{"id":392215,"date":"2024-12-17T00:01:00","date_gmt":"2024-12-16T23:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/medizinonline.com\/?p=392215"},"modified":"2024-12-11T16:06:11","modified_gmt":"2024-12-11T15:06:11","slug":"malnutricion-en-pacientes-ancianos-hospitalizados-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/medizinonline.com\/es\/malnutricion-en-pacientes-ancianos-hospitalizados-2\/","title":{"rendered":"Malnutrici\u00f3n en pacientes ancianos hospitalizados"},"content":{"rendered":"\n<p><strong>Alrededor de un tercio de los pacientes presentan un mayor riesgo de desnutrici\u00f3n o ya est\u00e1n desnutridos en el momento de su ingreso en el hospital. La edad avanzada y la presencia de varias comorbilidades aumentan significativamente el riesgo de desnutrici\u00f3n asociada a la enfermedad (DMN). Las enfermedades agudas, en particular, suelen ir acompa\u00f1adas de una reducci\u00f3n de la ingesta de alimentos, por ejemplo a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida de apetito. Como resultado, se produce una p\u00e9rdida de peso.<\/strong><\/p>\n\n<!--more-->\n\n<div class=\"cnvs-block-alert cnvs-block-alert-1669013560583\" >\n\t<div class=\"cnvs-block-alert-inner\">\n\t\t\n\n<p>Puede realizar el examen CME en nuestra plataforma de aprendizaje despu\u00e9s de revisar los materiales recomendados.\nHaga clic en el siguiente bot\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<div style=\"height:10px\" aria-hidden=\"true\" class=\"wp-block-spacer\"><\/div>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-buttons is-content-justification-center is-layout-flex wp-container-core-buttons-is-layout-a89b3969 wp-block-buttons-is-layout-flex\">\n<div class=\"wp-block-button\"><a class=\"wp-block-button__link wp-element-button\" href=\"https:\/\/academy.medizinonline.com\/course\/mangelernahrung-bei-alteren-hospitalisierten-patientinnen-grundlagen-der-patientenedukation\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Iniciar la prueba CME<\/a><\/div>\n<\/div>\n\n\t<\/div>\n\t<\/div>\n\n<p>Aproximadamente un tercio de los pacientes corren un mayor riesgo de desnutrici\u00f3n o ya est\u00e1n desnutridos en el momento de su ingreso en el hospital. La edad avanzada y la presencia de varias comorbilidades (polimorbilidad) aumentan significativamente el riesgo de desnutrici\u00f3n asociada a la enfermedad (DMN): en algunos estudios, hasta tres cuartas partes de los pacientes del grupo de edad &gt;65 a\u00f1os estaban en riesgo de desnutrici\u00f3n o ya estaban desnutridos [1]. Las enfermedades agudas, en particular, suelen ir acompa\u00f1adas de una reducci\u00f3n de la ingesta de alimentos, por ejemplo a trav\u00e9s de la p\u00e9rdida de apetito. Como resultado, se produce una p\u00e9rdida de peso: tan s\u00f3lo un 5% de p\u00e9rdida de peso no deseada en 3 meses significa un estado nutricional reducido, es decir, 3,5 kg para una persona de 70 kg. En combinaci\u00f3n con el aumento del metabolismo y los procesos catab\u00f3licos, as\u00ed como el consiguiente aumento de las necesidades energ\u00e9ticas y prote\u00ednicas, aumenta el riesgo de KAM [2].<\/p>\n\n<p>El t\u00e9rmino malnutrici\u00f3n &#8220;asociada a la enfermedad&#8221; hace referencia a las interacciones: por un lado, la enfermedad conduce a la malnutrici\u00f3n. Aqu\u00ed son esenciales las inflamaciones y los cambios hormonales (aumento del cortisol y reducci\u00f3n de las concentraciones de hormonas sexuales), que impulsan los procesos metab\u00f3licos catab\u00f3licos [3]. Por otro lado, la desnutrici\u00f3n puede influir negativamente en la evoluci\u00f3n de la enfermedad [1]. Por ejemplo, los estudios muestran una fuerte asociaci\u00f3n entre el KAM y el aumento de la morbilidad y la mortalidad, el aumento de la duraci\u00f3n de la estancia hospitalaria y la disminuci\u00f3n de la funci\u00f3n f\u00edsica. Para los pacientes, el KAM supone a menudo un deterioro de la calidad de vida [4]. Se forma una especie de c\u00edrculo vicioso en el que la malnutrici\u00f3n se autorrefuerza y puede ser al mismo tiempo causa y consecuencia de resultados indeseables. Por ejemplo, la caquexia tambi\u00e9n es un s\u00edndrome importante en pacientes desnutridos, por ejemplo en pacientes geri\u00e1tricos u oncol\u00f3gicos [1]. La caquexia es un &#8220;s\u00edndrome metab\u00f3lico complejo&#8221; con p\u00e9rdida de masa muscular asociada a la enfermedad, con o sin masa grasa [5]. Est\u00e1 relacionado con procesos inflamatorios y cambios hormonales, entre otros, que reducen o inhiben la s\u00edntesis de prote\u00ednas musculares y, en consecuencia, favorecen el catabolismo muscular. La p\u00e9rdida acelerada o excesiva de masa muscular esquel\u00e9tica distingue la caquexia de la KAM pura [5,6].<\/p>\n\n<p><strong>Papel de los m\u00e9dicos (generales): <\/strong>Muchos pacientes ya est\u00e1n desnutridos cuando ingresan en el hospital o tienen un mayor riesgo de desnutrici\u00f3n. Cuanto antes se reconozca y se establezca una terapia, mejor ser\u00e1 el pron\u00f3stico. Los m\u00e9dicos tratan a los pacientes antes y despu\u00e9s de la hospitalizaci\u00f3n. Por lo tanto, los m\u00e9dicos (generales) tienen un papel central que desempe\u00f1ar en el tratamiento de la CAM en todos los \u00e1mbitos: desde la prevenci\u00f3n y el reconocimiento asociado de los factores de riesgo (secci\u00f3n 2) y (el riesgo de) malnutrici\u00f3n (secci\u00f3n 3), la terapia nutricional (ambulatoria) (secci\u00f3n 4) hasta garantizar el \u00e9xito a largo plazo de la terapia (secci\u00f3n 5).  La medici\u00f3n regular de la evoluci\u00f3n del peso desempe\u00f1a un papel esencial en este sentido.<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1302\" height=\"829\" src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-390884\" style=\"width:500px\" srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7.png 1302w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7-800x509.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7-1160x739.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb1_RH2_s7-1120x713.png 1120w\" sizes=\"(max-width: 1302px) 100vw, 1302px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<h3 id=\"como-se-puede-prevenir-la-malnutricion-y-cuales-son-los-factores-de-riesgo\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo se puede prevenir la malnutrici\u00f3n y cu\u00e1les son los factores de riesgo?<\/h3>\n\n<p>Los pacientes con caquexia grave responden peor a la terapia nutricional. Por lo tanto, y para evitar las consecuencias negativas del KAM, hay que preferir su prevenci\u00f3n a la terapia. Si se responde en una fase temprana a un mayor riesgo de malnutrici\u00f3n, se puede prevenir un KAM pronunciado [7]. Por ello, la prevenci\u00f3n es especialmente importante para los pacientes de riesgo, por ejemplo con un tumor primario en el tracto gastrointestinal (p\u00e9rdida de peso en hasta &gt;80% de los pacientes) [8]. [1,3,10\u201313]Adem\u00e1s de la edad avanzada como mayor factor de riesgo [9] y la polimorbilidad, existen otros factores que se asocian a la MCA en pacientes de edad avanzada<strong> (Fig. 1)<\/strong>:<\/p>\n\n<p><em>reducci\u00f3n de la ingesta de alimentos, por ejemplo debido a  <\/em><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>P\u00e9rdida de apetito, por ejemplo, debida a la anorexia relacionada con la edad, disminuci\u00f3n de la percepci\u00f3n del gusto y de la sensaci\u00f3n de sed, procesos inflamatorios\/caquexia (por ejemplo, en el c\u00e1ncer), polimedicaci\u00f3n, enfermedades gastrointestinales<\/li>\n\n\n\n<li>Dificultades para masticar y tragar, por ejemplo debido a debilidad muscular<\/li>\n\n\n\n<li>Factores psicosociales, por ejemplo, debido a la soledad, estados de \u00e1nimo depresivos, demencia<\/li>\n\n\n\n<li>Acceso deficiente a los alimentos (pobreza en la vejez, movilidad\/transporte reducidos y dificultades para cocinar)<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><em>digesti\u00f3n y absorci\u00f3n reducidas, por ejemplo debido a  <\/em><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>enfermedades (gastrointestinales), multimedicaci\u00f3n<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><em>Estado metab\u00f3lico catab\u00f3lico con mayores necesidades de energ\u00eda\/prote\u00ednas, por ejemplo debido a  <\/em><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Malnutrici\u00f3n, procesos inflamatorios\/caquexia (por ejemplo, en el c\u00e1ncer)<\/li>\n\n\n\n<li>Inmovilidad\/movilidad reducida<\/li>\n\n\n\n<li>Cambios hormonales<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><em>Inmovilidad\/movilidad reducida, por ejemplo debido a  <\/em><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Factores psicosociales, pobreza en la vejez<\/li>\n\n\n\n<li>Trastornos neurol\u00f3gicos o mentales, deficiencias auditivas\/oculares<\/li>\n\n\n\n<li>P\u00e9rdida de equilibrio<\/li>\n\n\n\n<li>Enfermedades del sistema musculoesquel\u00e9tico, (miedo al) dolor, degradaci\u00f3n\/debilidad muscular (debido a la malnutrici\u00f3n)<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><strong>Papel de los m\u00e9dicos (de familia): <\/strong>Debido a los cuidados de larga duraci\u00f3n y a su papel como primer punto de contacto, los m\u00e9dicos (de familia) como proveedores de atenci\u00f3n primaria tienen un contacto m\u00e1s regular con los pacientes mayores que el hospital. En su consulta, los factores de riesgo pueden, por tanto, comprobarse regularmente y detectarse en una fase temprana. El objetivo de las medidas preventivas que se introduzcan entonces es evitar un KAM. Entre las posibles medidas se incluyen la educaci\u00f3n y la concienciaci\u00f3n, as\u00ed como sugerencias iniciales para optimizar la dieta, por ejemplo, una selecci\u00f3n espec\u00edfica de alimentos ricos en prote\u00ednas\/nutrientes y su inclusi\u00f3n como tentempi\u00e9s entre comidas (cf. secci\u00f3n 4) [2,7].<\/p>\n\n<h3 id=\"como-reconocer-la-malnutricion\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo reconocer la malnutrici\u00f3n?<\/h3>\n\n<p>La malnutrici\u00f3n es multifactorial, por lo que no puede utilizarse un \u00fanico par\u00e1metro para el diagn\u00f3stico. Por ello, se han desarrollado herramientas de cribado que proporcionan informaci\u00f3n sobre si existe riesgo de desnutrici\u00f3n, por ejemplo, el Cribado del Riesgo Nutricional (NRS-2002), la Mini Nutritional Assessment\u00ae (MNA), la Evaluaci\u00f3n Global Subjetiva (SGA) o la Herramienta Universal de Cribado de la Malnutrici\u00f3n (MUST). Se han validado para diferentes poblaciones de pacientes y entornos y se utilizan en consecuencia [7].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-1160x694.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1805\" height=\"1080\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-390888 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1805px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1805\/1080;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8.png 1805w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-800x479.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-1160x694.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-1536x919.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-1120x670.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb2_RH2_s8-1600x957.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1805px) 100vw, 1805px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p>Por lo tanto, si el cribado indica un riesgo de malnutrici\u00f3n en el primer paso, le sigue una evaluaci\u00f3n individual para establecer el diagn\u00f3stico. La <em>Iniciativa de Liderazgo Global sobre Malnutrici\u00f3n<\/em> (GLIM) ha desarrollado un esquema de diagn\u00f3stico para este fin <strong>(Fig. 3): <\/strong>Como parte de la evaluaci\u00f3n, se registran los criterios fenot\u00edpicos (p\u00e9rdida de peso involuntaria, IMC bajo y masa muscular reducida) y etiol\u00f3gicos (ingesta reducida de alimentos e inflamaci\u00f3n, enfermedad aguda o traumatismo). Para el diagn\u00f3stico, debe aplicarse un criterio en cada caso, en funci\u00f3n de los criterios fenot\u00edpicos, la clasificaci\u00f3n de la gravedad se realiza [14].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9.png\"><img decoding=\"async\" width=\"1823\" height=\"2355\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-390886 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 1823px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 1823\/2355;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9.png 1823w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9-800x1033.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9-1160x1499.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9-1536x1984.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9-1120x1447.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/abb3_RH2_s9-1600x2067.png 1600w\" data-sizes=\"(max-width: 1823px) 100vw, 1823px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Papel de los m\u00e9dicos (generales): <\/strong>Se recomienda el MUST para el cribado de la malnutrici\u00f3n en la atenci\u00f3n ambulatoria <strong>(Fig. 2). <\/strong>A partir del \u00edndice de masa corporal (IMC), la p\u00e9rdida de peso y la abstinencia de alimentos se calcula una puntuaci\u00f3n que indica el riesgo de MCA. En funci\u00f3n de este riesgo, deben tomarse medidas y puede ser necesaria la intervenci\u00f3n de un nutricionista. El cribado tambi\u00e9n se repite con regularidad en pacientes de bajo riesgo (por ejemplo, anualmente en &gt;personas de 75 a\u00f1os). Si el riesgo es medio, debe realizarse un seguimiento m\u00e1s estrecho [15].<\/p>\n\n<p><em>CAVE: <\/em>Las personas con sobrepeso tambi\u00e9n pueden desarrollar CAM, ya que el peso corporal no es el \u00fanico factor que interviene en su desarrollo: el historial ponderal y la ingesta de prote\u00ednas y micronutrientes son decisivos. De especial relevancia en este contexto es la denominada obesidad sarcop\u00e9nica, en la que la reducci\u00f3n de la masa muscular va acompa\u00f1ada de una elevada masa grasa. Sin embargo, a menudo se subestima el riesgo. El peso corporal puro no permite hacer ninguna afirmaci\u00f3n sobre la composici\u00f3n corporal y la tendencia del peso. Sin embargo, ambos par\u00e1metros son decisivos en el desarrollo de la CAM, que tambi\u00e9n puede darse en personas con sobrepeso y puede influir negativamente en el curso de la enfermedad. Por lo tanto, debe prestarse especial atenci\u00f3n a esto y no debe dejarse sin tratar una KAM como reducci\u00f3n de peso deseada [2,16].<\/p>\n\n<h3 id=\"por-que-y-como-se-trata-la-desnutricion\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfPor qu\u00e9 y c\u00f3mo se trata la desnutrici\u00f3n?<\/h3>\n\n<p>Como ya se ha mencionado al principio, un CAM tiene una fuerte influencia negativa en la evoluci\u00f3n de la enfermedad y en la calidad de vida. [17]Sin embargo, este efecto puede contrarrestarse terap\u00e9uticamente, lo que tambi\u00e9n puede conducir a un mayor \u00e9xito en el tratamiento de la enfermedad subyacente : Los estudios cl\u00ednicos demuestran que la intervenci\u00f3n terap\u00e9utica nutricional puede mejorar de forma rentable diversos resultados cl\u00ednicos, aumentar la calidad de vida y acortar o evitar la hospitalizaci\u00f3n. Un metaan\u00e1lisis con 27 ensayos controlados aleatorios (ECA) incluidos y 6803 pacientes confirma la influencia positiva de la terapia nutricional. [18]La mortalidad y los reingresos hospitalarios no planificados se redujeron en un 27% y un 24% respectivamente en los pacientes hospitalizados como resultado de la terapia nutricional . En un amplio estudio suizo <em>(Effect of early nutritional support on Frailty, Functional Outcomes, and Recovery of malnourished medical inpatients Trial, EFFORT <\/em>), la terapia nutricional individual en pacientes polim\u00f3rbidos y en su mayor\u00eda ancianos con (riesgo de) desnutrici\u00f3n redujo la mortalidad hasta en un 35% [19]. El 82% de estos pacientes eran mayores de 65 a\u00f1os.  <\/p>\n\n<p>Si se ha diagnosticado malnutrici\u00f3n, se inicia entonces una terapia nutricional individualizada<strong> (Fig. 3).<\/strong> Como en cualquier intervenci\u00f3n m\u00e9dica, el <sup> paciente<\/sup>es siempre el centro de la planificaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n. Su educaci\u00f3n, la inclusi\u00f3n de sus intereses y deseos as\u00ed como su consentimiento son esenciales [20]. Se han elaborado directrices m\u00e9dicas para la aplicaci\u00f3n de la terapia nutricional en pacientes polim\u00f3rbidos o geri\u00e1tricos, entre otras [21,22]. Tambi\u00e9n existen directrices espec\u00edficas para las necesidades de enfermedades concretas, por ejemplo, para oncolog\u00eda, enfermedades renales o nutrici\u00f3n parenteral a domicilio [23\u201325]. Contienen recomendaciones concretas basadas en pruebas para actuar en la pr\u00e1ctica diaria. Los objetivos a largo plazo de la terapia nutricional son mantener o aumentar la masa muscular, la funcionalidad y la movilidad, as\u00ed como la independencia y la calidad de vida. Al principio, los objetivos nutricionales individuales se determinan en funci\u00f3n del equilibrio energ\u00e9tico y de nutrientes, as\u00ed como de las necesidades espec\u00edficas de la enfermedad. El balance energ\u00e9tico y de nutrientes resulta de la demanda y la ingesta. Por ejemplo, la ingesta de alimentos puede determinarse con la ayuda de encuestas diet\u00e9ticas de 24 horas y registros de alimentos [2]. Existen directrices generales para determinar la necesidad, que se presentan a continuaci\u00f3n <strong>(Tab. 1)<\/strong>:<\/p>\n\n<p><strong>Energ\u00eda:<\/strong> Existen m\u00e9todos de medici\u00f3n (por ejemplo, la calorimetr\u00eda indirecta como patr\u00f3n oro) y f\u00f3rmulas para calcular las necesidades energ\u00e9ticas. Estos \u00faltimos son especialmente adecuados para el uso diario debido a su sencilla y r\u00e1pida aplicaci\u00f3n [21]. Sin embargo, en casos de obesidad extrema, desnutrici\u00f3n grave o pacientes en cuidados intensivos, por ejemplo, su precisi\u00f3n es limitada [2]. Por tanto, s\u00f3lo pueden proporcionar una orientaci\u00f3n. [21]A la hora de determinar las necesidades, tambi\u00e9n deben tenerse en cuenta el sexo, el estado nutricional, la actividad f\u00edsica (PAL, <em>Physical Activity Level)<\/em> y el cuadro cl\u00ednico\/la gravedad, as\u00ed como la aceptaci\u00f3n y la tolerancia . A diferencia de las necesidades prote\u00ednicas, las necesidades energ\u00e9ticas de los pacientes desnutridos y con sobrepeso no suelen estar adaptadas. Se les alimenta de forma isocal\u00f3rica (es decir, seg\u00fan las necesidades calculadas), ya que la p\u00e9rdida de peso debida a un KAM puede provocar las consecuencias negativas antes mencionadas, incluso si tienen sobrepeso [16].<\/p>\n<div class=\"wp-block-image\">\n<figure class=\"aligncenter size-full is-resized\"><a href=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9.png\"><img decoding=\"async\" width=\"2193\" height=\"1704\" data-src=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9.png\" alt=\"\" class=\"wp-image-390889 lazyload\" style=\"--smush-placeholder-width: 2193px; --smush-placeholder-aspect-ratio: 2193\/1704;width:500px\" data-srcset=\"https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9.png 2193w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-800x622.png 800w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-1160x901.png 1160w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-1536x1193.png 1536w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-1120x870.png 1120w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-1600x1243.png 1600w, https:\/\/medizinonline.com\/wp-content\/uploads\/2024\/12\/tab1_RH2_s9-1920x1492.png 1920w\" data-sizes=\"(max-width: 2193px) 100vw, 2193px\" src=\"data:image\/svg+xml;base64,PHN2ZyB3aWR0aD0iMSIgaGVpZ2h0PSIxIiB4bWxucz0iaHR0cDovL3d3dy53My5vcmcvMjAwMC9zdmciPjwvc3ZnPg==\" \/><\/a><\/figure>\n<\/div>\n<p><strong>Prote\u00edna: <\/strong>La prote\u00edna es esencial para mantener la masa muscular, entre otras cosas. [21]Para los pacientes de m\u00e1s edad, suele recomendarse una ingesta diaria de prote\u00ednas de hasta 1,2-1,5 g\/kg de peso corporal, pero al menos 1,0 g\/kg . En pacientes con enfermedad renal, el requerimiento de prote\u00ednas debe determinarse en funci\u00f3n de la enfermedad y el tratamiento y puede ser tan bajo como 0,8 g\/kg [7]. &gt; [16]En caso de sobrepeso seg\u00fan el IMC ( 25<sup>kg\/m2<\/sup>), las necesidades prote\u00ednicas se calculan utilizando un peso normal adaptado <strong>(Tabla 1)<\/strong>. <\/p>\n\n[26]M<strong>icronutrientes: <\/strong>La desnutrici\u00f3n suele ir acompa\u00f1ada de carencias de micronutrientes, que tambi\u00e9n pueden darse sin una CAM . [27\u201329] Las revisiones sistem\u00e1ticas han identificado una alta prevalencia o un mayor riesgo de ingesta inadecuada de varias vitaminas (A, C, E,<sub>B1<\/sub>,<sub>B2<\/sub>, <sub>B6<\/sub>, <sub>B12<\/sub>), calcio, magnesio, selenio, yodo y folato en las personas mayores .  El riesgo de deficiencia aumenta con la edad, as\u00ed como el n\u00famero de comorbilidades, y puede tener graves consecuencias. Las causas incluyen una absorci\u00f3n reducida, por ejemplo debido a cambios fisiol\u00f3gicos, enfermedades (gastrointestinales) y polimedicaci\u00f3n, as\u00ed como la necesidad constante de micronutrientes con una demanda\/absorci\u00f3n energ\u00e9tica reducida en la vejez [11]. [21,26]Por lo tanto, debe analizarse el estado de suministro de vitaminas y minerales, especialmente en pacientes desnutridos, y compensar cualquier deficiencia con suplementos .<\/p>\n\n<p><strong>L\u00edquidos:<\/strong> La terapia nutricional tambi\u00e9n incluye el tratamiento o la prevenci\u00f3n de la deshidrataci\u00f3n debida a una baja ingesta de l\u00edquidos. La necesidad diaria de l\u00edquidos es de aproximadamente 1,6 l para las mujeres mayores y de 2,0 l para los hombres. Sin embargo, la necesidad puede variar: Con temperaturas ambientales elevadas o p\u00e9rdida de l\u00edquidos por diarrea o fiebre, por ejemplo, las necesidades aumentan, mientras que en caso de insuficiencia renal, por ejemplo, es necesario restringir la ingesta. El suministro debe ajustarse en consecuencia [21].<\/p>\n\n<p>A la hora de elaborar un plan nutricional se adopta un enfoque paso a paso <strong>(Fig. 3)<\/strong>, en el que debe participar un equipo multidisciplinar <sup>(m\u00e9dico<\/sup>, <sup> nutricionista<\/sup>, enfermera, logopeda, etc.). Los objetivos nutricionales deben alcanzarse por v\u00eda oral si es posible. Las opciones posibles incluyen una selecci\u00f3n espec\u00edfica de alimentos ricos en prote\u00ednas\/nutrientes y su incorporaci\u00f3n como tentempi\u00e9s, el enriquecimiento de los alimentos o suplementos nutricionales especiales (suplementos nutricionales orales, SNO). Si la nutrici\u00f3n oral por s\u00ed sola no cubre al menos el 75% de las necesidades al cabo de 5 d\u00edas, se complementa la nutrici\u00f3n enteral (NE) a trav\u00e9s de una sonda, mientras el <sup> paciente<\/sup>sigue ingiriendo alimentos por v\u00eda oral. S\u00f3lo si las necesidades siguen sin cubrirse o existen contraindicaciones para la ER, se indica la nutrici\u00f3n parenteral (suplementaria) a trav\u00e9s de un cat\u00e9ter venoso [2]. Sin embargo, la EP es menos fisiol\u00f3gica, ya que no atraviesa el tubo digestivo, y se asocia a mayores riesgos de complicaciones (especialmente efectos secundarios metab\u00f3licos), costes y esfuerzo. Por lo tanto, son preferibles los m\u00e9todos orales y enterales, tambi\u00e9n para preservar la estructura, la funci\u00f3n, la integridad y la motilidad gastrointestinales, que de otro modo podr\u00edan verse perjudicadas a largo plazo por la privaci\u00f3n prolongada de alimentos [7,31]. La terapia nutricional se revisa y ajusta regularmente durante el curso. Si no se alcanzan los objetivos de alimentaci\u00f3n, se produce una escalada al nivel inmediatamente superior. Si es posible, el nivel superior s\u00f3lo debe utilizarse como suplemento y temporalmente [31].<\/p>\n\n<h3 id=\"como-se-puede-garantizar-el-exito-de-la-terapia\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo se puede garantizar el \u00e9xito de la terapia?<\/h3>\n\n[32]En los seguimientos a largo plazo, los estudios cl\u00ednicos han demostrado que la terapia nutricional que se interrumpe al alta hospitalaria no tiene efectos a largo plazo sobre los resultados cl\u00ednicos, como la mortalidad y los reingresos hospitalarios . Por el contrario, un amplio estudio con 652 pacientes ancianos que continuaron la terapia nutricional de forma ambulatoria logr\u00f3 una reducci\u00f3n de la mortalidad a los 90 d\u00edas de m\u00e1s del 50% [33]. Un metaan\u00e1lisis reciente con un gran n\u00famero de pacientes y la inclusi\u00f3n de estudios recientes de alta calidad (ECA), un efecto positivo sobre la mortalidad [34]. Por lo tanto, especialmente en los pacientes cr\u00f3nicos, a menudo ancianos, la terapia nutricional a largo plazo est\u00e1 indicada m\u00e1s all\u00e1 de la estancia hospitalaria para mantener su efecto positivo en el curso de la enfermedad y la calidad de vida. El seguimiento de la terapia nutricional durante el curso es esencial para comprobar la consecuci\u00f3n de los objetivos, reconocer las complicaciones en una fase temprana y ajustar la terapia en caso necesario. La terapia nutricional tiene b\u00e1sicamente pocas complicaciones, pero no est\u00e1 totalmente exenta de efectos secundarios. Los posibles efectos secundarios o riesgos de las terapias nutricionales no orales van desde el riesgo de aspiraci\u00f3n y los problemas de tolerancia (n\u00e1useas, hinchaz\u00f3n, diarrea, estre\u00f1imiento) en la EE hasta las infecciones del cat\u00e9ter y las complicaciones metab\u00f3licas en la EP. Debe garantizarse que no haya sobrealimentaci\u00f3n ni desnutrici\u00f3n debido a un c\u00e1lculo incorrecto de las necesidades. Una complicaci\u00f3n metab\u00f3lica especialmente grave y potencialmente mortal es el s\u00edndrome de realimentaci\u00f3n. Pueden producirse cambios electrol\u00edticos peligrosos, por lo que deben vigilarse los electrolitos s\u00e9ricos y los s\u00edntomas cl\u00ednicos (como taquicardia, taquipnea, edema) en los pacientes con riesgo de s\u00edndrome de realimentaci\u00f3n, especialmente al inicio de la terapia nutricional. Los factores de riesgo incluyen un IMC bajo, la p\u00e9rdida de peso involuntaria, los periodos prolongados de ayuno, los desequilibrios electrol\u00edticos previos y la dependencia del alcohol. Deben tomarse precauciones, aumentando s\u00f3lo de forma gradual y prudente la ingesta de energ\u00eda y l\u00edquidos, y sustituy\u00e9ndolos por micronutrientes. Las directrices m\u00e9dicas estandarizadas [2,35] proporcionan ayuda para el reconocimiento y la terapia del s\u00edndrome de realimentaci\u00f3n.<\/p>\n\n<p><strong>Papel de los m\u00e9dicos (generales): <\/strong>Los m\u00e9dicos (generales) tambi\u00e9n desempe\u00f1an un papel importante en la terapia nutricional como cuidadores primarios tras abandonar el hospital. Un aspecto central de la calidad de la terapia es la transici\u00f3n regulada de la terapia nutricional hospitalaria a la domiciliaria. Aqu\u00ed es fundamental la cooperaci\u00f3n estructurada entre el hospital y los proveedores de cuidados postoperatorios ambulatorios, por ejemplo, m\u00e9dicos en consultas privadas, proveedores de cuidados a domicilio y servicios de enfermer\u00eda. Especialmente en el caso de las ER o las EP domiciliarias, por ejemplo, son importantes la planificaci\u00f3n temprana, la formaci\u00f3n de pacientes y familiares, y la prescripci\u00f3n y el suministro oportunos de alimentos y ayudas. Los m\u00e9dicos (generales) son, por tanto, un eslab\u00f3n central en la transici\u00f3n a la terapia nutricional ambulatoria. Debido a su contacto prolongado y estrecho con los pacientes, los m\u00e9dicos (generales) tambi\u00e9n son importantes para supervisar los progresos y reconocer las complicaciones.  El seguimiento se lleva a cabo, por ejemplo, repasando de nuevo el esquema de diagn\u00f3stico: mediciones antropom\u00e9tricas, as\u00ed como registro de la ingesta de alimentos, par\u00e1metros individuales de laboratorio y estado general. Si no se pueden alcanzar los objetivos con las intervenciones de la terapia nutricional, se adapta la terapia con un nutricionista seg\u00fan el esquema paso a paso. El \u00e9xito a largo plazo de una intervenci\u00f3n nutricional s\u00f3lo puede garantizarse si se regulan las responsabilidades de seguimiento y cuidados posteriores [2,35].<\/p>\n\n<h3 id=\"que-es-la-nutricion-personalizada\" class=\"wp-block-heading\">\u00bfQu\u00e9 es la nutrici\u00f3n personalizada?<\/h3>\n\n<p>Los diagn\u00f3sticos descritos de malnutrici\u00f3n no incluyen biomarcadores espec\u00edficos, ya que su influencia y significado exactos no est\u00e1n muy claros hasta el momento. Sin embargo, se sabe que la terapia de la CAM, tal y como se ha descrito anteriormente, debe orientarse hacia objetivos nutricionales individuales, ya que las observaciones demuestran que no todos los pacientes responden igual a la terapia nutricional. Sin embargo, medidas como el IMC y la gravedad de la enfermedad s\u00f3lo ofrecen opciones limitadas. Especialmente desafiantes son los numerosos factores no nutricionales que influyen y las interacciones en el contexto de la enfermedad. Por ello, la investigaci\u00f3n cl\u00ednica sobre biomarcadores y posibles predictores en la terapia nutricional es cada vez m\u00e1s importante. Con una mejor comprensi\u00f3n de la fisiopatolog\u00eda, estos par\u00e1metros pueden utilizarse para subagrupar a los pacientes y tratar su KAM de forma personalizada para cada subgrupo [36,37]. Tambi\u00e9n en vista de los limitados recursos del sistema sanitario, puede ser \u00fatil y ahorrar costes ajustar la dieta a la respuesta al tratamiento. Entre los predictores prometedores se incluyen la enfermedad aguda espec\u00edfica y la inflamaci\u00f3n sist\u00e9mica (por ejemplo, a trav\u00e9s de la prote\u00edna C reactiva), la reducci\u00f3n de la ingesta de alimentos y el desgaste muscular (por ejemplo, la fuerza de los pu\u00f1os) [7,38].<\/p>\n\n<h3 id=\"conclusion\" class=\"wp-block-heading\">Conclusi\u00f3n<\/h3>\n\n<p>Debido a la alta prevalencia de la CAM, es importante que los grupos profesionales implicados est\u00e9n sensibilizados y formados para el tema. Dado que los m\u00e9dicos (generales) tratan a los pacientes a largo plazo y con mayor regularidad, su papel en el tratamiento de la CAM es fundamental. Los pacientes de edad avanzada est\u00e1n en situaci\u00f3n de riesgo, por lo que el control regular de los factores de riesgo y del estado nutricional es especialmente importante para ellos. Para ello existen herramientas de detecci\u00f3n y diagn\u00f3stico. Idealmente, el KAM puede prevenirse o detectarse y tratarse en una fase temprana en pacientes ambulatorios. Por \u00faltimo, en la terapia nutricional es importante un enfoque gradual y un seguimiento. Esto puede reducir la mortalidad, la morbilidad y la duraci\u00f3n de la estancia hospitalaria y mejorar la calidad de vida.<\/p>\n\n<p><strong>Mensajes para llevar a casa<\/strong><\/p>\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li>Las personas mayores, en particular, tienen un mayor riesgo de desnutrici\u00f3n asociada a la enfermedad (DMN). Hasta tres cuartas partes se ven afectadas cuando ingresan en el hospital.<\/li>\n\n\n\n<li><br\/><br\/>Por ello, los pacientes de edad avanzada en particular deben someterse a un control de los factores de riesgo en la consulta del m\u00e9dico, vigilar su estado nutricional y, si es necesario, adoptar medidas preventivas.<\/li>\n\n\n\n<li>La <em>Herramienta Universal de Cribado de la Malnutrici\u00f3n<\/em> (MUST) es adecuada para la detecci\u00f3n de KAM en entornos ambulatorios. El diagn\u00f3stico se realiza entonces utilizando los llamados criterios GLIM.<\/li>\n\n\n\n<li>La terapia del KAM se lleva a cabo paso a paso en funci\u00f3n del balance energ\u00e9tico y de nutrientes, as\u00ed como de las necesidades espec\u00edficas de la enfermedad, con la participaci\u00f3n de un nutricionista.<\/li>\n\n\n\n<li>Para garantizar el \u00e9xito de la terapia, la terapia nutricional debe continuarse en r\u00e9gimen ambulatorio. Aqu\u00ed es importante el seguimiento del \u00e9xito de la terapia y de las complicaciones.<\/li>\n<\/ul>\n\n<p><\/p>\n\n<p>Literatura:<\/p>\n\n<ol class=\"wp-block-list\">\n<li>Agarwal E, Miller M, Yaxley A, Isenring E: Malnutrici\u00f3n en ancianos: una revisi\u00f3n narrativa. Maturitas 2013; 76 (4): 296-302.<\/li>\n\n\n\n<li>Aeberhard C, Friedli N, Leuenberger M, et al: Gesti\u00f3n de la desnutrici\u00f3n en pacientes hospitalizados. Aktuel Ernaehr Med 2016; 41 (06): 429-436.<\/li>\n\n\n\n<li>Gressies C, Tribolet P, Schuetz P: Cuestiones de nutrici\u00f3n en el paciente de planta de medicina general: del cribado general al diagn\u00f3stico espec\u00edfico y el tratamiento individualizado. J Parenter Enteral Nutr 2022: 1-8. <\/li>\n\n\n\n<li>Felder S, Lechtenboehmer C, Bally M, et al: Asociaci\u00f3n del riesgo nutricional y los resultados m\u00e9dicos adversos en diferentes poblaciones de pacientes m\u00e9dicos hospitalizados. 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Gu\u00eda pr\u00e1ctica interdisciplinar para la nutrici\u00f3n cl\u00ednica, 2\u00aa ed. ecomed Medizin, Landsberg am Lech.<\/li>\n\n\n\n<li>Merker M, Felder M, Gueissaz L, et al: Association of Baseline Inflammation With Effectiveness of Nutritional Support Among Patients With Disease-Related Malnutrition: A Secondary Analysis of a Randomized Clinical Trial. JAMA Netw Open 2020; 3 (3): e200663.<\/li>\n\n\n\n<li>Zeisel SH: Nutrici\u00f3n de precisi\u00f3n (personalizada): Comprender la heterogeneidad metab\u00f3lica. Annu Rev Food Sci Technol 2020; 11: 71-92.<\/li>\n\n\n\n<li>Keller U: Marcadores nutricionales de laboratorio en la desnutrici\u00f3n. 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