{"id":380389,"date":"2024-07-05T00:01:00","date_gmt":"2024-07-04T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=380389"},"modified":"2024-07-04T16:47:38","modified_gmt":"2024-07-04T14:47:38","slug":"el-cambio-de-sintomas-enmascara-la-enfermedad-en-la-edad-adulta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/el-cambio-de-sintomas-enmascara-la-enfermedad-en-la-edad-adulta\/","title":{"rendered":"El cambio de s\u00edntomas enmascara la enfermedad en la edad adulta"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que comienza en la infancia o en la adolescencia temprana y suele persistir en la edad adulta con diferentes trayectorias a lo largo de la vida. Sin embargo, debido a un cambio en los s\u00edntomas, a menudo la enfermedad no se detecta en la edad adulta. Como resultado, sigue existiendo una clara laguna en el tratamiento del TDAH en adultos.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Aunque el trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n con hiperactividad (TDAH) se describi\u00f3 por primera vez en 1775 y, por tanto, puede remontarse a una larga historia, las opiniones sobre este trastorno siguen divididas, no s\u00f3lo entre el p\u00fablico en general, sino tambi\u00e9n, en cierta medida, entre los expertos. En una encuesta, s\u00f3lo la mitad de los encuestados afirmaron que consideraban los s\u00edntomas como una enfermedad mental. Una de cada cinco personas no cree que el TDAH sea un trastorno real y la mayor\u00eda estaba convencida de que el TDAH infantil se debe al contexto familiar-social. Las causas del TDAH est\u00e1n sujetas a un proceso multifuncional y son muy diversas. Se cree que una de las causas neurobiol\u00f3gicas de la enfermedad es un procesamiento defectuoso de los impulsos entre las estructuras corticales y subcorticales del cerebro. Desde un punto de vista fisiopatol\u00f3gico, se supone que existe una alteraci\u00f3n del metabolismo de los neurotransmisores, en particular de la dopamina y la noradrenalina. Tampoco debe ignorarse el componente hereditario.  <\/p>\n\n<h3 id=\"sintomas-en-la-infancia\" class=\"wp-block-heading\">S\u00edntomas en la infancia<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los primeros signos del TDAH pueden detectarse ya en la infancia. Las principales caracter\u00edsticas son largos periodos de llanto, problemas para comer y dormir, rechazo del contacto f\u00edsico e inquietud. Por supuesto, todo esto tambi\u00e9n puede observarse por otras causas, por lo que no son diagn\u00f3sticos. Sin embargo, sabemos por la experiencia de los pacientes ambulatorios que lloran que los ni\u00f1os con trastornos de la regulaci\u00f3n en la primera infancia, como trastornos del sue\u00f1o y la alimentaci\u00f3n, inquietud disf\u00f3rica, llanto excesivo, desaf\u00edo y aferramiento, as\u00ed como trastornos de la regulaci\u00f3n del sue\u00f1o y la vigilia, tienen m\u00e1s probabilidades de desarrollar TDAH m\u00e1s adelante. En los ni\u00f1os peque\u00f1os destacan sobre todo los cambios r\u00e1pidos de actividad, la poca resistencia al jugar, un comportamiento llamativamente desafiante y una acumulaci\u00f3n de accidentes o comportamientos propensos a los accidentes. Esto tambi\u00e9n se aplica a los d\u00e9ficits motores que se manifiestan alrededor del segundo o tercer a\u00f1o de vida. En la edad escolar, suele reconocerse la tr\u00edada sintom\u00e1tica t\u00edpica de hiperactividad, falta de atenci\u00f3n e impulsividad. Alrededor del 3-5% de todos los ni\u00f1os y adolescentes est\u00e1n afectados por el TDAH &#8211; los ni\u00f1os significativamente m\u00e1s a menudo que las ni\u00f1as. Esto convierte al TDAH en uno de los trastornos psiqui\u00e1tricos pedi\u00e1tricos m\u00e1s frecuentes.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1462\" height=\"751\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-380306\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32.png 1462w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-800x411.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-1160x596.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-120x62.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-90x46.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-320x164.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-560x288.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-240x123.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-180x92.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-640x329.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/05\/abb1_NP3_s32-1120x575.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1462px) 100vw, 1462px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"cambio-de-sintomas-en-la-edad-adulta\" class=\"wp-block-heading\">Cambio de s\u00edntomas en la edad adulta<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El TDAH es un trastorno cr\u00f3nico con una alta tendencia a persistir. Seg\u00fan las estimaciones de un grupo de expertos alemanes, en hasta el 80% de los casos de TDAH, algunos o todos los s\u00edntomas del trastorno persisten en la edad adulta. Sin embargo, los s\u00edntomas t\u00edpicos pueden cambiar, por lo que la enfermedad se percibe de forma diferente en los adultos. A menudo, la hiperactividad ya no se exterioriza, sino que da paso a una inquietud interior. Por lo general, se evita permanecer sentado durante largos periodos. Si esto no es posible, muchos enfermos intentan reducir su inquietud dando golpecitos con el pie o tamborileando con los dedos continuamente. La falta de atenci\u00f3n se mantiene en la mayor\u00eda de los casos y se manifiesta ahora en forma de dificultades de concentraci\u00f3n. Los pacientes se distraen con facilidad y a menudo tienen dificultades para concentrarse en los detalles o distinguir lo importante de lo que no lo es. La impulsividad tambi\u00e9n se sigue dando en el TDAH adulto.  <\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Por ello, al diagnosticar el TDAH se distingue entre subtipos del trastorno, que dependen de los s\u00edntomas en primer plano:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el subtipo de TDAH con d\u00e9ficit de atenci\u00f3n predominante<\/li>\n\n\n\n<li>el subtipo de TDAH con hiperactividad e impulsividad predominantes<\/li>\n\n\n\n<li>el TDAH de tipo mixto (con trastorno por d\u00e9ficit de atenci\u00f3n m\u00e1s hiperactividad-impulsividad).<\/li>\n<\/ul>\n\n<h3 id=\"los-suplementos-sintomaticos-son-una-carga-para-los-afectados\" class=\"wp-block-heading\">Los suplementos sintom\u00e1ticos son una carga para los afectados<\/h3>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, adem\u00e1s de los s\u00edntomas principales, muchos pacientes adultos con TDAH tambi\u00e9n manifiestan otros s\u00edntomas que pueden restringir significativamente su calidad de vida. Estos incluyen acciones precipitadas, labilidad emocional, aumento de la irritabilidad, hiperreactividad emocional y comportamiento desorganizado. En una consulta, los pacientes adultos con TDAH destacan, por ejemplo, porque olvidan repetidamente sus citas, no traen los documentos requeridos y a menudo convierten toda la rutina de la consulta en un caos. Adem\u00e1s, el TDAH rara vez viene solo. No es infrecuente que los afectados no diagnosticados presenten trastornos depresivos o de ansiedad, por ejemplo, que pueden darse de forma com\u00f3rbida con el TDAH. El lema aqu\u00ed es: \u00a1Est\u00e9 alerta!<\/p>\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Para saber m\u00e1s:<\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Speerforck, et al.: JAD 2019; 25: 783\u2013793.<\/li>\n\n\n\n<li>Purper-Quakil D: Med Sci (Paris). 2010; 26(5): 487\u2013496.<\/li>\n\n\n\n<li>S3-Leitlinie \u00abAufmerksamkeitsdefizit-\/Hyperaktivit\u00e4tsst\u00f6rung (ADHS) im Kindes-, Jugend- und Erwachsenenalter\u00bb (2018), AWMF-Registernummer 028\u2013045.<\/li>\n\n\n\n<li><a href=\"http:\/\/www.adhs-infoportal.de\/adhs-bei-erwachsenen\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.adhs-infoportal.de\/adhs-bei-erwachsenen<\/a><\/li>\n\n\n\n<li>Str\u00f6hlein B, et al.: Transition bei ADHS: Kritische Entwicklungsaufgaben und ihre Bew\u00e4ltigung. NeuroTransmitter 2016; 27.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>InFo NEUROLOGIE &amp; PSYCHIATRIE 2024; 22(3): 30<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que comienza en la infancia o en la adolescencia temprana y suele persistir en la edad adulta con diferentes trayectorias a lo largo&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":380394,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"TDAH","footnotes":""},"category":[11408,11478,11328,11402,11552],"tags":[17280,17020],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-380389","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-farmacologia-y-toxicologia","category-formacion-continua","category-neurologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-tdah","tag-tdah-en-adultos","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-07-13 14:26:06","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380389","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=380389"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380389\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":382669,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380389\/revisions\/382669"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/380394"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=380389"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=380389"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=380389"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=380389"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}