{"id":389408,"date":"2024-11-30T14:00:00","date_gmt":"2024-11-30T13:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/formacion-de-pacientes-tambien-de-gran-beneficio-para-los-adultos\/"},"modified":"2024-11-29T23:32:07","modified_gmt":"2024-11-29T22:32:07","slug":"formacion-de-pacientes-tambien-de-gran-beneficio-para-los-adultos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/formacion-de-pacientes-tambien-de-gran-beneficio-para-los-adultos\/","title":{"rendered":"Formaci\u00f3n de pacientes &#8211; tambi\u00e9n de gran beneficio para los adultos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>Dado que la dermatitis at\u00f3pica (DA) es una enfermedad cut\u00e1nea cr\u00f3nica y recidivante, se requiere una estrategia de tratamiento a largo plazo. Aunque desde hace tiempo se han establecido programas de formaci\u00f3n para los padres de los ni\u00f1os afectados, ahora se ha demostrado que la educaci\u00f3n estructurada y cotidiana del paciente tambi\u00e9n es muy \u00fatil para los pacientes adultos con DA. Esta es una de las conclusiones de un an\u00e1lisis secundario publicado en 2024.  <\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los autores del estudio concluyeron que la educaci\u00f3n dirigida a los pacientes adultos con EA puede lograr efectos similares a los programas de formaci\u00f3n ofrecidos a los pacientes pedi\u00e1tricos o a sus cuidadores [1,2]. &#8220;Hemos visto que conduce a una mejor comprensi\u00f3n de la enfermedad y a una mejor gesti\u00f3n de la afecci\u00f3n&#8221;, afirm\u00f3 la Dra. Marie-Charlotte Br\u00fcggen, m\u00e9dico jefe del Departamento de Dermatolog\u00eda del Hospital Universitario de Z\u00farich, resumiendo los mensajes clave [3]. Un inicio precoz de la EA, una forma m\u00e1s grave de manifestaci\u00f3n en la infancia, comorbilidades at\u00f3picas y antecedentes familiares positivos de enfermedades at\u00f3picas se identificaron como factores de riesgo de que la EA persista en la edad adulta [4].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1474\" height=\"1513\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389190\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34.png 1474w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34-800x821.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34-1160x1191.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/TAB1_DP5_S34-1120x1150.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1474px) 100vw, 1474px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 id=\"reduccion-de-la-gravedad-de-la-ea-y-aumento-de-la-calidad-de-vida\" class=\"wp-block-heading\">Reducci\u00f3n de la gravedad de la EA y aumento de la calidad de vida  <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hasta la fecha, s\u00f3lo se han realizado unos pocos ensayos controlados aleatorizados sobre la educaci\u00f3n del paciente en pacientes adultos con EA, lo que tambi\u00e9n se reflej\u00f3 en el presente an\u00e1lisis secundario [1]. La edad media de los participantes en el estudio incluido fue de 7,15 a\u00f1os, con un rango de edad de 2,40-34,53 a\u00f1os, es decir, incluidos los pacientes adultos. Aunque la prevalencia de la EA es mayor en la infancia y la adolescencia, los adultos suelen padecer formas m\u00e1s complejas de EA. En el estudio prospectivo controlado y aleatorizado de Heratizadeh et al. publicado en 2017, los pacientes adultos con EA de moderada a grave pudieron participar en un programa de formaci\u00f3n en centros de tratamiento de Alemania, elaborado por un grupo de trabajo de expertos multiprofesionales** [2].      <\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>** Grupo de trabajo sobre educaci\u00f3n en neurodermatitis para adultos (ARNE)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Tras el examen inicial, los pacientes asignados al azar al grupo de intervenci\u00f3n recibieron formaci\u00f3n en peque\u00f1os grupos de 5-8 participantes durante un total de 12 horas (1 hora doble por sesi\u00f3n). <strong>La tabla 1<\/strong> ofrece una visi\u00f3n general de la estructura y el contenido del programa de formaci\u00f3n. Las sesiones fueron dirigidas por un equipo interdisciplinar de especialistas (dermat\u00f3logos, psic\u00f3logos o pedagogos y nutricionistas) que hab\u00edan recibido previamente instrucciones espec\u00edficas del estudio para garantizar la aplicaci\u00f3n estandarizada del programa de formaci\u00f3n. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente al grupo de intervenci\u00f3n o al grupo de control. Un a\u00f1o despu\u00e9s del inicio del estudio, los pacientes del grupo de intervenci\u00f3n (n=168) mostraron <sup> <\/sup>resultados significativamente <sup> <\/sup>mejores<sup>$<\/sup> en los siguientes par\u00e1metros en comparaci\u00f3n con el grupo de control (n=147):<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>\u00cdndice SCORAD (SCORing of Atopic Dermatitis) (p&lt;0,001),<\/li>\n\n\n\n<li>Comportamiento de afrontamiento en relaci\u00f3n con el prurito (p&lt;0,001),<\/li>\n\n\n\n<li>Calidad de vida, evaluada mediante el cuestionario Skindex 29 (p&lt;0,001).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em><sup>$<\/sup> Los datos se analizan seg\u00fan el principio de &#8220;intenci\u00f3n de tratar&#8221;.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La<strong> tabla 2<\/strong> muestra que la educaci\u00f3n estructurada del paciente mejor\u00f3 los resultados del SCORAD en adultos en una medida comparable a la de las poblaciones pedi\u00e1tricas. [95%-KI] En general, la diferencia media estandarizada de 0,65 entre todos los estudios SCORAD agrupados (Total ) sugiere que la educaci\u00f3n del paciente produce una mejora estad\u00edstica moderada en t\u00e9rminos de cambios en esta m\u00e9trica de resultados espec\u00edfica. En concreto, la mejora media global fue de Z=6,26 (p 0,00001), que a primera vista est\u00e1 por debajo del valor considerado cambio m\u00ednimamente importante (CMI) para las mejoras absolutas en el SCORAD [18]. Sin embargo, es importante tener en cuenta que algunos criterios de MIC pueden variar en funci\u00f3n de la gravedad de la enfermedad, seg\u00fan los autores del estudio [19].<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2188\" height=\"2569\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389191 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2188px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2188\/2569;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34.png 2188w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-800x939.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-1160x1362.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-1536x1803.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-1120x1315.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-1600x1879.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/10\/tab2_DP5_s34-1920x2254.png 1920w\" data-sizes=\"(max-width: 2188px) 100vw, 2188px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<h3 id=\"el-tratamiento-segun-un-esquema-paso-a-paso-es-crucial\" class=\"wp-block-heading\">El tratamiento seg\u00fan un esquema paso a paso es crucial  <\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El tratamiento pautado de la EA requiere una serie de medidas adaptadas individualmente al paciente y se basa en un programa paso a paso [5]. Se recomienda la aplicaci\u00f3n continua de emolientes en todos los pacientes con EA, aunque no haya lesiones cut\u00e1neas visibles [5]. Uno de los rasgos caracter\u00edsticos de la EA es el deterioro de la funci\u00f3n de barrera epid\u00e9rmica de la piel, que se manifiesta cl\u00ednicamente como piel seca y favorece la penetraci\u00f3n de al\u00e9rgenos y otras sustancias potencialmente nocivas en la epidermis [5,6]. Uno de los objetivos de la terapia b\u00e1sica es restaurar la barrera cut\u00e1nea. Adem\u00e1s de los humectantes que favorecen la hidrataci\u00f3n del estrato c\u00f3rneo (por ejemplo, urea o glicerina), los emolientes tambi\u00e9n contienen mol\u00e9culas que reducen la p\u00e9rdida de agua. Otro pilar importante del tratamiento es el uso de agentes antiinflamatorios y antipruriginosos en las fases agudas de la EA (&#8220;brotes&#8221;). Entre ellos se incluyen los corticosteroides t\u00f3picos (TCS), los inhibidores t\u00f3picos de la calcineurina (TCI) y las terapias sist\u00e9micas (por ejemplo, ciclosporina, productos biol\u00f3gicos, inhibidores de JAK) o la fototerapia.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otra medida importante es la consideraci\u00f3n de los factores de exacerbaci\u00f3n individualmente relevantes, como la sensibilizaci\u00f3n concomitante a al\u00e9rgenos inhalados o alimentarios o los factores clim\u00e1ticos (por ejemplo, la humedad y la sequedad). Sin embargo, las comorbilidades at\u00f3picas o las alteraciones cr\u00edticas de la calidad de vida tambi\u00e9n deben incluirse en la gesti\u00f3n de la enfermedad [5]. <\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Congreso: Jornadas de Formaci\u00f3n Dermatol\u00f3gica de Z\u00farich (ZDFT)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Literatura:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Andrade LF, et al: Eficacia de los programas de educaci\u00f3n de pacientes con dermatitis at\u00f3pica &#8211; una revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. Arch Dermatol Res 2024 abr 25; 316(5): 135.<\/li>\n\n\n\n<li>Heratizadeh A, et al: Grupo de estudio Arbeitsgemeinschaft Neurodermitisschulung f\u00fcr Erwachsene (ARNE). Efectos de la educaci\u00f3n estructurada del paciente en adultos con dermatitis at\u00f3pica: Ensayo controlado aleatorizado multic\u00e9ntrico. JACI 2017; 140(3): 845-853.e3.<\/li>\n\n\n\n<li>&#8220;Novedades &#8211; Dermatitis at\u00f3pica&#8221;, Prof. Dra. Marie-Charlotte Br\u00fcggen, PhD, Jornadas de formaci\u00f3n dermatol\u00f3gica de Z\u00farich (ZDFT), 22-23 de junio de 2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Weidinger S, Novak N: Dermatitis at\u00f3pica. Lancet 2016; 387: 1109-1122.<\/li>\n\n\n\n<li>&#8220;Dermatitis at\u00f3pica&#8221;, directriz S3, 2023, registro AWMF n\u00ba 013-027, <a href=\"https:\/\/register.awmf.org\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/register.awmf.org,<\/a>(\u00faltima consulta: 01\/10\/2024). <\/li>\n\n\n\n<li>Langan SM, Irvine AD, Weidinger S: Dermatitis at\u00f3pica. Lancet 2020; 396 (10247): 345-360.<\/li>\n\n\n\n<li>Staab D, et al: Evaluaci\u00f3n de un programa de formaci\u00f3n de padres para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica infantil. Pediatr Allergy Immunol 2002; 13(2): 84-90.  <\/li>\n\n\n\n<li>Staab D, et al: Programas educativos estructurados relacionados con la edad para el tratamiento de la dermatitis at\u00f3pica en ni\u00f1os y adolescentes: ensayo controlado aleatorizado multic\u00e9ntrico. BMJ 2006; 332(7547): 933-938.  <\/li>\n\n\n\n<li>Grillo M, et al: Eccema at\u00f3pico pedi\u00e1trico: el impacto de una intervenci\u00f3n educativa. Pediatr Dermatol 2006; 23(5): 428-436.<\/li>\n\n\n\n<li>Shaw M, Morrell DS, Goldsmith LA: Un estudio de la atenci\u00f3n al paciente dirigida y mejorada para la dermatitis at\u00f3pica pedi\u00e1trica (STEP PAD) Pediatr Dermatol 2008; 25(1): 19-24.  <\/li>\n\n\n\n<li>Moore EJ, et al: Los talleres de eccema reducen la gravedad del eccema at\u00f3pico infantil. Australas J Dermatol 2009; 50(2): 100-106.  <\/li>\n\n\n\n<li>Futamura M, et al: Efectos de un programa de educaci\u00f3n parental a corto plazo sobre la dermatitis at\u00f3pica infantil: un ensayo controlado aleatorizado. Pediatr Dermatol 2013; 30(4): 438-443.  <\/li>\n\n\n\n<li>Pusti\u0161ek N, et al: La importancia de la intervenci\u00f3n educativa estructurada de los padres en la dermatitis at\u00f3pica infantil: un ensayo controlado aleatorizado. JEADV 2016; 30(5): 806-812.<\/li>\n\n\n\n<li>Liang Y, et al. : Educaci\u00f3n terap\u00e9utica del paciente en ni\u00f1os con dermatitis at\u00f3pica de moderada a grave: un ensayo controlado aleatorizado multic\u00e9ntrico en China. Pediatr Dermatol 2018; 35(1): 70-75.    <\/li>\n\n\n\n<li>Cheng NS, et al: Un programa de educaci\u00f3n sobre el eccema dirigido por enfermeras para padres chinos de ni\u00f1os con eccema: un ensayo controlado aleatorizado. JACI 2020; 145(2): AB347.<\/li>\n\n\n\n<li>Muzzolon M, et al: Intervenci\u00f3n educativa y dermatitis at\u00f3pica: impacto en la calidad de vida y el tratamiento. Asia Pac Allergy 2021;11(2): e21.<\/li>\n\n\n\n<li>Chen HW, et al: Eficacia de un programa de trabajadoras sanitarias comunitarias no profesionales (promotoras de salud) para mejorar la adherencia a los emolientes en pacientes pedi\u00e1tricos latinoamericanos de habla hispana en Estados Unidos con dermatitis at\u00f3pica: un estudio aleatorizado, controlado y ciego al evaluador. Pediatr Dermatol 2023; 40(1): 69-77.<\/li>\n\n\n\n<li>Wan J, et al: Variaci\u00f3n racial\/\u00e9tnica en el uso de la atenci\u00f3n ambulatoria y de urgencias para la dermatitis at\u00f3pica entre los ni\u00f1os estadounidenses. J Invest Dermatol 2019; 139(9): 1906-1913e1.  <\/li>\n\n\n\n<li>Andrade LF, et al: Impacto de una intervenci\u00f3n educativa digital sobre la dermatitis at\u00f3pica en pacientes hispanos y sus familiares. J Clin Med 2023; 12(6): 2130.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-small-font-size wp-block-paragraph\"><em>DERMATOLOGIE PRAXIS 2024; 34(5): 34-36 (publicado el 28.10.24, antes de impresi\u00f3n)<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dado que la dermatitis at\u00f3pica (DA) es una enfermedad cut\u00e1nea cr\u00f3nica y recidivante, se requiere una estrategia de tratamiento a largo plazo. 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