{"id":381366,"date":"2024-08-19T00:01:00","date_gmt":"2024-08-18T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/la-interleucina-13-como-diana-nuevos-datos-disponibles-a-largo-plazo\/"},"modified":"2024-06-17T14:11:49","modified_gmt":"2024-06-17T12:11:49","slug":"la-interleucina-13-como-diana-nuevos-datos-disponibles-a-largo-plazo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/la-interleucina-13-como-diana-nuevos-datos-disponibles-a-largo-plazo\/","title":{"rendered":"La interleucina-13 como diana: nuevos datos disponibles a largo plazo"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Ahora que se ha ampliado la gama de terapias sist\u00e9micas para la dermatitis at\u00f3pica y que los dos anticuerpos monoclonales dupilumab y tralokinumab, as\u00ed como tres inhibidores de la quinasa Janus, est\u00e1n actualmente autorizados en Suiza, los datos a largo plazo sobre eficacia y seguridad se est\u00e1n convirtiendo cada vez m\u00e1s en el centro de inter\u00e9s. Hay nuevos an\u00e1lisis interesantes al respecto. Adem\u00e1s, ahora se dispone de datos de ensayos de fase II y fase III de nuevas sustancias activas sist\u00e9micas.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p>Hoy en d\u00eda, la dermatitis at\u00f3pica (DA) se entiende como una enfermedad cut\u00e1nea inmunomediada que se basa en una inflamaci\u00f3n de tipo 2. El desequilibrio inmunol\u00f3gico determinado gen\u00e9ticamente se caracteriza por un aumento de la respuesta TH2 y se asocia a la producci\u00f3n de citocinas inflamatorias como la IL-4, la IL-5, la IL-13 y la IL-31 [1]. [2,3]Otro factor importante en el patomecanismo de la EA es un trastorno de la barrera cut\u00e1nea determinado gen\u00e9ticamente, desencadenado por mutaciones de las prote\u00ednas de barrera o estructurales, que favorece la penetraci\u00f3n de irritantes, al\u00e9rgenos y microbios en la piel . Hasta 2017, las terapias sist\u00e9micas recomendadas en las directrices de la AWMF se limitaban a los inmunosupresores convencionales como la ciclosporina, pero desde entonces el arsenal se ha ampliado afortunadamente en gran medida con el lanzamiento al mercado de los biol\u00f3gicos inmunomoduladores dirigidos y los inhibidores de la JAK <strong>(recuadro)<\/strong>.<\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-background\" style=\"background-color:#8dd2fc5c\"><tbody><tr><td><strong>Citocinas Th2 como estructuras diana  <\/strong><br\/>[1,4]Adem\u00e1s del bloqueo espec\u00edfico de las citocinas interleucina (IL)-4 y\/o IL-13 mediante los anticuerpos monoclonales dupilumab (Dupixent\u00ae) y tralokinumab (Adtralza\u00ae), existen inhibidores orales de la cinasa Janus (JAK) en forma de baricitinib (Olumiant\u00ae), abrocitinib (Cibinqo\u00ae) y upadacitinib (Rinvoq\u00ae), que se dirigen a la v\u00eda de se\u00f1alizaci\u00f3n JAK-1\/2 . Adem\u00e1s, recientemente se ha aprobado en la UE el biol\u00f3gico lebrikizumab, un anticuerpo monoclonal que se une con gran afinidad a la IL-13 y evita as\u00ed la formaci\u00f3n del complejo heterod\u00edmero IL-4R\u03b1\/IL-13R\u03b11 y la posterior transmisi\u00f3n de se\u00f1ales [6].<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n<p>Desde su introducci\u00f3n, el dupilumab ha demostrado ser una opci\u00f3n de tratamiento eficaz y segura y es la \u00fanica terapia sist\u00e9mica que tambi\u00e9n est\u00e1 aprobada para lactantes a partir de los 6 meses de edad [4]. El tralokinumab tambi\u00e9n est\u00e1 disponible como principio activo que inhibe la IL-13 de forma aislada y para el que ahora tambi\u00e9n se dispone de datos a largo plazo que demuestran un perfil favorable de riesgo-beneficio. [4,5]Aunque el tralokinumab s\u00f3lo est\u00e1 autorizado oficialmente para adultos en Suiza, ha sido aprobado en la UE para pacientes con EA de \u226512 a\u00f1os . El lebrikizumab tambi\u00e9n inhibe la IL-13 aislada y fue autorizado en la UE para la indicaci\u00f3n AD hace unos meses [6].  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1455\" height=\"790\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-381325\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten.png 1455w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-800x434.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-1160x630.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-120x65.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-90x49.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-320x174.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-560x304.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-240x130.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-180x98.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-640x347.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/DP3_S38_kasten-1120x608.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1455px) 100vw, 1455px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"tralokinumab-en-ninos-%e2%89%a512-anos-disponibles-datos-a-largo-plazo-de-hasta-45-anos\" class=\"wp-block-heading\">Tralokinumab en ni\u00f1os \u226512 a\u00f1os: Disponibles datos a largo plazo de hasta 4,5 a\u00f1os<\/h3>\n\n<p>Tras demostrarse la eficacia y seguridad del tralokinumab en el estudio aleatorizado y controlado de fase III ECZTRA 6 (NCT03526861) en pacientes de 12 a 17 a\u00f1os con EA moderada a grave insuficientemente controlada durante un periodo de hasta 52 semanas, Wollenberg et al. Datos a largo plazo de los participantes inscritos en el estudio de extensi\u00f3n abierto ECZTEND (NCT03587805) [7]. Se trataba de 127 adolescentes que recibieron tratamiento con tralokinumab durante un m\u00e1ximo de 2 a\u00f1os (\u226452 semanas en el estudio principal y \u226456 semanas en el ECZTEND). Los pacientes fueron tratados con tralokinumab subcut\u00e1neo 300 mg (dos veces por semana, q2w) y opcionalmente con corticosteroides t\u00f3picos (TCS). En la semana 56 del estudio de extensi\u00f3n, se obtuvieron los siguientes resultados en comparaci\u00f3n con el valor de referencia del estudio principal:  <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El EASI-75 y el EASI-90, es decir, una mejora de al menos el 75% o el 90% en el EASI, fueron alcanzados por el 84,4% y el 69,7% respectivamente (mNRI: 82,8% y 66,4%).<\/li>\n\n\n\n<li>Se encontr\u00f3 EASI \u22647 (EA no pronunciada o s\u00f3lo ligeramente pronunciada) en el 82,6% (mNRI: 81,0%) de los participantes en el estudio<\/li>\n\n\n\n<li>alcanzaron un valor \u22644 (sin picor o picor leve) en el WP-NRS semanal (mNRI: 62,9 %),  <\/li>\n\n\n\n<li>El CDLQI \u22646 (sin deterioro o con deterioro leve) alcanz\u00f3 el 81,6% (mNRI: 77,6%).  <\/li>\n<\/ul>\n\n<p>El perfil de seguridad en el estudio de extensi\u00f3n fue coherente con el del estudio ECZTRA 6. En resumen, el tratamiento con tralokinumab en adolescentes con EA de moderada a grave dio lugar a un control de la enfermedad a largo plazo durante un periodo de hasta 2 a\u00f1os.<\/p>\n\n<p>Como se muestra en un an\u00e1lisis de Reich et al. El tralokinumab demostr\u00f3 ser bien tolerado en pacientes adolescentes y adultos con EA durante un periodo de hasta 4,5 a\u00f1os [8]. El an\u00e1lisis se basa en un conjunto de datos del periodo inicial de 16 semanas de los estudios principales del ECZTEND y en un conjunto de datos combinados de los estudios principales y del estudio de extensi\u00f3n posterior. Se registraron todos los <em> acontecimientos adversos <\/em>(AA) relacionados con el tratamiento y los <em> acontecimientos adversos de inter\u00e9s especial<\/em> (AESI) y se calcularon la proporci\u00f3n de pacientes con AA y AESI y las tasas de incidencia (IR) por 100 pacientes-a\u00f1o de exposici\u00f3n (PYE).  <\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>2693 pacientes de \u226512 a\u00f1os recibieron tralokinumab durante un m\u00e1ximo de 238,5 semanas (\u22484,5 a\u00f1os) con una mediana de tiempo de exposici\u00f3n de 76,5 semanas.  <\/li>\n\n\n\n<li>El tiempo total de exposici\u00f3n fue de 5320,2 pacientes-a\u00f1o. Se produjo un EA en 2307 pacientes, lo que corresponde a una IR de 202,0. De ellos, el 97,3% eran de leves a moderados.<\/li>\n\n\n\n<li>Se notificaron acontecimientos adversos graves (AA) en 226 pacientes, lo que corresponde a una IR de 4,5. El investigador clasific\u00f3 los EAS como posiblemente o probablemente relacionados con el tratamiento en 50 pacientes (IR = 0,9).  <\/li>\n\n\n\n<li>El n\u00famero de cancelaciones del tratamiento debidas a EA fue bajo (IR = 2,8). Los EA que provocaron la interrupci\u00f3n del tratamiento con un IR &gt;0,1 incluyeron dermatitis at\u00f3pica (IR = 0,5) y reacciones en el lugar de la inyecci\u00f3n (IR = 0,2).  <\/li>\n\n\n\n<li>Las reacciones adversas notificadas con mayor frecuencia fueron nasofaringitis (IR = 18,4), infecci\u00f3n del tracto respiratorio superior (IR = 6,9), conjuntivitis (IR = 5,0), reacciones en el lugar de la inyecci\u00f3n (IR = 3,6) y conjuntivitis al\u00e9rgica (IR = 2,7).  <\/li>\n\n\n\n<li>Las tasas de AESI (enfermedades oculares, infecciones cut\u00e1neas que requieren tratamiento sist\u00e9mico, eczema herp\u00e9tico, enfermedades malignas) se mantuvieron en el nivel del placebo.  <\/li>\n<\/ul>\n\n<p>En resumen, el patr\u00f3n de acontecimientos adversos en el conjunto de datos combinados durante un periodo de hasta 4,5 a\u00f1os fue el mismo que en la primera fase de tratamiento controlada con placebo y no se detectaron nuevas se\u00f1ales de seguridad.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-large is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1160\" height=\"910\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-1160x910.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-381326 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1160px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1160\/910;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-1160x910.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-800x627.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-2048x1606.png 2048w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-120x94.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-90x71.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-320x251.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-560x439.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-1920x1505.png 1920w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-240x188.png 240w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-180x141.png 180w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-640x502.png 640w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-1120x878.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39-1600x1255.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/06\/abb1_DP3_s39.png 2200w\" data-sizes=\"(max-width: 1160px) 100vw, 1160px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"lebrikizumab-en-ninos-%e2%89%a518-anos-datos-disponibles-a-1-y-2-anos\" class=\"wp-block-heading\">Lebrikizumab en ni\u00f1os \u226518 a\u00f1os: datos disponibles a 1 y 2 a\u00f1os  <\/h3>\n\n<p>Simpson et al. inform\u00f3 de un an\u00e1lisis de los datos agrupados de los estudios de fase III Advocate 1 (NCT04146363) y ADvocate 2 (NCT04178967) [9]. Los pacientes que respondieron en la semana 16 (EASI75 o IGA 0\/1 con mejor\u00eda \u22652 puntos) se asignaron aleatoriamente en una proporci\u00f3n de 2:2:1 a tres brazos del estudio (lebrikizumab q2w, lebrikizumab q4w, placebo) y se les realiz\u00f3 un seguimiento durante 36 semanas. Adem\u00e1s, se analizaron los datos del estudio cl\u00ednico de fase III ADjoin (NCT04392154). En este estudio, los respondedores del estudio de fase III ADhere (NCT04250337, tratamiento de inducci\u00f3n con lebrikizumab en combinaci\u00f3n con corticosteroides t\u00f3picos) fueron aleatorizados de nuevo en una proporci\u00f3n de 2:1 y recibieron lebrikizumab (LEB) q2w o q4w durante 100 semanas. Para evaluar la progresi\u00f3n de los s\u00edntomas, se calcul\u00f3 el cambio porcentual medio en el \u00e1rea de superficie corporal (ASC) con respecto al valor inicial para ADvocate 1 y 2 en la semana 52 y para ADjoin en la semana 56.<\/p>\n\n<p>En ADvocate 1 y 2, el BSA mejor\u00f3 tras 52 semanas en los tres brazos del estudio (interrupci\u00f3n de LEB, LEB Q2W, LEB Q4W) en la cabeza y el cuello (-74,04; -79,28 y -81,60%), en las extremidades inferiores (-68,34; -82,30 y -82,51%), en las extremidades superiores (-62,52; -78,47 y -79,43%) y en el tronco (-72,01; -84,82 y -86,30%).  <\/p>\n\n<p>En ADjoin, el BSA en los dos brazos de tratamiento LEB q2w y LEB q4w mejor\u00f3 tras 56 semanas en la zona de la cabeza y el cuello (-91,26% y -92,76% respectivamente), en las extremidades inferiores (-90,81% y -84,16% respectivamente), en las extremidades superiores (-98,36% y -92,06% respectivamente) y en la zona del tronco (-92,22% y -89,73% respectivamente).<\/p>\n\n<p>En resumen, el lebrikizumab como monoterapia y en combinaci\u00f3n con TCS en la semana 56 redujo la superficie corporal afectada y la gravedad de la EA de todas las regiones corporales afectadas, incluida la regi\u00f3n de la cabeza y el cuello, una zona especialmente angustiosa y dif\u00edcil de tratar [9].  <\/p>\n\n<p>Guttman-Yassky et al. [10]resumi\u00f3 los datos de eficacia y seguridad a 2 a\u00f1os del lebrikizumab en la EA . Los pacientes de ADvocate1&amp;2 que hab\u00edan alcanzado un EASI 75 o un IGA 0\/1 (sin medicaci\u00f3n de rescate) en la semana 16 fueron aleatorizados de nuevo en una proporci\u00f3n 2:2:1 a lebrikizumab 250 mg q2w, lebrikizumab 250 mg q4w o placebo (interrupci\u00f3n del lebrikizumab). Los pacientes que hab\u00edan completado la Promoci\u00f3n 1 y 2 en la semana 52 eran elegibles para su inclusi\u00f3n en ADjoin. ADjoin incluy\u00f3 a los participantes de ADhere que hab\u00edan alcanzado un EASI 75 o un IGA 0\/1 (sin medicaci\u00f3n de rescate) en la semana 16. Estos fueron aleatorizados en una proporci\u00f3n de 2:1 a lebrikizumab 250mg q2w o lebrikizumab 250mg q4w. En la semana 104 se documentaron los siguientes resultados:  <\/p>\n\n<p>La IGA 0\/1 se mantuvo en ADvocate1&amp;2 en un 86,4% (38 de 44) con LEB q2w y en un 76,4% (42 de 55) con LEB q4w. En ADhere, las tasas correspondientes fueron del 83,9% (26 de 31) en LEB q2w y del 78,6% (11 de 14).  <\/p>\n\n<p>El EASI 75 persisti\u00f3 en el 95,6% (65 de 68) con LEB q2w y en el 96,3% (77 de 80) con LEB q4w de los pacientes ADvocate1&amp;2. En ADhere, las tasas correspondientes fueron del 95,1% (39 de 41) con LEB q2w y del 96,0% (24 de 25) con LEB q4w.  <\/p>\n\n<p>Durante el estudio ADjoin, el 62,2% de los pacientes notificaron EA, la mayor\u00eda de los cuales fueron leves (n=84) o moderados (n=72). El 3,8% de los pacientes notificaron EA graves. Se recibieron informes de efectos secundarios que llevaron a la interrupci\u00f3n del tratamiento del 2,3% de los pacientes. El perfil de seguridad de la LEB en ADjoin es similar al observado en ADvocate1&amp;2 y ADhere. En resumen, el presente an\u00e1lisis muestra que la eficacia del lebrikizumab se mantuvo durante un periodo de 2 a\u00f1os en ambos brazos de tratamiento (250 mg q2w y q4w). El perfil de seguridad del lebrikizumab en la EAjoin es coherente con estudios anteriores en pacientes con EA de moderada a grave.<\/p>\n\n<p><em>Congreso: Dermatolog\u00eda compacta y pr\u00e1ctica  <\/em><\/p>\n\n<p><br\/>Literatura:  <\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Buhl T, Werfel T: [Atopische Dermatitis \u2013 Perspektiven und unerf\u00fcllte medizinische Bedarfe]. JDDG 2023; 21(4): 349-354.<\/li>\n\n\n\n<li>Weidinger S, et al: Dermatitis at\u00f3pica. Nat Rev Dis Primers 2018; 4(1): 1.<\/li>\n\n\n\n<li>Elias PM, Schmuth M: Barrera cut\u00e1nea anormal en la etiopatogenia de la dermatitis at\u00f3pica. Curr Opin Allergy Clin Immunol 2009; 9(5): 437-446.<\/li>\n\n\n\n<li>Swissmedic: Informaci\u00f3n sobre medicamentos, <a href=\"http:\/\/www.swissmedicinfo.ch\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.swissmedicinfo.ch,<\/a>(\u00faltimo acceso 14.05.2024)  <\/li>\n\n\n\n<li>Agencia Europea de Medicamentos: Adtralza, <a href=\"http:\/\/www.ema.europa.eu\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.ema.europa.eu,<\/a>(\u00faltima consulta: 14 de mayo de 2024)<\/li>\n\n\n\n<li>&#8220;Almirall recibe la aprobaci\u00f3n de la Comisi\u00f3n Europea para EBGLYSS\u00ae (lebrikizumab) para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica de moderada a grave&#8221;, Almirall 14.12.2023.<\/li>\n\n\n\n<li>Wollenberg A, et al: Eficacia a largo plazo del tralokinumab en adolescentes con dermatitis at\u00f3pica de moderada a grave, KoPra 2024, P043, JDDG 2024; 22, N\u00famero S1: 1-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Reich K, et al: Seguridad del tralokinumab para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica en pacientes con hasta 4,5 a\u00f1os de tratamiento: un an\u00e1lisis integrado actualizado de ocho ensayos cl\u00ednicos, KoPra 2024, P042, JDDG 2024; 22, N\u00famero S1: 1-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Simpson E, et al: El lebrikizumab reduce la gravedad de la dermatitis at\u00f3pica y la superficie corporal afectada en diferentes regiones del cuerpo, incluida la zona de la cabeza y el cuello, KoPra 2024, P013, JDDG 2024; 22, Issue S1: 1-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Guttman-Yassky E, et al: Eficacia y seguridad consistentes del lebrikizumab en pacientes con dermatitis at\u00f3pica de moderada a grave durante dos a\u00f1os, KoPra 2024, P012, JDDG 2024; 22, Issue S1: 1-40.<\/li>\n\n\n\n<li>Moniaga CS, et al: La patolog\u00eda del prurito asociado a la inflamaci\u00f3n de tipo 2 en la dermatitis at\u00f3pica. Diagnostics 2021, 11, 2090. <a href=\"http:\/\/www.mdpi.com\/2075-4418\/11\/11\/2090#\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.mdpi.com\/2075-4418\/11\/11\/2090#,<\/a>(\u00faltima consulta: 14\/05\/2024).<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2024; 34(3): 38-40 (publicado el 17.6.24, antes de impresi\u00f3n)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ahora que se ha ampliado la gama de terapias sist\u00e9micas para la dermatitis at\u00f3pica y que los dos anticuerpos monoclonales dupilumab y tralokinumab, as\u00ed como tres inhibidores de la quinasa&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":381370,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Biol\u00f3gicos para la EA  ","footnotes":""},"category":[11310,11483,11475,11552],"tags":[12425,18486,12531,13573,16403,76664,48196,13210,13309],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-381366","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-dermatologia-y-venereologia","category-el-congreso-informa","category-estudios","category-rx-es","tag-biologicos-es","tag-datos-a-largo-plazo","tag-dermatitis-atopica","tag-dupilumab-es","tag-il-13-es","tag-interleucina-13","tag-objetivo","tag-sistema-terapeutico-es","tag-tralokinumab-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-27 11:13:53","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381366","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=381366"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381366\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":381372,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/381366\/revisions\/381372"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/381370"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=381366"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=381366"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=381366"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=381366"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}