Los pacientes con un riesgo de fractura muy elevado o inminente deben ser considerados para una terapia (de primera línea) con sustancias ostoanabólicas. Tanto la selección de los pacientes como la planificación de las secuencias terapéuticas son factores decisivos para el éxito del tratamiento. El Prof. Dr. Christian Meier, Jefe de Endocrinología y Osteología del Hospital Universitario de Basilea, ofreció una visión actualizada al respecto.
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