{"id":384722,"date":"2024-08-30T00:01:00","date_gmt":"2024-08-29T22:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=384722"},"modified":"2024-08-26T16:08:03","modified_gmt":"2024-08-26T14:08:03","slug":"actualizacion-sobre-diagnostico-y-terapia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/actualizacion-sobre-diagnostico-y-terapia\/","title":{"rendered":"Actualizaci\u00f3n sobre diagn\u00f3stico y terapia"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Adem\u00e1s de los cuidados est\u00e1ndar para todas las formas de ELA, se han producido avances significativos, en particular para las formas monogen\u00e9ticas de ELA, gracias al desarrollo de m\u00e9todos terap\u00e9uticos espec\u00edficos basados en genes, actualmente la ASO en particular.\nEl diagn\u00f3stico gen\u00e9tico b\u00e1sico, al menos de los genes m\u00e1s comunes<em> (SOD1, C9orf72, FUS, TARDP)<\/em>, se recomienda por tanto a todos los pacientes con ELA en el momento del diagn\u00f3stico. <\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<p><\/p>\n\n<div class=\"cnvs-block-alert cnvs-block-alert-1669013560583\" >\n\t<div class=\"cnvs-block-alert-inner\">\n\t\t\n\n<p>Puede realizar el examen CME en nuestra plataforma de aprendizaje despu\u00e9s de revisar los materiales recomendados. 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extramotoras, a pesar de la degeneraci\u00f3n predominante de las neuronas motoras primera y segunda y del tracto corticoespinal.\nHemos adquirido cada vez m\u00e1s conocimientos sobre los factores gen\u00e9ticos subyacentes, sobre todo en la \u00faltima d\u00e9cada, lo que tambi\u00e9n ha dado lugar a las primeras consecuencias terap\u00e9uticas directas.   <\/p>\n\n<h3 id=\"epidemiologia\" class=\"wp-block-heading\">Epidemiolog\u00eda<\/h3>\n\n<p>Bas\u00e1ndose en los datos del registro de pacientes mejor gestionado de Suabia, puede estimarse que en el conjunto de Alemania hay entre 8.000 y 9.000 enfermos de ELA [2].\nCon una edad media de aparici\u00f3n de 70 a 75 a\u00f1os y un ligero predominio masculino, se supone una incidencia de aproximadamente 3\/100.000 pacientes.\nLa prevalencia a lo largo de la vida como medida estad\u00edstica m\u00e1s descriptiva de la probabilidad de desarrollar ELA es de 1:400.\nEstas cifras epidemiol\u00f3gicas son muy congruentes con las de otros pa\u00edses europeos.\n [3,4]En otras partes del mundo, como Asia, los datos epidemiol\u00f3gicos son diferentes .    <\/p>\n\n<h3 id=\"sintomas-clinicos\" class=\"wp-block-heading\">S\u00edntomas cl\u00ednicos<\/h3>\n\n<p>Los s\u00edntomas centrales de la ELA son una paresia de inicio focal, progresiva y atr\u00f3fica con frecuentes espasmos musculares y fasciculaciones como signo de un da\u00f1o creciente de las segundas neuronas motoras a nivel espinal o en la zona del tronco encef\u00e1lico [5].\nEsto va precedido o acompa\u00f1ado de una afectaci\u00f3n de las primeras motoneuronas en la corteza motora primaria y el tracto corticoespinal con aumento y salto de los reflejos de estiramiento muscular y evidencia de reflejos patol\u00f3gicos o un aumento del tono muscular en el sentido de la espasticidad. <\/p>\n\n[6,7]Cl\u00ednicamente y en la vida cotidiana se encuentran d\u00e9ficits cognitivos relevantes y anomal\u00edas conductuales en el sentido de un s\u00edndrome de demencia frontotemporal como s\u00edntomas extramotores en aproximadamente el 5% de las personas afectadas por ELA .\nEn los \u00faltimos a\u00f1os se han descrito cada vez m\u00e1s trastornos acompa\u00f1antes del sistema nervioso aut\u00f3nomo [8].\nAdem\u00e1s, el dolor de diversos or\u00edgenes tambi\u00e9n es importante durante el curso de la enfermedad [9].  <\/p>\n\n<h3 id=\"procedimientos-de-diagnostico-y-diagnostico\" class=\"wp-block-heading\">Procedimientos de diagn\u00f3stico y diagn\u00f3stico<\/h3>\n\n<p>El diagn\u00f3stico se realiza principalmente de forma cl\u00ednica tras la exclusi\u00f3n coherente y cuidadosa de diagn\u00f3sticos diferenciales alternativos.\n [10]Los criterios de Gold Coast proporcionan una buena orientaci\u00f3n para el diagn\u00f3stico cl\u00ednico.\nEl procedimiento diagn\u00f3stico de apoyo m\u00e1s importante es la electromiograf\u00eda para detectar la denervaci\u00f3n activa o los potenciales de fasciculaci\u00f3n polit\u00f3pica con evidencia simult\u00e1nea de da\u00f1o neurog\u00e9nico cr\u00f3nico.\n [11]En la electromiograf\u00eda deben examinarse diferentes m\u00fasculos de las cuatro regiones corporales (nervios craneales\/bulbares &#8211; cervicales &#8211; tor\u00e1cicos &#8211; lumbosacros) .\nAdem\u00e1s de la electromiograf\u00eda, tambi\u00e9n puede realizarse una ecograf\u00eda muscular para determinar la presencia de fasciculaciones musculares polit\u00f3picas y evaluar el trofismo muscular y la estructura interna.\nLa ecograf\u00eda muscular puede ser especialmente ventajosa para la detecci\u00f3n de fasciculaciones musculares en m\u00fasculos m\u00e1s grandes o profundos, como partes del m\u00fasculo cu\u00e1driceps femoral o los m\u00fasculos de la base de la lengua, y puede ser un complemento importante de la electromiograf\u00eda.\nLa electroneurograf\u00eda de los nervios motores y sensoriales, as\u00ed como el diagn\u00f3stico por ondas F en las extremidades superiores e inferiores, son especialmente necesarios para excluir la neuropat\u00eda desmielinizante primaria y, en particular, los bloqueos de conducci\u00f3n (CIDP o neuropat\u00eda motora multifocal\/MMN).      <\/p>\n\n<p>La estimulaci\u00f3n magn\u00e9tica transcraneal para registrar los potenciales evocados motores est\u00e1 disponible para objetivar y, en caso necesario, cuantificar la afectaci\u00f3n de las primeras neuronas motoras.\n [12]Este m\u00e9todo de examen puede utilizarse para examinar la conducci\u00f3n motora central de los axones espesamente mielinizados del tracto corticoespinal desde la corteza motora como lugar de estimulaci\u00f3n a lo largo de toda la m\u00e9dula espinal .\nTiene sentido examinar un m\u00fasculo distal de cada una de las extremidades superiores e inferiores.\n<strong>La tabla 1<\/strong> ofrece una visi\u00f3n detallada de los diagn\u00f3sticos electrofisiol\u00f3gicos propuestos para la ELA y los criterios diagn\u00f3sticos de Gold Coast <strong>.<\/strong>   <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1975\" height=\"904\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-384238\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7.png 1975w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7-800x366.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7-1160x531.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7-1536x703.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7-1120x513.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/tab1_NP4_s7-1600x732.png 1600w, 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ser incluso mayor que en los diagn\u00f3sticos diferenciales, aunque tampoco en este caso puede hacerse una afirmaci\u00f3n fiable para el paciente individual bas\u00e1ndose en el valor de NfL.    <\/p>\n\n<p>Aunque el diagn\u00f3stico gen\u00e9tico segu\u00eda consider\u00e1ndose opcional en la directriz S1, vigente y disponible desde 2021, los autores creen que esta situaci\u00f3n ha cambiado como consecuencia de los avances de los \u00faltimos tres a\u00f1os [5].\n [15,16]A la vista de los avances terap\u00e9uticos en este campo, todos los pacientes con ELA deber\u00edan someterse obligatoriamente a pruebas gen\u00e9ticas espec\u00edficas al menos para detectar la presencia de una mutaci\u00f3n en el gen Cu\/Zn de la super\u00f3xido dismutasa 1<em>(SOD 1<\/em>) y los pacientes j\u00f3venes con ELA menores de 40 a\u00f1os para detectar la presencia de una mutaci\u00f3n patog\u00e9nica en el <em>gen FUS<\/em>.\n [17]Opcionalmente, tambi\u00e9n deber\u00edan realizarse diagn\u00f3sticos gen\u00e9ticos m\u00e1s amplios con el examen de otros genes como <em>el C9orf72, el TARDP, el TBK1<\/em>, etc. .\nLas siguientes secciones sobre etiolog\u00eda y gen\u00e9tica y, en particular, sobre terapia tratar\u00e1n estas cuestiones con m\u00e1s detalle.\n<strong>La tabla 1<\/strong> ofrece una visi\u00f3n general de los procedimientos diagn\u00f3sticos descritos y de los criterios diagn\u00f3sticos de Gold Coast recomendados como gu\u00eda en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica <strong>.<\/strong>    <\/p>\n\n<p>Con respecto a otras investigaciones cl\u00ednicamente relevantes para realizar diagn\u00f3sticos diferenciales y de exclusi\u00f3n exhaustivos en funci\u00f3n de la presentaci\u00f3n cl\u00ednica inicial (por ejemplo, im\u00e1genes por resonancia magn\u00e9tica, diagn\u00f3sticos ORL, diagn\u00f3sticos de laboratorio), as\u00ed como diagn\u00f3sticos relevantes durante el curso de la enfermedad para evaluar el pron\u00f3stico (por ejemplo, prueba de funci\u00f3n pulmonar\/prueba de funci\u00f3n diafragm\u00e1tica, diagn\u00f3stico de la degluci\u00f3n mediante FEES, psicometr\u00eda mediante ECAS), nos gustar\u00eda remitirnos expl\u00edcitamente a la presentaci\u00f3n tan detallada y clara de la directriz S1 [5].<\/p>\n\n<p>Espectro fenot\u00edpico y patr\u00f3n de la paresia muscular en el contexto de la neuroanatom\u00eda y la fisiopatolog\u00eda de la ELA<\/p>\n\n<p>Los descubrimientos cient\u00edficos de las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, en particular los estudios neuroanat\u00f3micos y neuropatol\u00f3gicos, han cambiado fundamentalmente la visi\u00f3n de la ELA.\n [18,19]Hoy en d\u00eda, la ELA ya no se considera una degeneraci\u00f3n puramente del sistema motor, sino una degeneraci\u00f3n multisist\u00e9mica . <\/p>\n\n<p>La ELA, al igual que otras enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer o la enfermedad de Parkinson, es una proteinopat\u00eda, es decir, los agregados proteicos patol\u00f3gicos en las c\u00e9lulas nerviosas motoras como correlato neuropatol\u00f3gico conducen a la disfunci\u00f3n de las c\u00e9lulas nerviosas motoras afectadas y, en \u00faltima instancia, a la apoptosis y, por tanto, a la p\u00e9rdida de c\u00e9lulas nerviosas motoras.\n [20]En el caso de la ELA, en m\u00e1s del 95% de los casos se trata de agregados de la prote\u00edna TDP-43 .\n [21]S\u00f3lo en el caso de<em> variantes<\/em>patol\u00f3gicas subyacentes <em>de SOD1<\/em> o<em> FUS<\/em>se produce una neurodegeneraci\u00f3n independiente de TDP-43 .\n [22]Los estudios neuropatol\u00f3gicos han establecido una propagaci\u00f3n cerebral escalonada y por etapas de la patolog\u00eda del TDP-43 en la ELA, comparable a la patolog\u00eda de la \u03b1-sinucle\u00edna en la enfermedad de Parkinson y a la patolog\u00eda de la tau en la enfermedad de Alzheimer .\nEstos hallazgos, as\u00ed como el patr\u00f3n corticomotoneuronal de la paresia con el signo de la mano partida (atrofia asim\u00e9trica de los m\u00fasculos C8\/T1 o [23\u201326] m\u00fasculos de la mano provistos del c\u00fabito) como signo cl\u00ednico muy com\u00fan en la ELA implican un origen de los cambios neuropatol\u00f3gicos en la zona de la corteza motora primaria y una propagaci\u00f3n gradual de la patolog\u00eda TDP-43 desde all\u00ed mediante transporte axonal a las segundas neuronas motoras, es decir, los n\u00facleos motores de los nervios craneales en el tronco encef\u00e1lico y las c\u00e9lulas del asta anterior de la m\u00e9dula espinal .    <\/p>\n\n[27,28]Parece producirse una propagaci\u00f3n de los cambios neuropatol\u00f3gicos similar a la de los priones, lo que explicar\u00eda el inicio focal de la manifestaci\u00f3n motora, as\u00ed como una propagaci\u00f3n gradual a miotomas y regiones corporales vecinas .\n [29]En consecuencia, dependiendo de la manifestaci\u00f3n inicial de la neuropatolog\u00eda, el espectro fenot\u00edpico de la ELA -con respecto a los s\u00edntomas motores \u00fanicamente- no es uniforme, sino muy variable .\nPor ejemplo, pueden darse fenotipos motores topogr\u00e1ficamente distintos.\nAdem\u00e1s, el fenotipo est\u00e1 influido por la velocidad de degeneraci\u00f3n, normalmente diferente, de la primera y la segunda neuronas motoras y por los s\u00edntomas cl\u00ednicos asociados.\nSin que hasta la fecha se conozcan con precisi\u00f3n los mecanismos moleculares, en este caso parece ser decisiva la relaci\u00f3n entre los agregados insolubles de prote\u00edna TDP-43, que ya no pueden transportarse axonalmente y, por tanto, se acumulan localmente, y los olig\u00f3meros solubles de TDP-43 como precursores de los agregados de TDP-43.\n [23]Evidentemente, estos precursores solubles se transportan entonces por v\u00eda axonal desde las primeras motoneuronas hasta las segundas motoneuronas, donde se depositan entonces obligatoriamente como agregados proteicos y conducen a la muerte de estas c\u00e9lulas .     <\/p>\n\n<p>Hasta la fecha, no existe una clasificaci\u00f3n estandarizada de los fenotipos cl\u00ednicos que tenga en cuenta la proporci\u00f3n o el foco del da\u00f1o en la primera y la segunda neurona motora, el patr\u00f3n cl\u00ednico o el foco de la paresia atr\u00f3fica y su propagaci\u00f3n.  <\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb1_NP4_s8.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2201\" height=\"1515\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb1_NP4_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-384239 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2201px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2201\/1515;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb1_NP4_s8.png 2201w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb1_NP4_s8-800x551.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb1_NP4_s8-1160x798.png 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decoding=\"async\" width=\"2210\" height=\"1419\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-384240 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2210px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2210\/1419;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10.png 2210w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-800x514.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-1160x745.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-1536x986.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-1120x719.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-1600x1027.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/08\/abb2_NP4_s10-1920x1233.png 1920w\" data-sizes=\"(max-width: 2210px) 100vw, 2210px\" 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trastornos funcionales de los atrocitos y los oligodendrocitos, as\u00ed como los procesos inflamatorios, se discuten como mecanismos extracelulares aditivos .\nSe han obtenido conocimientos significativos sobre los posibles mecanismos etiol\u00f3gicos de la ELA espor\u00e1dica principalmente a trav\u00e9s de formas gen\u00e9ticas con procesos fisiopatol\u00f3gicos distintos.   <\/p>\n\n[32]En 1993, se describieron por primera vez las mutaciones patog\u00e9nicas en la super\u00f3xido dismutasa 1 Cu\/Zn <em>(SOD1) <\/em>como causa gen\u00e9tica de la ELA .\nEn la actualidad se conoce un gran n\u00famero de mutaciones gen\u00e9ticas que constituyen la etiolog\u00eda subyacente de la ELA.\n [17]En el caso de la ELA aparentemente espor\u00e1dica sin antecedentes familiares llamativos en Alemania, puede detectarse una causa monogen\u00e9tica en algo m\u00e1s del 10% de los casos .\n [17]Las causas gen\u00e9ticas m\u00e1s comunes en Alemania son las expansiones patol\u00f3gicas de la repetici\u00f3n C9orf72 y las mutaciones en los genes <em>SOD1, TARDP<\/em> y <em>FUS<\/em>.   <\/p>\n\n<p>Por lo tanto, el diagn\u00f3stico gen\u00e9tico en el momento del diagn\u00f3stico deber\u00eda ofrecerse a todos los pacientes con ELA, ya que puede tener consecuencias terap\u00e9uticas inmediatas, de las que hablaremos en detalle en la siguiente secci\u00f3n.  <\/p>\n\n<h3 id=\"terapia-y-pronostico\" class=\"wp-block-heading\">Terapia y pron\u00f3stico<\/h3>\n\n<p>El riluzol est\u00e1 aprobado en Alemania desde 1996 como la \u00fanica sustancia farmacol\u00f3gica con un efecto positivo demostrado en la progresi\u00f3n de la ELA.\nSe postula como mecanismo de acci\u00f3n decisivo una reducci\u00f3n de la liberaci\u00f3n de glutamato y, por tanto, de la excitotoxicidad.\n [18]Esta hip\u00f3tesis se ha visto reforzada por la evidencia de una degeneraci\u00f3n primaria de las v\u00edas glutamat\u00e9rgicas corticofugales .\nUna dosis diaria de riluzol de 100 mg presenta el mejor perfil de eficacia\/efectos secundarios.\n [33\u201335]Los an\u00e1lisis retrospectivos de un total de diez registros cl\u00ednicos de ELA aportan pruebas de una prolongaci\u00f3n media del tiempo de supervivencia de hasta 19 meses con riluzol, y tambi\u00e9n hay indicios claros de que esta sustancia tambi\u00e9n es eficaz en estadios m\u00e1s avanzados de la enfermedad .\nEn general, el riluzol se tolera bien; entre los efectos secundarios conocidos se incluyen un aumento de las transaminasas, que por lo tanto deben controlarse regularmente, y molestias gastrointestinales.\nEn la actualidad tambi\u00e9n se dispone de formas de dosificaci\u00f3n alternativas, como zumos o comprimidos bucodispersables, para los pacientes de ELA con disfagia.      <\/p>\n\n<p>Adem\u00e1s de la terapia farmacol\u00f3gica con riluzol, se considera que la prevenci\u00f3n de un estado metab\u00f3lico catab\u00f3lico con una p\u00e9rdida de peso consecutiva tiene un beneficio pron\u00f3stico adicional.\n [36]Cuanto mayor sea el \u00edndice de masa corporal (IMC), m\u00e1s favorable ser\u00e1 el pron\u00f3stico . <\/p>\n\n<p>Las recomendaciones actuales para los pacientes con ELA son, por tanto, mantener un peso estable y evitar la p\u00e9rdida de peso.\n [37]En este contexto, la inserci\u00f3n de una sonda PEG tambi\u00e9n desempe\u00f1a un papel importante en la disfagia progresiva, con un tiempo de supervivencia prolongado como resultado de esta medida .\nEn la actualidad se est\u00e1 investigando intensamente en estudios si los enfoques terap\u00e9uticos anticatab\u00f3licos espec\u00edficos, como las intervenciones nutricionales espec\u00edficas altas en grasas y calor\u00edas o las intervenciones nutricionales cetog\u00e9nicas, pueden mejorar el pron\u00f3stico y en qu\u00e9 medida.\nEn este contexto, es de gran importancia el estudio LIPCAL-ALS 2 en toda Alemania como<em>ensayo iniciado por el investigador <\/em>(IIT) realizado por colegas de Ulm, cuyo inicio est\u00e1 previsto entre 2024 y 2025.   <\/p>\n\n[38,39]La ventilaci\u00f3n no invasiva (VNI) e invasiva mediante un traqueostoma es otra medida importante para prolongar el tiempo de supervivencia en la ELA con insuficiencia ventilatoria .\nEsto tambi\u00e9n es plausible, ya que la hipoventilaci\u00f3n alveolar con hipercapnia consecutiva debida a la afectaci\u00f3n diafragm\u00e1tica suele ser un factor importante en la muerte de los pacientes con ELA despu\u00e9s de tres a cinco a\u00f1os de progresi\u00f3n de la enfermedad. <\/p>\n\n<p>El desarrollo de oligonucle\u00f3tidos antisentido (ASO) para formas espec\u00edficas de ELA inducidas gen\u00e9ticamente puede considerarse un hito.\nEn particular, cabe mencionar aqu\u00ed el ASO Tofersen, administrado por v\u00eda intratecal, que se une al<em> ARNm de la SOD1<\/em>en pacientes con <em>variantes<\/em>patog\u00e9nicas <em>de la SOD1<\/em>(alrededor del 1-2% de todos los casos de ELA) e impide as\u00ed la expresi\u00f3n citot\u00f3xica de la <em>prote\u00edna SOD1<\/em>.\n [16,40]Se ha demostrado que el efecto mec\u00e1nico de una reducci\u00f3n significativa de la <em>expresi\u00f3n de SOD1<\/em>en aproximadamente un 30% en humanos se produce muy r\u00e1pidamente a los pocos d\u00edas de iniciar la terapia con Tofersen, seguido de un descenso significativo de la NfL en el LCR y el suero, antes de que finalmente se produzca una ralentizaci\u00f3n del descenso de la puntuaci\u00f3n ALSFRS-R .\nTras una observaci\u00f3n a m\u00e1s largo plazo de doce meses, tambi\u00e9n se observaron otras se\u00f1ales positivas con relevancia cl\u00ednica, como efectos sobre la funci\u00f3n muscular y la estabilizaci\u00f3n del peso.   <\/p>\n\n<p>En EE.UU., Tofersen fue aprobado por la FDA en abril de 2023 \u00fanicamente sobre la base de los convincentes datos de biomarcadores con un descenso significativo de los valores de NfL.\nEn Alemania, Tofersen se puso a disposici\u00f3n como parte de un programa de acceso abierto.\n [41]Los datos iniciales de aplicaci\u00f3n en el mundo real de la red neuronal motora alemana confirmaron de forma impresionante los datos del estudio de Tofersen con datos a\u00fan mejores en t\u00e9rminos de par\u00e1metros de progresi\u00f3n cl\u00ednica .\nEn este contexto, era l\u00f3gico que la EMA se pronunciara a favor de la aprobaci\u00f3n de Tofersen en febrero de 2024.   <\/p>\n\n[15,42]Adem\u00e1s del ASO Tofersen para la ELA <em>asociada a SOD1<\/em>, actualmente se est\u00e1n desarrollando ASO o ya se han investigado en estudios, en particular contra <em>C9orf72 <\/em>y <em>FUS <\/em>.\nEn particular, cabe mencionar aqu\u00ed el ASO Jacifusen (ION363) cuando se detecta una<em>variante<\/em> pat\u00f3gena <em>del FUS<\/em> como causa de la ELA juvenil, que se est\u00e1 probando actualmente en un estudio multic\u00e9ntrico y multinacional con dos centros de estudio (Rostock y Ulm) en Alemania.   <\/p>\n\n[43]L <em>a escala<\/em> revisada <em>de valoraci\u00f3n funcional de la ELA<\/em> (ALSFRS-R) es una puntuaci\u00f3n probada y bien establecida para evaluar las funciones motoras de las cuatro regiones corporales y no s\u00f3lo es un criterio de valoraci\u00f3n importante para los estudios cl\u00ednicos, sino que tambi\u00e9n ha demostrado ser un par\u00e1metro de seguimiento f\u00e1cilmente factible en la pr\u00e1ctica cl\u00ednica .\n [44]Se espera que la ALSFRS-SE (SE: &#8220;autoexplicativa&#8221;), que se ha acordado recientemente en la red alemana de EMN en alem\u00e1n con las correspondientes explicaciones concretas y ejemplares para los \u00edtems individuales y las deficiencias funcionales, tenga una ventaja adicional en t\u00e9rminos de manejo pr\u00e1ctico y, en particular, de precisi\u00f3n diagn\u00f3stica . <\/p>\n\n<h3 id=\"conclusion-para-la-practica\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n para la pr\u00e1ctica<\/h3>\n\n<p>Adem\u00e1s de los cuidados est\u00e1ndar para todas las formas de ELA (riluzol, prevenci\u00f3n del estado metab\u00f3lico catab\u00f3lico, incluida la colocaci\u00f3n a tiempo de una sonda PEG, ventilaci\u00f3n precoz no invasiva y, si es necesario, invasiva en caso de insuficiencia ventilatoria), se han producido avances significativos, en particular para las formas monogen\u00e9ticas de ELA, gracias al desarrollo de m\u00e9todos terap\u00e9uticos espec\u00edficos basados en genes, actualmente ASO en particular.\nCabe mencionar aqu\u00ed el Tofersen como terapia espec\u00edfica muy eficaz para la ELA <em>asociada a SOD1<\/em>, que ahora tambi\u00e9n est\u00e1 disponible en Alemania.   <\/p>\n\n<p>Por lo tanto, se recomienda un diagn\u00f3stico gen\u00e9tico b\u00e1sico, al menos de los genes m\u00e1s comunes <em>(SOD1, C9orf72, FUS, TARDP)<\/em>, para todos los pacientes con ELA en el momento del diagn\u00f3stico.\nEs de esperar que los pr\u00f3ximos estudios en este campo demuestren hasta qu\u00e9 punto las intervenciones espec\u00edficas, anticatab\u00f3licas y de alto contenido cal\u00f3rico pueden influir favorablemente en la evoluci\u00f3n de la ELA espor\u00e1dica.   <\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevar a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>El riluzol 100 mg\/d\u00eda, la prevenci\u00f3n de un estado metab\u00f3lico catab\u00f3lico, incluida la colocaci\u00f3n oportuna de una sonda PEG y la ventilaci\u00f3n no invasiva precoz en caso de insuficiencia respiratoria, est\u00e1n disponibles como cuidados est\u00e1ndar para todas las formas de ELA.\ncolocaci\u00f3n oportuna de una sonda PEG, as\u00ed como la ventilaci\u00f3n temprana no invasiva y, en caso necesario, invasiva en caso de insuficiencia respiratoria. <\/li>\n\n\n\n<li>Adem\u00e1s, se han logrado avances significativos, en particular para las formas monogen\u00e9ticas de ELA.\nLa base de ello es el desarrollo de m\u00e9todos terap\u00e9uticos espec\u00edficos basados en genes, como los oligonucle\u00f3tidos antisentido (ASO) en particular.\nCabe mencionar aqu\u00ed el Tofersen como una terapia muy eficaz y espec\u00edfica para la ELA <em>asociada a SOD1<\/em>.  <\/li>\n\n\n\n<li>Por lo tanto, se recomienda un diagn\u00f3stico gen\u00e9tico b\u00e1sico, al menos de los genes m\u00e1s comunes <em>(SOD1, C9orf72, FUS, TARDP) <\/em>para todos los pacientes con ELA en el momento del diagn\u00f3stico.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Duyckaerts C, Maisonobe T, Hauw JJ, Seilhean D: Charcot identifica e ilustra la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica.\nNeuropatolog\u00eda libre.\n2. doi:10.17879\/freeneuropathology-2021-3323.  <\/li>\n\n\n\n<li>Uenal H, Rosenbohm A, Kufeldt J, et al: Incidencia y variaci\u00f3n geogr\u00e1fica de la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica (ELA) en el sur de Alemania: exhaustividad del registro de ELA de Suabia. 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J Neurol Sci 1999; 169(1-2): 13-21. doi:10.1016\/s0022-510x(99)00210-5.<\/li>\n\n\n\n<li>Maier A, Boentert M, Reilich P, et al: ALSFRS-R-SE: una versi\u00f3n adaptada, anotada y autoexplicativa de la escala revisada de valoraci\u00f3n funcional de la esclerosis lateral amiotr\u00f3fica. Neurol Res Pract 2022; 4. doi:10.1186\/s42466-022-00224-6.<\/li>\n<\/ol>\n\n<p><\/p>\n\n<figure class=\"wp-block-table\"><table class=\"has-background has-fixed-layout\" style=\"background-color:#0792e33d\"><tbody><tr><td>Publicado por primera vez en <em>neuro aktuell<\/em> 2024; 38(8): 30-35.<\/td><\/tr><\/tbody><\/table><\/figure>\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em>InFo NEUROLOG\u00cdA Y PSIQUIATR\u00cdA 2024; 22(4): 6-11<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adem\u00e1s de los cuidados est\u00e1ndar para todas las formas de ELA, se han producido avances significativos, en particular para las formas monogen\u00e9ticas de ELA, gracias al desarrollo de m\u00e9todos terap\u00e9uticos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":7,"featured_media":384724,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"pmpro_default_level":"","cat_1_feature_home_top":false,"cat_2_editor_pick":false,"csco_eyebrow_text":"Esclerosis lateral amiotr\u00f3fica","footnotes":""},"category":[11475,22619,11364,11328,11552],"tags":[],"powerkit_post_featured":[],"class_list":["post-384722","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","category-estudios","category-formacion-cme","category-genetica","category-neurologia","category-rx-es","pmpro-has-access"],"acf":[],"publishpress_future_action":{"enabled":false,"date":"2026-04-11 14:49:59","action":"change-status","newStatus":"draft","terms":[],"taxonomy":"category","extraData":[]},"publishpress_future_workflow_manual_trigger":{"enabledWorkflows":[]},"wpml_current_locale":"es_ES","wpml_translations":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384722","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/7"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=384722"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384722\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":384726,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/384722\/revisions\/384726"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/384724"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=384722"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/category?post=384722"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=384722"},{"taxonomy":"powerkit_post_featured","embeddable":true,"href":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/powerkit_post_featured?post=384722"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}