cnvs-block-alert cnvs-block-alert-1669013560583\" >\n\t<div class=\"cnvs-block-alert-inner\">\n\t\t\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-a89b3969 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/academy.medizinonline.com\/course\/lebensstil-interventionen-diabetisches-fusssyndrom\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Iniciar la prueba CME<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n<p>La actividad f\u00edsica regular reduce el riesgo cardiovascular y por ello la <em>Asociaci\u00f3n Americana del Coraz\u00f3n <\/em>la recomienda en 2019 para la prevenci\u00f3n primaria de las enfermedades cardiovasculares [3]. El ejercicio y el deporte son \u00fatiles en el tratamiento de los trastornos circulatorios arteriales y tienen un efecto positivo en el desarrollo y las consecuencias de la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica [4,5].<\/p>\n\n<p>Las lesiones en los pies siguen siendo una de las principales complicaciones de la diabetes mellitus. El riesgo de desarrollar el s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico (SPD) a lo largo de la vida es de hasta un 34% para las personas con diabetes. El riesgo de morir en los cinco a\u00f1os siguientes al diagn\u00f3stico inicial de DFS es unas 2,5 veces mayor para los afectados que para las personas con diabetes sin lesi\u00f3n en el pie. Un s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico infectado provoca hospitalizaciones m\u00e1s frecuentes que una insuficiencia cardiaca cr\u00f3nica y los costes de las complicaciones de un s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico son en algunos casos superiores a los del tratamiento de los tipos de c\u00e1ncer m\u00e1s comunes. El riesgo de recurrencia de la \u00falcera es de alrededor del 65% en los tres a\u00f1os siguientes al diagn\u00f3stico inicial de la \u00falcera [6]. Se trata, por tanto, de un grave problema con una elevada mortalidad, morbilidad, sufrimiento para los afectados y costes considerables para el sistema sanitario.<\/p>\n\n<h3 id=\"hoy-en-dia-ya-no-se-recomienda-solo-la-proteccion-del-pie\" class=\"wp-block-heading\">Hoy en d\u00eda ya no se recomienda s\u00f3lo la protecci\u00f3n del pie<\/h3>\n\n<p>Despu\u00e9s de muchos a\u00f1os de recomendar predominantemente el reposo y el alivio para prevenir el s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico, en los \u00faltimos a\u00f1os ha habido cada vez m\u00e1s pruebas de que un aumento moderado del ejercicio es seguro incluso con un mayor riesgo de s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico  [7,8]Por lo tanto, las directrices actuales del IWGDF  <em>(Grupo Internacional de Trabajo del Pie Diab\u00e9tico)<\/em> sobre la prevenci\u00f3n del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico constat\u00f3 que las personas con diabetes y riesgo de ulceraci\u00f3n de bajo a moderado (riesgo 1 y 2) y posiblemente incluso pacientes con un alto riesgo de ulceraci\u00f3n (grupo de riesgo IWGDF 3) Se puede recomendar un aumento moderado de la carga diaria que soporta el pie al caminar (por ejemplo, un total de 1.000 pasos adicionales al d\u00eda en comparaci\u00f3n con el valor inicial) <strong>(Tabla 1)<\/strong> [9].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1800\" height=\"670\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-373801\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10.png 1800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-800x298.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-1160x432.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-120x45.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-90x34.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-320x119.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-560x208.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-240x89.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-180x67.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-640x238.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-1120x417.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab1_HP1_s10-1600x596.png 1600w\" sizes=\"(max-width: 1800px) 100vw, 1800px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>Los factores de riesgo para el desarrollo del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico incluyen la polineuropat\u00eda diab\u00e9tica con la p\u00e9rdida de la percepci\u00f3n protectora del dolor, los trastornos circulatorios arteriales y la reducci\u00f3n de la movilidad articular de los tobillos y las articulaciones del pie, lo que conduce a un cambio en el proceso de balanceo del pie con el desarrollo de presiones plantares m\u00e1ximas [10]. Por este motivo, se est\u00e1 estudiando la posibilidad de mejorar la funci\u00f3n del pie y el tobillo mediante ejercicios gimn\u00e1sticos y, de este modo, prevenir posiblemente el desarrollo de ulceraciones. Diversos estudios han observado una mejora del balanceo del pie y una reducci\u00f3n de los s\u00edntomas de la polineuropat\u00eda como resultado de los ejercicios gimn\u00e1sticos [11\u201314].  <\/p>\n\n<p>Por ello, las directrices actuales del IWGDF para la prevenci\u00f3n del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico recomiendan que las personas con un riesgo de bajo a moderado de desarrollar el s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico (grupo de riesgo 1 o 2 del IWGDF) participen en un programa de 8 a 12 semanas con ejercicios para tobillos y pies. Lo ideal ser\u00eda introducirlo bajo orientaci\u00f3n profesional y continuarlo despu\u00e9s de forma independiente [9].  <\/p>\n\n<p>Los programas de ejercicios incluyen ejercicios de estiramiento y fortalecimiento del pie y el tobillo, as\u00ed como ejercicios funcionales con entrenamiento de la marcha y el equilibrio. Estos ejercicios no aumentan el riesgo de ulceraci\u00f3n, pero mejoran la movilidad de las articulaciones del pie y el tobillo, los signos de polineuropat\u00eda y las dolencias neurop\u00e1ticas, as\u00ed como la distribuci\u00f3n de la presi\u00f3n plantar. El grupo de trabajo brasile\u00f1o dirigido por el profesor Sacco ha elaborado un folleto con ejercicios de pie y tobillo f\u00e1ciles de realizar y los ha probado en un estudio inicial de viabilidad. Esto demostr\u00f3 un alto grado de satisfacci\u00f3n con el programa, la ausencia de complicaciones, una reducci\u00f3n significativa de la gravedad de la polineuropat\u00eda, una mejora de la movilidad del hallux y una reducci\u00f3n de la dorsiflexi\u00f3n del mediopi\u00e9 durante la marcha, lo que se asocia a una mejor rodadura [15]. El folleto fue traducido y publicado por miembros del Grupo de Trabajo sobre Diabetes, Deporte y Ejercicio de la Asociaci\u00f3n Alemana de Diabetes (DDG) con la autorizaci\u00f3n de los autores. Est\u00e1 disponible de forma gratuita en las p\u00e1ginas web del Grupo de Trabajo sobre el Pie del DDG y del Grupo de Trabajo sobre Diabetes, Deporte y Ejercicio <strong>(recuadro)<\/strong>. Actualmente no se recomienda a las personas con lesiones preulcerosas o DFS activa que realicen ejercicios que provoquen un estr\u00e9s mec\u00e1nico en el pie [9].<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-table is-style-regular\"><table class=\"has-background\" style=\"background-color:#abb7c24a\"><tbody><tr><td><strong>&gt; <a href=\"https:\/\/www.diabetes-bewegung.de\/fileadmin\/user_upload\/01_Die_DDG\/05_Arbeitsgemeinschaften\/AG_Sport_Bewegung\/Microsite\/Homepage\/Publikationen\/Broschuere_Fussuebungen.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Folleto de ejercicios para los pies (PDF)<\/a><\/strong><\/td><\/tr><tr><td><strong>&gt; <a href=\"https:\/\/ag-fuss-ddg.de\/die-ddg\/arbeitsgemeinschaften\/diabetischer-fuss\/leitlinien\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Directrices y plantillas del DDG<\/a><\/strong><\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n<p>Actualmente existen pocas recomendaciones sobre el papel del ejercicio despu\u00e9s de un s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico o durante una \u00falcera activa. Debido a la falta de pruebas, actualmente no se recomienda en las directrices ninguna terapia de ejercicio espec\u00edfica para estos grupos.<\/p>\n\n<h3 id=\"menos-pasos-asociados-a-una-mejor-cicatrizacion-de-las-heridas\" class=\"wp-block-heading\">Menos pasos asociados a una mejor cicatrizaci\u00f3n de las heridas<\/h3>\n\n<p>La b\u00fasqueda de estudios sobre la curaci\u00f3n del DFS y el movimiento revela que pr\u00e1cticamente no existen estudios centrados en esta cuesti\u00f3n. Existen estudios en los que se han investigado diversas t\u00e9cnicas de relieve y en los que tambi\u00e9n se registr\u00f3 el n\u00famero de pasos. En la revisi\u00f3n de van Netten et al.  [16]  En dos estudios sobre este tema que asociaban el n\u00famero de pasos con la cicatrizaci\u00f3n de heridas, se descubri\u00f3 que un menor n\u00famero de pasos se asociaba con una cicatrizaci\u00f3n m\u00e1s frecuente de las heridas. Sin embargo, los grupos eran peque\u00f1os y se utilizaron diferentes medios de socorro, la mayor\u00eda de ellos desmontables, por lo que es posible que se dieran m\u00e1s pasos sin un socorro adecuado [17,18].  <\/p>\n\n<p>El grupo de trabajo checo de Vr\u00e1tn\u00e1 et al.  [19]  investig\u00f3 los efectos de una intervenci\u00f3n estructurada de 12 semanas con ejercicios de movilizaci\u00f3n, estabilizaci\u00f3n y fortalecimiento, as\u00ed como entrenamiento de la marcha, en pacientes con DFS curados. Tanto en el grupo de control como en el de intervenci\u00f3n, el 15% de los participantes experiment\u00f3 una reaparici\u00f3n de la \u00falcera durante el periodo de estudio. Aunque el aumento del ejercicio no evit\u00f3 la ulceraci\u00f3n durante este corto periodo, se produjo un aumento de la actividad f\u00edsica, la fuerza muscular de la extremidad inferior y la movilidad de las grandes articulaciones en el grupo de intervenci\u00f3n, sin un mayor riesgo de ulceraci\u00f3n en comparaci\u00f3n con el grupo de control.  <\/p>\n\n<p>En un estudio realizado por Eraydin y Av\u015far [20] en pacientes con s\u00edndrome agudo de pie diab\u00e9tico, se observ\u00f3 una reducci\u00f3n significativa del tama\u00f1o de la herida durante el periodo de estudio de 12 semanas cuando se realizaron ejercicios para los pies. Los ejercicios se realizaron en posici\u00f3n sentada, es decir, no provocaron un aumento de la presi\u00f3n en las plantas de los pies. Sin embargo, cabe se\u00f1alar que, a pesar de la aleatorizaci\u00f3n, el tama\u00f1o de las heridas en los grupos de intervenci\u00f3n y de control era diferente al inicio del estudio, y el tama\u00f1o de la herida en el grupo de intervenci\u00f3n ya era menor inicialmente. Dado que las lesiones m\u00e1s peque\u00f1as suelen tener una tendencia de cicatrizaci\u00f3n m\u00e1s r\u00e1pida, esto podr\u00eda haber distorsionado el resultado del estudio.<\/p>\n\n<p>Dos estudios piloto realizados en los \u00faltimos a\u00f1os se han centrado en la viabilidad y la seguridad del tratamiento con ejercicios para el s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico activo. En el estudio de Lindberg et al.  [21]  Cinco hombres con PNP y \u00falceras activas participaron en un programa de entrenamiento de 10 semanas con una bicicleta ergom\u00e9trica, que dio como resultado una reducci\u00f3n del tama\u00f1o de la herida; la fuerza, la resistencia y la independencia mejoraron durante el periodo de estudio. En el estudio de Aitken et al.  [22]  20 participantes realizaron un entrenamiento individual de fuerza y resistencia, que se elabor\u00f3 en funci\u00f3n de la localizaci\u00f3n de la herida y de las posibilidades individuales de participar en el ejercicio. Esto demostr\u00f3 que una intervenci\u00f3n de este tipo es posible y segura; a\u00fan quedan por ver m\u00e1s estudios sobre los beneficios individuales. El grupo de trabajo dan\u00e9s dirigido por Lindberg ha desarrollado recientemente un programa de entrenamiento de 12 semanas para personas con s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico, en el que el entrenamiento de resistencia en un erg\u00f3metro de bicicleta se ha ampliado para incluir el entrenamiento de fuerza; se ha realizado un estudio inicial de viabilidad con tres participantes y se ha publicado [23].  <\/p>\n\n<p>Dado que hasta la fecha se carece de recomendaciones espec\u00edficas sobre la aplicaci\u00f3n exacta de programas de ejercicio para las personas del grupo de riesgo 3 o aquellas con DFS activo, el grupo de trabajo espa\u00f1ol de Gracia-S\u00e1nchez et al.  [24]  recomendaciones de los expertos correspondientes mediante el m\u00e9todo Delphi. Las recomendaciones incluyen sugerencias generales, como revisar los pies en busca de lesiones antes y despu\u00e9s de cada actividad, as\u00ed como consejos para elegir calcetines y calzado adecuados. Tambi\u00e9n existen recomendaciones espec\u00edficas de entrenamiento adaptadas a cada riesgo del pie <strong>(Tabla 2<\/strong>).<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2188\" height=\"2936\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-373800 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2188px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2188\/2936;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12.png 2188w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-800x1073.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-1160x1557.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-1526x2048.png 1526w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-120x160.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-90x120.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-320x429.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-560x751.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-1920x2576.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-240x322.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-180x242.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-640x859.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-1120x1503.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/01\/tab2_Hp1_s12-1600x2147.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 2188px) 100vw, 2188px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n<p>El deporte y el ejercicio forman parte de la terapia b\u00e1sica de la diabetes mellitus. Las complicaciones de los pies son una de las principales complicaciones de la diabetes, causantes de grandes sufrimientos y costes considerables. Un aumento moderado del movimiento y la realizaci\u00f3n de ejercicios especiales para los pies es seguro para los pacientes con un riesgo bajo o medio de ulceraci\u00f3n y puede prevenir o retrasar potencialmente el desarrollo de la DFS. En lo que respecta al movimiento en las heridas existentes en los pies o tras la cicatrizaci\u00f3n de \u00falceras, s\u00f3lo existen unos pocos estudios hasta la fecha, algunos de los cuales son metodol\u00f3gicamente defectuosos. Existen pruebas de que los ejercicios sin carga de peso y los ejercicios de pie para mejorar la movilidad y desarrollar la musculatura tambi\u00e9n pueden ser \u00fatiles en las \u00falceras agudas.<\/p>\n\n<p>Los grupos especializados que realizan ejercicios adaptados para los afectados ser\u00edan \u00fatiles para evitar potencialmente el considerable sufrimiento que padecen las personas con \u00falceras en los pies. En Alemania, una opci\u00f3n adecuada ser\u00eda el instrumento del deporte de rehabilitaci\u00f3n, que permite la participaci\u00f3n gratuita en grupos especiales de ejercicio durante un periodo de hasta tres a\u00f1os. Por desgracia, actualmente no se ofrecen grupos de este tipo en todo el pa\u00eds. Necesitamos urgentemente m\u00e1s estudios para poder hacer recomendaciones optimizadas para los pacientes con \u00falceras activas o despu\u00e9s de curadas.  <\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevar a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El ejercicio es \u00fatil para que las personas con diabetes mejoren la situaci\u00f3n metab\u00f3lica, el riesgo cardiovascular, el trastorno circulatorio arterial perif\u00e9rico y la polineuropat\u00eda.<\/li>\n\n\n\n<li>A las personas con polineuropat\u00eda y un riesgo bajo o medio de ulceraci\u00f3n se les puede recomendar un aumento moderado del movimiento y ejercicios especiales para los pies.<\/li>\n\n\n\n<li>Los ejercicios para mejorar la funci\u00f3n del tobillo y el pie pueden contrarrestar posiblemente el desarrollo del s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico.<\/li>\n\n\n\n<li>No hay datos suficientes sobre el ejercicio en el s\u00edndrome del pie diab\u00e9tico agudo, pero es posible que los programas de ejercicio que no fuercen la zona de la herida puedan ayudar a mantener la forma f\u00edsica de los afectados.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Umpierre D, Ribeiro PAB, Kramer CK, et al.: Physical activity advice only or structured exercise training and association with HbA1c levels in type 2 diabetes: A systematic review and meta-analysis. JAMA 2011; 305(17): 1790\u20131799; doi: 10.1001\/jama.2011.576.<\/li>\n\n\n\n<li>Di Loreto C, Fanelli C, Lucidi P, et al.: Make Your Diabetic Patients Walk-Long-term impact of different amounts of physical activity on type 2 Diabetes. Diabetes Care 2005; 28(6): 1295\u20131302; doi: 10.2337\/diacare.28.6.1295.<\/li>\n\n\n\n<li>Arnett DK, Blumenthal RS, Albert MA, et al.: 2019 ACC\/AHA guideline on the primary prevention of cardiovascular disease: a report of the American College of Cardiology\/American Heart Association Task Force on Clinical Practice Guidelines. J Am Coll Cardiol 2019; 74: e177\u2013e232. <\/li>\n\n\n\n<li>Kanaley JA, Colberg SR, Corcoran MH, et al.: Exercise\/Physical Activity in Individuals with Type 2 Diabetes: A Consensus Statement from the American College of Sports Medicine. Med Sci Sports Exerc 2022; 54(2): 353\u2013368; doi: 10.1249\/MSS.0000000000002800. <\/li>\n\n\n\n<li>Balletshofer B, B\u00f6ckler D, Diener H, et al.: Positionspapier zur Diagnostik und Therapie der peripheren arteriellen Verschlusskrankheit (pAVK) bei Menschen mit Diabetes mellitus. Gemeinsame Stellungnahme der Deutschen Diabetes Gesellschaft (DDG), der Deutschen Gesellschaft f\u00fcr Angiologie (DGA), der Deutschen Gesellschaft f\u00fcr Interventionelle Radiologie und minimal-invasive Therapie (DeGIR) sowie der Deutschen Gesellschaft f\u00fcr Gef\u00e4\u00dfchirurgie und Gef\u00e4\u00dfmedizin (DGG). Diabetologie 2022; 17 (Suppl 2): S354\u2013S364.<\/li>\n\n\n\n<li>Armstrong DG, Boulton AJM, Bus SA: Diabetic Foot Ulcers and Their Recurrence. N Engl J Med 2017; 376(24): 2367\u20132375.<\/li>\n\n\n\n<li>Lemaster JW, Mueller MJ, Reiber GE, et a.: Effect of weight-bearing activity on foot ulcer incidence in people with diabetic peripheral neuropathy: feet first randomized controlled trial. Phys Ther 2008; 88(11): 1385\u20131398; doi: 10.2522\/ptj.20080019. <\/li>\n\n\n\n<li>Mueller MJ, Tuttle LJ, Lemaster JW, et al.: Weight-bearing versus nonweight-bearing exercise for persons with diabetes and peripheral neuropathy: a randomized controlled trial. Arch Phys Med Rehabil 2013; 94(5): 829\u2013838; doi: 10.1016\/j.apmr.2012.12.015. <\/li>\n\n\n\n<li>Bus SA, Sacco ICN, Monteiro-Soares M, et al.: Guidelines on the prevention of foot ulcers in persons with diabetes-IWGDF 2023 update. Diabetes Metab Res Rev 2023; doi: 10.1002\/dmrr.3651.<\/li>\n\n\n\n<li>Francia P, Anichini R, Seghieri G, et al.: History, Prevalence and Assessment of Limited Joint Mobility, From Stiff Hand Syndrome to Diabetic Foot Ulcer Prevention: A Narrative Review of the Literature. Curr Diabetes Rev 2018; 14(5): 411\u2013426; doi: 10.2174\/1573399813666170816142731.<\/li>\n\n\n\n<li>Sartor CD, et al.: Effects of strengthening, stretching and functional training on foot function in patients with diabetic neuropathy: results of a randomized controlled trial. BMC Musculoskeletal Disorders 2014; 15: 137.<\/li>\n\n\n\n<li>Fayed EE, et al.: Exercise Therapy Improves Planter Pressure Distribution in Patients with Diabetic Peripheral Neuropathy. International Journal of PharmTech Research 2016; 9(5): 151\u2013159.<\/li>\n\n\n\n<li>Cerrahoglu L, Kosan U, Sirin TC, Ulusoy A.: Range of Motion and Plantar Pressure Evaluation for the Effects of Self- Care Foot Exercises on Diabetic Patients with and Without Neuropathy. J Am Podiatr Med Assoc 2016; 106(3): 189\u2013200.<\/li>\n\n\n\n<li>Iunes DH, Rocha CBJ, Borges NCS, et al.: Self-Care Associated with Home Exercises in Patients with Type 2 Diabetes Mellitus. PLoS One 2014; 9(12): e114151.<\/li>\n\n\n\n<li>Silva \u00c9Q, Santos DP, Beteli RI, et al.: Feasibility of a home based foot\u2013ankle exercise programme for musculoskeletal dysfunctions in people with diabetes: randomised controlled FOotCAre (FOCA) Trial II. Scientifc Reports 2021; 11: 12404. <\/li>\n\n\n\n<li>van Netten JJ, Fijen VM, Bus SA: Weight-bearing physical activity in people with diabetes-related foot disease: A systematic review. Diabetes Metab Res Rev 2022; 38(6): e3552; doi: 10.1002\/dmrr.3552.<\/li>\n\n\n\n<li>Najafi B, Grewal GS, Bharara M, et al.: Can\u2019t stand the pressure: the association between unprotected standing, walking, and wound healing in people with diabetes. J Diabetes Sci Technol 2017; 11(4): 657\u2013667; doi: 10.1177\/1932296816662959.<\/li>\n\n\n\n<li>Bus SA, van Netten JJ, Kottink AIR, et al.: The efficacy of removable devices to offload and heal neuropathic plantar forefoot ulcers in people with diabetes: a single-blinded multicentre randomised controlled trial. Int Wound J 2018; 15(1): 65\u201374; doi: 10.1111\/iwj.12835.<\/li>\n\n\n\n<li>Vr\u00e1tn\u00e1 E, Hus\u00e1kov\u00e1 J, Jaros\u00edkov\u00e1 R, et al.: Effects of a 12-Week Interventional Exercise Programme on Muscle Strength, Mobility and Fitness in Patients With Diabetic Foot in Remission: Results From BIONEDIAN Randomised Controlled Trial. Front Endocrinol 2022; 13: 869128; doi: 10.3389\/fendo.2022.869128.<\/li>\n\n\n\n<li>Eraydin S, Av\u015far G.: The Effect of Foot Exercises on Wound Healing in Type 2 Diabetic Patients With a Foot Ulcer. A Randomized Control Study. Journal of Wound, Ostomy and Continence Nursing 2018; 45(2): 123\u2013130; doi: 10.1097\/WON.000000000000040.<\/li>\n\n\n\n<li>Lindberg K, M\u00f8ller BS, Kirketerp-M\u00f8ller K, Kristensen MT: An exercise program for people with severe peripheral neuropathy and diabetic foot ulcers \u2013 a case series on feasibility and safety. Disabil Rehabil 2020; 42(2): 183\u2013189; doi: 10.1080\/09638288.2018.1494212. <\/li>\n\n\n\n<li>Aitken E, Hiew J, Hamilton EJ, et al.: Exercise in adults admitted to hospital with diabetes-related foot ulcers: a pilot study of feasibility and safety. Journal of Foot and Ankle Research 2023; 16: 18; doi: 10.1186\/s13047-023-00616-0. <\/li>\n\n\n\n<li>Aagaard TV, Lindberg K, Brorson S, et al.: A 12-Week Supervised Exercise Therapy Program for Patients with Diabetic Foot Ulcers: Program Development and Preliminary Feasibility. The International Journal of Lower Extremity Wounds 2023; doi: 10.1177\/15347346221149786.<\/li>\n\n\n\n<li>Gracia-Sanchez A, Lopez-Pineda A, Lazaro-Mart\u00ednez JL, et al.: Con\u00adsensus-based recommendations on physical activity and exercise in patients with diabetes at risk of foot ulcerations: a Delphi study. Braz J Phys Ther 2023; 27(2): 100500; doi: 10.1016\/j.bjpt.2023.100500.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em><em><em>InFo DIABETOLOGIE &amp; ENDOKRINOLOGIE 2024; 1(2)<\/em>:<\/em>10\u201314<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La actividad f\u00edsica regular y el aumento de la actividad f\u00edsica forman parte de la terapia b\u00e1sica para el tratamiento de la diabetes de tipo 2 en las directrices nacionales&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":378774,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"S\u00edndrome del pie diab\u00e9tico","footnotes":""},"category":[11552,11352,11475,22619,11291,11418,11288,11430],"tags":[44336,12339,12033,73954,59891,50641,65287],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-378751","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-rx-es","category-endocrinologia-y-diabetologia","category-estudios","category-formacion-cme","category-medicina-deportiva","category-medicina-fisica-y-rehabilitacion","category-medicina-interna-general","category-prevencion-y-asistencia-sanitaria","tag-dfs-es","tag-diabetes-mellitus-es","tag-diabetes-tipo-2-es-2","tag-riesgo-cardiovascular-es","tag-sindrome-del-pie-diabetico","tag-ulcera-del-pie","tag-ulceraciones","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-19 16:35:04","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/378751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=378751"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/378751\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":378954,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/378751\/revisions\/378954"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/378774"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=378751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=378751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=378751"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=378751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}