{"id":380391,"date":"2024-07-21T00:01:00","date_gmt":"2024-07-20T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=380391"},"modified":"2024-06-03T14:00:22","modified_gmt":"2024-06-03T12:00:22","slug":"diagnostico-y-terapia-a-la-luz-de-los-nuevos-hallazgos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diagnostico-y-terapia-a-la-luz-de-los-nuevos-hallazgos\/","title":{"rendered":"Diagn\u00f3stico y terapia a la luz de los nuevos hallazgos"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno neurol\u00f3gico del desarrollo caracterizado por dificultades en la interacci\u00f3n social y la comunicaci\u00f3n, as\u00ed como por intereses limitados y comportamientos repetitivos. La importancia de la detecci\u00f3n precoz y la posterior intervenci\u00f3n temprana est\u00e1 bien documentada. A lo largo de los a\u00f1os, se han realizado esfuerzos para clarificar los criterios diagn\u00f3sticos del TEA y para desarrollar herramientas de cribado predictivas y precisas, as\u00ed como instrumentos de diagn\u00f3stico estandarizados y basados en pruebas que ayuden a la detecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Datos recientes muestran que uno de cada 160 ni\u00f1os en todo el mundo tiene un diagn\u00f3stico de TEA. Un enfoque de la evaluaci\u00f3n basado en pruebas es crucial para un diagn\u00f3stico preciso y una planificaci\u00f3n adecuada del tratamiento. Seg\u00fan el DSM-V, para cumplir los criterios diagn\u00f3sticos, una persona debe tener dificultades persistentes en la comunicaci\u00f3n e interacci\u00f3n social en diversas situaciones y tambi\u00e9n mostrar s\u00edntomas en las \u00e1reas de patrones de comportamiento, intereses o actividades restringidos y repetitivos. Los criterios de diagn\u00f3stico del autismo han evolucionado en las \u00faltimas d\u00e9cadas. En esta revisi\u00f3n, los diagn\u00f3sticos anteriormente separados (es decir, trastorno autista, s\u00edndrome de Asperger, trastorno generalizado del desarrollo, no especificado de otro modo) se combinaron en uno solo: TEA. Adem\u00e1s, las tres categor\u00edas sintom\u00e1ticas de deterioro social, deterioro del lenguaje\/la comunicaci\u00f3n y conductas repetitivas\/restringidas se combinaron en dos \u00e1reas sintom\u00e1ticas: d\u00e9ficits persistentes en la comunicaci\u00f3n e interacci\u00f3n social y conductas restringidas y repetitivas. Este cambio pretend\u00eda reflejar el estado de la ciencia, que constataba sistem\u00e1ticamente que los s\u00edntomas sociales y comunicativos\/ling\u00fc\u00edsticos del DSM-IV se centraban en un \u00fanico factor, la &#8220;comunicaci\u00f3n social&#8221;. Otros dos cambios importantes fueron la adici\u00f3n de los s\u00edntomas sensoriales (tanto la hipo como la hiperreactividad) dentro de la categor\u00eda de conductas restringidas y repetitivas y la inclusi\u00f3n de una escala de clasificaci\u00f3n de la gravedad (niveles 1-3) basada en el nivel de apoyo necesario para el funcionamiento diario de los autistas.<\/p>\n\n<h3 id=\"deteccion-precoz-para-una-gestion-terapeutica-temprana\" class=\"wp-block-heading\">Detecci\u00f3n precoz para una gesti\u00f3n terap\u00e9utica temprana<\/h3>\n\n<p>La capacidad para diagnosticar con precisi\u00f3n el autismo ha mejorado considerablemente en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, sobre todo en ni\u00f1os muy peque\u00f1os. Este es el resultado directo de una serie de estudios emp\u00edricos que se han centrado en el desarrollo y\/o la adaptaci\u00f3n de herramientas de evaluaci\u00f3n fiables y v\u00e1lidas. Una implicaci\u00f3n clave de la identificaci\u00f3n precoz es la capacidad de remitir a los ni\u00f1os peque\u00f1os a los servicios de intervenci\u00f3n lo antes posible. De hecho, la importancia de la detecci\u00f3n precoz del autismo y de la posterior intervenci\u00f3n temprana est\u00e1 bien documentada. Al mismo tiempo, existe una preocupaci\u00f3n leg\u00edtima por los resultados falsos positivos en ni\u00f1os diagnosticados a una edad muy temprana. Por lo tanto, es importante investigar la estabilidad del diagn\u00f3stico y la evoluci\u00f3n de los s\u00edntomas, que pueden tener importancia tanto cient\u00edfica como cl\u00ednica. Las investigaciones han demostrado que los s\u00edntomas del autismo suelen aparecer entre los 12 y los 18 meses de edad y que los diagn\u00f3sticos realizados a los 18 meses son fiables y estables.<\/p>\n\n<p>Numerosos estudios han demostrado la estabilidad de los diagn\u00f3sticos en ni\u00f1os diagnosticados antes de los tres a\u00f1os, lo que sugiere que la tasa de falsos positivos para los diagn\u00f3sticos antes de los tres a\u00f1os es relativamente baja. Sin embargo, la tasa de falsos negativos es mayor. En un estudio longitudinal en el que se realizaron evaluaciones diagn\u00f3sticas seriadas, casi la mitad de los ni\u00f1os diagnosticados de autismo a los 3 a\u00f1os no cumpl\u00edan los criterios diagn\u00f3sticos a los 24 meses de edad. Y un peque\u00f1o grupo de ni\u00f1os parece tener s\u00edntomas que aparecen incluso m\u00e1s tarde; estos ni\u00f1os no cumpl\u00edan los criterios a los tres a\u00f1os, pero s\u00ed en la edad escolar. Estos casos de diagn\u00f3stico tard\u00edo suelen ser heterog\u00e9neos en cuanto a la clasificaci\u00f3n de sus hallazgos tempranos (por ejemplo, desarrollo t\u00edpico, s\u00edntomas subcl\u00ednicos) y fenotipo. Se especula que el solapamiento diagn\u00f3stico debido a otras afecciones (retrasos tempranos en el lenguaje o la funci\u00f3n cognitiva) y\/o un periodo m\u00e1s largo de desarrollo de los s\u00edntomas pueden contribuir a un diagn\u00f3stico tard\u00edo. Estos hallazgos sugieren la necesidad de ampliar la detecci\u00f3n y\/o el seguimiento del autismo m\u00e1s all\u00e1 de los tres a\u00f1os de edad<\/p>\n\n<p><em>Fuente: Yu Y, Ozonoff S, Miller M: Evaluaci\u00f3n del trastorno del espectro autista. Evaluaci\u00f3n. 2024 Ene; 31(1): 24-41. estudios observacionales. BMJ 2023; 382: e072348.<\/em><\/p>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2024; 22(3): 27<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El trastorno del espectro autista (TEA) es un trastorno neurol\u00f3gico del desarrollo caracterizado por dificultades en la interacci\u00f3n social y la comunicaci\u00f3n, as\u00ed como por intereses limitados y comportamientos repetitivos.&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":380402,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Trastorno del espectro autista","footnotes":""},"category":[11475,11478,11328,11402,11552],"tags":[20945,20950,76616,24247],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-380391","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-continua","category-neurologia","category-pediatria","category-rx-es","tag-ass-es","tag-autismo-es","tag-intervencion-precoz","tag-trastorno-del-espectro-autista","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-05-01 18:30:00","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380391","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=380391"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380391\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":380406,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/380391\/revisions\/380406"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/380402"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=380391"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=380391"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=380391"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=380391"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}