{"id":390068,"date":"2024-12-01T21:12:30","date_gmt":"2024-12-01T20:12:30","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=390068"},"modified":"2024-12-01T22:40:16","modified_gmt":"2024-12-01T21:40:16","slug":"diferencias-en-el-diseno-y-su-importancia-para-la-interpretacion-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/diferencias-en-el-diseno-y-su-importancia-para-la-interpretacion-2\/","title":{"rendered":"Diferencias en el dise\u00f1o y su importancia para la interpretaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p><strong><strong>\u00bfQu\u00e9 fases de estudio atraviesa un nuevo principio activo antes de llegar a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica? \u00bfQu\u00e9 diferencias existen en los dise\u00f1os de los ensayos cl\u00ednicos? \u00bfQu\u00e9 aspectos son importantes para interpretar los resultados?<br>En este art\u00edculo de formaci\u00f3n CME se mostrar\u00e1 el desarrollo de los dise\u00f1os de los ensayos cl\u00ednicos en la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) y se explicar\u00e1 c\u00f3mo cambian los criterios de valoraci\u00f3n de las mediciones cl\u00ednicas a los datos basados en el paciente y c\u00f3mo los criterios de valoraci\u00f3n mixtos se componen de evaluaciones endosc\u00f3picas y basadas en el paciente.   <\/strong><\/strong><\/p>\n\n\n\n<!--more-->\n\n\n\n<div class=\"cnvs-block-alert cnvs-block-alert-1669013560583\" >\n\t<div class=\"cnvs-block-alert-inner\">\n\t\t\n\n<p>Puede realizar el examen CME en nuestra plataforma de aprendizaje despu\u00e9s de revisar los materiales recomendados. 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[10] Sin comparadores apropiados, es posible que los estudios no puedan demostrar si una terapia en investigaci\u00f3n es superior a la pr\u00e1ctica predominante y\/o da lugar a sesgos .  <\/p>\n\n\n\n<p>Los comparadores activos pueden no ser adecuados, dependiendo de esto, entre otras cosas:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>el lugar en el que se realiz\u00f3 el estudio: en los estudios globales pueden utilizarse reg\u00edmenes de tratamiento m\u00e1s antiguos, menos eficaces o m\u00e1s t\u00f3xicos [7].  <\/li>\n\n\n\n<li>cuando se dise\u00f1\u00f3 el estudio: el SOC en el momento de la planificaci\u00f3n del estudio puede que ya no sea el SOC al final del estudio.  <\/li>\n\n\n\n<li>Si se utiliza la <em>mejor terapia disponible (MTD<\/em> ) frente al SOC, especialmente si se permite el cruce; esto puede llevar a que se interrumpa la MTD debido a la preferencia del paciente\/m\u00e9dico, especialmente en los estudios abiertos.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Los <em>estudios cara a cara<\/em> permiten comparar directamente la eficacia y la seguridad de dos o m\u00e1s tratamientos [11]. Sin embargo, s\u00f3lo existen unos pocos estudios comparativos directos <em>(cabeza a cabeza) <\/em>en los que s\u00f3lo se comparan dos f\u00e1rmacos y que no permiten extraer conclusiones sobre las comparaciones con otras sustancias activas. Otros factores que complican esta situaci\u00f3n son las diferencias en las poblaciones de estudio, los criterios de valoraci\u00f3n, el cegamiento (en comparaci\u00f3n con los estudios abiertos) y los productos de comparaci\u00f3n [11,12].<\/p>\n\n\n\n<p>Los ensayos de fase 3 suelen dise\u00f1arse para demostrar la <em>superioridad<\/em> de un nuevo tratamiento en comparaci\u00f3n con el SOC.\nPueden realizarse para demostrar que dos intervenciones no difieren en ninguna direcci\u00f3n en m\u00e1s de una cantidad arbitraria preespecificada (prueba de dos caras).\n <wpcodeself wptype=\"\">Es importante dise\u00f1ar el estudio con suficiente potencia estad\u00edstica, lo que requiere una muestra de poblaci\u00f3n m\u00e1s amplia.  <\/wpcodeself><\/p>\n\n\n\n<p>Los estudios <em>de no inferioridad<\/em> (NI), por su parte, est\u00e1n dise\u00f1ados para demostrar que un tratamiento novedoso no es menos eficaz que una cantidad determinada de la intervenci\u00f3n est\u00e1ndar (prueba unilateral). Las intervenciones probadas se consideran no inferiores si la diferencia entre los tratamientos se encuentra dentro de un rango de equivalencia predefinido. Los tama\u00f1os de muestra necesarios para demostrar la NI (y, por tanto, los costes del estudio) suelen tenerse en cuenta a la hora de elegir un dise\u00f1o NI, ya que pueden controlarse fijando el margen NI en determinados valores. Por lo general, los estudios NI deben reservarse para evaluar si un tratamiento es menos costoso, menos t\u00f3xico o menos invasivo que el SOC <strong>(Fig. 1).<\/strong>   <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"2187\" height=\"1132\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389961\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15.png 2187w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-800x414.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-1160x600.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-1536x795.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-1120x580.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-1600x828.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb1_GP2_s15-1920x994.png 1920w\" sizes=\"(max-width: 2187px) 100vw, 2187px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Las limitaciones de los estudios NI incluyen la imposibilidad de interpretar los resultados como prueba de eficacia, ya que no pueden distinguir entre un tratamiento eficaz y otro menos eficaz o ineficaz.\nAdem\u00e1s, puede producirse un sesgo si hay poca adherencia en el grupo de control (en los estudios abiertos), de modo que el estudio b\u00e1sicamente no tiene grupo de comparaci\u00f3n para el brazo experimental.\nDadas las limitaciones de los estudios de IN, los resultados de eficacia en los estudios de superioridad son, por lo general, m\u00e1s f\u00e1ciles de interpretar.  <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"generalizabilidad-de-las-poblaciones-de-estudio-a-los-pacientes-del-mundo-real\" class=\"wp-block-heading\">Generalizabilidad de las poblaciones de estudio a los &#8220;pacientes del mundo real&#8221;<\/h3>\n\n\n\n<p>Una vez finalizado un estudio, es importante asegurarse de que el principio activo tambi\u00e9n es adecuado para la poblaci\u00f3n que se va a tratar. <wpcodeself wptype=\"\">Un estudio incluye un grupo espec\u00edfico de sujetos que rara vez se corresponde con la poblaci\u00f3n general: los participantes en el estudio suelen ser m\u00e1s j\u00f3venes y tener menos comorbilidades que los pacientes heterog\u00e9neos del mundo real, lo que significa que los acontecimientos adversos (AA) se producen con mayor frecuencia en las poblaciones diana tras la autorizaci\u00f3n. Con la creciente concienciaci\u00f3n sobre la necesidad de adaptar los resultados de los estudios a los pacientes reales, est\u00e1 aumentando la evaluaci\u00f3n de la<em>generalizabilidad<\/em>, la llamada <em>evaluaci\u00f3n de generalizabilidad<\/em>. <wpcodeself wptype=\"\">Las evaluaciones de la generalizabilidad pueden diferenciarse en funci\u00f3n del momento en que tuvo lugar la evaluaci\u00f3n: <\/wpcodeself><\/wpcodeself><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>A priori: generalizabilidad relacionada con la elegibilidad (es decir, los criterios de elegibilidad se utilizan principalmente antes del inicio del estudio), que eval\u00faa hasta qu\u00e9 punto la poblaci\u00f3n del estudio es representativa de la poblaci\u00f3n objetivo.<\/li>\n\n\n\n<li>A posteriori: generalizabilidad basada en la muestra (es decir, despu\u00e9s del estudio), que eval\u00faa hasta qu\u00e9 punto la muestra del estudio (pacientes inscritos) es representativa de la poblaci\u00f3n objetivo.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Sin embargo, pocos estudios utilizan el m\u00e9todo a priori; la mayor\u00eda se dise\u00f1an de tal forma que las preocupaciones sobre la generalizabilidad no se manifiestan hasta despu\u00e9s de que el estudio haya finalizado, con lo que se pierde la oportunidad de dise\u00f1ar el estudio para que sea aplicable a la poblaci\u00f3n objetivo.<\/p>\n\n\n\n<p>La importancia de la generalizabilidad se ve resaltada por la creciente apreciaci\u00f3n de las pruebas del mundo real (RWE, por sus siglas en ingl\u00e9s) para respaldar el uso, los beneficios y los riesgos de una nueva terapia [18,19]: las RWE, que se refieren a la seguridad posterior a la comercializaci\u00f3n, se tienen cada vez m\u00e1s en cuenta en las decisiones normativas y en el dise\u00f1o de ensayos cl\u00ednicos y estudios observacionales.<\/p>\n\n\n\n<p>La EMR complementa los ensayos controlados aleatorios (ECA), que son experimentos cuidadosamente controlados dise\u00f1ados para probar hip\u00f3tesis espec\u00edficas sobre la eficacia y la seguridad de nuevos f\u00e1rmacos que no reflejan necesariamente la pr\u00e1ctica cl\u00ednica actual.\nAs\u00ed, si existe una sustancia activa o una clase de f\u00e1rmacos con una gran cantidad de datos procedentes de ensayos cl\u00ednicos, la EMR puede contribuir al conocimiento sobre la seguridad de los pacientes y a la evaluaci\u00f3n de la eficacia comparativa de los f\u00e1rmacos. <\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"desarrollo-de-criterios-de-valoracion-clinicos-a-lo-largo-del-tiempo\" class=\"wp-block-heading\">Desarrollo de criterios de valoraci\u00f3n cl\u00ednicos a lo largo del tiempo<\/h3>\n\n\n\n<p>Con el tiempo, los criterios de valoraci\u00f3n cl\u00ednicos tambi\u00e9n han cambiado: por un lado, debido al desarrollo de nuevas sustancias activas y mecanismos que conducen a una mejor curaci\u00f3n de las enfermedades, pero tambi\u00e9n con respecto a una mayor atenci\u00f3n al paciente.\nLos llamados <em>Resultados Informados por el Paciente<\/em> (PRO, por sus siglas en ingl\u00e9s) tienen esto en cuenta.\nHoy en d\u00eda, los pacientes pueden utilizar tabletas para introducir ellos mismos las puntuaciones cl\u00ednicas y aportar sus valoraciones.    <\/p>\n\n\n\n<p>Muchos estudios siguen trabajando con resultados notificados cl\u00ednicamente, como el CDAI o la puntuaci\u00f3n MAYO, pero cada vez son m\u00e1s los que analizan tambi\u00e9n la frecuencia de las deposiciones y el dolor abdominal en la enfermedad de Crohn o la frecuencia de las deposiciones y la sangre en la colitis ulcerosa, que encajan mejor con los biomarcadores cl\u00ednicos o inflamatorios (por ejemplo, PCR, fCal). Tambi\u00e9n se incluyen en el cuadro general <em>los resultados notificados por observaci\u00f3n<\/em> (normalmente evaluados por el personal de enfermer\u00eda) y la evoluci\u00f3n endosc\u00f3pica (como criterio de valoraci\u00f3n sustitutivo, no suficiente por s\u00ed solo) [1]. Los PRO m\u00e1s importantes en el \u00e1mbito de la EII, como la frecuencia de las deposiciones, el dolor abdominal o la urgencia, se muestran en <strong>la tabla 1.<\/strong><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab1_GP2_s16.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1102\" height=\"703\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab1_GP2_s16.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389959 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1102px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1102\/703;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab1_GP2_s16.png 1102w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab1_GP2_s16-800x510.png 800w\" data-sizes=\"(max-width: 1102px) 100vw, 1102px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Por \u00faltimo, hay aspectos que son principalmente importantes para el paciente, pero que tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel para el profesional a largo plazo, como la calidad de vida. <wpcodeself wptype=\"\">Esto puede evaluarse utilizando diversas puntuaciones generales, pero tambi\u00e9n una puntuaci\u00f3n espec\u00edfica, el <em>Cuestionario de la Enfermedad Inflamatoria Intestinal <\/em>(IBDQ-32) <em>de 32 \u00edtems<\/em>. Adem\u00e1s, tambi\u00e9n hay factores como los aspectos econ\u00f3micos o financieros para los que existen puntuaciones; son muchos cuestionarios para el paciente, pero estos cuestionarios son relevantes para obtener una imagen global m\u00e1s significativa. <\/wpcodeself><\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"puntos-finales-compuestos-y-pruebas-jerarquicas\" class=\"wp-block-heading\">Puntos finales compuestos y pruebas jer\u00e1rquicas<\/h3>\n\n\n\n<p>Las limitaciones se refieren principalmente a las puntuaciones m\u00e1s antiguas, como el CDAI y el MAYO <strong>(tabla 2), <\/strong>que suelen ser algo subjetivas y no pueden utilizarse para analizar de forma exhaustiva los criterios de valoraci\u00f3n. Esto afecta a\u00fan m\u00e1s a la enfermedad de Crohn que a la colitis ulcerosa, ya que los s\u00edntomas de la CU son m\u00e1s f\u00e1ciles de evaluar.   <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1300\" height=\"573\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389957 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1300px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1300\/573;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16.png 1300w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16-800x353.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16-1160x511.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab2_GP2_s16-1120x494.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1300px) 100vw, 1300px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Los<em> criterios de valoraci\u00f3n compuestos, <\/em>una combinaci\u00f3n de marcadores inflamatorios objetivos con PRO cualificados, se utilizan en un intento de aunar la multitud de aspectos diferentes.\nEl objetivo es desarrollar y, en \u00faltima instancia, lanzar terapias que sean a la vez eficaces y seguras. <\/p>\n\n\n\n<p>En algunos estudios, los distintos criterios de valoraci\u00f3n se prueban posteriormente de forma jer\u00e1rquica y se comprueba que no haya errores de tipo I definiendo de antemano el <em>criterio de valoraci\u00f3n principal <\/em>en el protocolo del estudio [6,21,22]. \u00c9ste debe ser finalmente positivo o al menos mostrar una diferencia para que el estudio sea positivo. Los an\u00e1lisis posteriores, los llamados criterios de<em>valoraci\u00f3n secundarios,<\/em> s\u00f3lo tendr\u00e1n lugar si el criterio de valoraci\u00f3n primario es positivo o m\u00e1s relevante. Esto da lugar a una jerarqu\u00eda de diferentes an\u00e1lisis, subgrupos o criterios de valoraci\u00f3n, que s\u00f3lo pueden interpretarse si el aspecto definido previamente en la secuencia fue positivo <strong>(Fig. 2). <\/strong>Si un criterio de valoraci\u00f3n de la jerarqu\u00eda no alcanza la significaci\u00f3n estad\u00edstica (factor limitante del nivel), no se realizan m\u00e1s estad\u00edsticas y todos los criterios de valoraci\u00f3n situados m\u00e1s abajo en la jerarqu\u00eda no se consideran resultados estad\u00edsticamente significativos\/positivos.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1809\" height=\"1676\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389956 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1809px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1809\/1676;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17.png 1809w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17-800x741.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17-1160x1075.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17-1536x1423.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17-1120x1038.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/abb2_GP2_s17-1600x1482.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1809px) 100vw, 1809px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>Existen diversos aspectos en el dise\u00f1o de los estudios cl\u00ednicos que, en \u00faltima instancia, pueden complicar el an\u00e1lisis y la interpretaci\u00f3n y pueden determinar si un estudio tiene realmente la relevancia que desear\u00eda. Entre ellos se incluyen el cruce de sujetos entre los grupos de control y experimental o la aparici\u00f3n de sesgos <strong>(Tabla 3).<\/strong> <\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1814\" height=\"1569\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389954 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1814px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1814\/1569;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18.png 1814w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18-800x692.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18-1160x1003.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18-1536x1329.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18-1120x969.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/tab3_GP2_s18-1600x1384.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1814px) 100vw, 1814px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>La combinaci\u00f3n de un agente biol\u00f3gico y un inmunosupresor ha demostrado ser eficaz y segura en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal cr\u00f3nica. Un nuevo concepto terap\u00e9utico emergente es <em> el tratamiento combinado avanzado (TCA <\/em>[23]), que implica la combinaci\u00f3n de al menos dos agentes biol\u00f3gicos o un agente biol\u00f3gico y un f\u00e1rmaco de mol\u00e9cula peque\u00f1a con diferentes mecanismos de acci\u00f3n para lograr un control \u00f3ptimo de la enfermedad en determinados pacientes [24]. La idea subyacente es que la influencia simult\u00e1nea de varias v\u00edas de se\u00f1alizaci\u00f3n patog\u00e9nica puede proporcionar un beneficio aditivo o, en el mejor de los casos, incluso sin\u00e9rgico, lo que podr\u00eda ofrecer una opci\u00f3n especialmente para los pacientes en los que a\u00fan no se ha podido lograr el control de la enfermedad con monoterapia sola o que padecen enfermedades inflamatorias inmunomediadas concomitantes. Por ejemplo, el estudio VEGA de fase 2a demostr\u00f3 que la terapia de inducci\u00f3n combinada con guselkumab y golimumab era m\u00e1s eficaz en pacientes con colitis ulcerosa que la monoterapia con una de las dos sustancias, sin que aumentaran los problemas de seguridad [25].<\/p>\n\n\n\n<h3 id=\"estudios-cara-a-cara\" class=\"wp-block-heading\">Estudios cara a cara<\/h3>\n\n\n\n<p>Hist\u00f3ricamente, los estudios frente a frente en el campo de la EII comenzaron inicialmente con el an\u00e1lisis de los esteroides. A finales de los a\u00f1os 70, se compar\u00f3 la sulfasalazina con la prednisona frente a la azatioprina frente al placebo en la enfermedad de Crohn. <wpcodeself wptype=\"\"> En 2010, SONIC fue el primer estudio cara a cara en EII que incluy\u00f3 terapia biol\u00f3gica (infliximab + azatioprina frente a infliximab frente a azatioprina en la enfermedad de Crohn) y demostr\u00f3 que los anti-TNF en combinaci\u00f3n con tiopurinas produc\u00edan una mejora significativa. <wpcodeself wptype=\"\">A esto le sigui\u00f3 en 2017 el primer estudio cara a cara que compar\u00f3 un biol\u00f3gico originario con un biosimilar en pacientes con EII (infliximab en MC). En tal caso, en \u00faltima instancia no es necesario demostrar mucho m\u00e1s que los medicamentos tienen el mismo efecto, ya que se van a utilizar para la misma indicaci\u00f3n.     <\/wpcodeself><\/wpcodeself><\/p>\n\n\n\n<p>En la actualidad, las comparaciones directas a veces ya se incluyen en los estudios de fase 3, en el sentido de que el estudio de autorizaci\u00f3n ya cuenta con un brazo comparativo. Dos ejemplos de ello son el estudio SEAVUE [28], en el que se compara el adalimumab con el ustekinumab, y el estudio VARSITY [29], que compara el adalimumab con el vedolizumab.<\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image is-style-default\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1825\" height=\"1307\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389952 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1825px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1825\/1307;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18.png 1825w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18-800x573.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18-1160x831.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18-1536x1100.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18-1120x802.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Ubersicht1_GP2_s18-1600x1146.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1825px) 100vw, 1825px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p>En los estudios cara a cara deben considerarse y tenerse en cuenta varios aspectos, como las influencias subjetivas de los investigadores o la llamada <em>censura,<\/em> en la que se eliminan las observaciones de los pacientes, por ejemplo, si abandonan el seguimiento <strong>(Resumen 1).<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Juillerat P: Dise\u00f1os de ensayos cl\u00ednicos &#8211; \u00bfC\u00f3mo distinguir las diferencias y las limitaciones? IBDmatters &#8211; Conferencia CME; <a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/ibd-matters-clinical-trial-designs\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">https:\/\/medizinonline.com\/ibd-matters-clinical-trial-designs\/<\/a> <\/li>\n\n\n\n<li>FDA: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/patients\/drug-development-process\/step-3-clinical-research\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/patients\/drug-development-process\/step-3-clinical-research;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>NCI: Fases de los ensayos cl\u00ednicos.<a href=\"http:\/\/www.cancer.gov\/about-cancer\/treatment\/clinical-trials\/what-are-trials\/phases\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"> www.cancer.gov\/about-cancer\/treatment\/clinical-trials\/what-are-trials\/phases;<\/a> fecha de acceso: 15.04.2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Le Tourneau C, et al: J Natl Cancer Inst 2009; 101(10): 708-720.<\/li>\n\n\n\n<li>Yuan J, et al: J Biopharm Stat 2016; 26(5): 912-923.<\/li>\n\n\n\n<li>Ananthakrishnan R, et al: Crit Rev Oncol Hematol 2013; 88: 144-153.  <\/li>\n\n\n\n<li>Prasad VK: Adv Drug Develop 2019; 17(3): 150-152.  <\/li>\n\n\n\n<li>ICH: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/media\/71349\/download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/media\/71349\/download;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>FDA: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/media\/130326\/download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/media\/130326\/download;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Kim MS, Prasad V.: C\u00e1ncer 2020; 126(19): 4270-4272.  <\/li>\n\n\n\n<li>  Kim H, et al: Br J Clin Pharmacol 2013; 77(1): 116-121.<\/li>\n\n\n\n<li>Karanicolas PJ, et al: Can J Surg 2010; 53(5): 345-348.<\/li>\n\n\n\n<li>ICH: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/media\/71336\/download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/media\/71336\/download;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Head SJ, et al: Eur Heart J 2012; 33: 1318-1324.  <\/li>\n\n\n\n<li>Haslam A, et al: J Natl Compr Canc Netw 2020; 18(2): 161-167.<\/li>\n\n\n\n<li>Pouillon, et al: Ensayos directos en la enfermedad inflamatoria intestinal: pasado, presente y futuro. Nature Reviews Gastroenterology &amp; Hepatology 2020; 17: 365-376.  <\/li>\n\n\n\n<li>He Z, et al: Clin Transl Sci 2020; 0: 1-10.  <\/li>\n\n\n\n<li>FDA: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/science-research\/science-and-research-special-topics\/real-world-evidence\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/science-research\/science-and-research-special-topics\/real-world-evidence;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Sherman, et al: N Engl J Med 2016; 375: 2293-2297.<\/li>\n\n\n\n<li>Yarlas A, et al: El cuestionario de la enfermedad inflamatoria intestinal en los ensayos controlados aleatorios de tratamiento de la colitis ulcerosa: revisi\u00f3n sistem\u00e1tica y metaan\u00e1lisis. J Patient Cent Res Rev 2020; 7(2): 189-205; doi: 10.17294\/2330-0698.1722.<\/li>\n\n\n\n<li>Korn EL, et al: En: Niederhuber JE, et al, eds: Abeloff&#8217;s Clinical Oncology,<sup>6\u00aa<\/sup> ed. 2020: 296-307.   <\/li>\n\n\n\n<li>FDA: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/media\/102657\/download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/media\/102657\/download;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Solitano V, et al: Tratamiento combinado avanzado con agentes biol\u00f3gicos y nuevos f\u00e1rmacos de mol\u00e9cula peque\u00f1a para la enfermedad inflamatoria intestinal. Gastroenterol Hepatol 2023; 19(5): 251-263.<\/li>\n\n\n\n<li>Danese S, et al: El futuro del desarrollo de f\u00e1rmacos para la enfermedad inflamatoria intestinal: la necesidad de ACT (tratamiento combinado avanzado). Gut 2022; 71(12): 2380-2387.<\/li>\n\n\n\n<li>Feagan BG, et al: VEGA Study Group: Guselkumab plus golimumab combination therapy versus guselkumab or golimumab monotherapy in patients with ulcerative colitis (VEGA): a randomised, double-blind, controlled, phase 2, proof-of-concept trial. Lancet Gastroenterol Hepatol 2023; 8(4): 307-320.<\/li>\n\n\n\n<li>Colombel JF, et al: Infliximab, azatioprina o terapia combinada para la enfermedad de Crohn. N Engl J Med 2010; 362: 1383-1395; doi: 10.1056\/NEJMoa0904492.<\/li>\n\n\n\n<li>Duk Ye B, et al: Eficacia y seguridad del biosimilar CT-P13 en comparaci\u00f3n con el infliximab originario en pacientes con enfermedad de Crohn activa: un estudio internacional, aleatorizado, doble ciego, de fase 3 de no inferioridad. Lancet 2019; 393: 1699-1707.<\/li>\n\n\n\n<li>Sands BE, et al: Ustekinumab frente a adalimumab para el tratamiento de inducci\u00f3n y mantenimiento en pacientes sin tratamiento biol\u00f3gico con enfermedad de Crohn de moderada a gravemente activa: un ensayo multic\u00e9ntrico, aleatorizado, doble ciego, de grupos paralelos, de fase 3b.<br>Lancet 2022; 399(10342): 2200-2211; doi: 10.1016\/S0140-6736(22)00688-2.<\/li>\n\n\n\n<li>Sands BE, et al: Vedolizumab frente a adalimumab para la colitis ulcerosa de moderada a grave. N Engl J Med 2019; 381: 1215-1226; doi: 10.1056\/NEJMoa1905725.<\/li>\n\n\n\n<li>Zhang J, et al: Sesgo sistem\u00e1tico entre la revisi\u00f3n central independiente ciega y la evaluaci\u00f3n local: revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica y an\u00e1lisis de 76 ensayos controlados aleatorizados de fase III en 45 688 pacientes con tumor s\u00f3lido avanzado. BMJ Open 2018; 8: e017240; doi: 10.1136\/bmjopen-2017-017240.<\/li>\n\n\n\n<li>FDA: <a href=\"http:\/\/www.fda.gov\/media\/71195\/download\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.fda.gov\/media\/71195\/download;<\/a> fecha de acceso: 15\/04\/2024.<\/li>\n\n\n\n<li>Thabane L, et al: Un tutorial sobre an\u00e1lisis de sensibilidad en ensayos cl\u00ednicos: el qu\u00e9, el por qu\u00e9, el cu\u00e1ndo y el c\u00f3mo. BMC Med Res Method 2013; 13: 92.<\/li>\n<\/ol>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1255\" height=\"545\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-389947 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1255px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1255\/545;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen.png 1255w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen-800x347.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen-1160x504.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/11\/Sponsoring_janssen-1120x486.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1255px) 100vw, 1255px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1492\" height=\"1435\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1.png\" alt=\"ibd-logo\" class=\"wp-image-17616 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1492px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1492\/1435;width:300px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1.png 1492w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-800x769.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-1160x1116.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-120x115.png 120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-90x87.png 90w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-320x308.png 320w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-560x539.png 560w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2021\/10\/ibd-logo_1-1120x1077.png 1120w\" data-sizes=\"(max-width: 1492px) 100vw, 1492px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n\n\n<p class=\"has-small-font-size\"><em><em>GASTROENTEROLOGIE PRAXIS 2024; 2(2): 14\u201318<\/em><\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 fases de estudio atraviesa un nuevo principio activo antes de llegar a la pr\u00e1ctica cl\u00ednica? 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