Gracias a los avances en oncología, cada vez son más las personas que sobreviven al cáncer, lo que hace que las secuelas cardiovasculares a largo plazo del tratamiento pasen a ocupar un lugar destacado. La disfunción cardíaca relacionada con la terapia oncológica (CTRCD, por sus siglas en inglés) se ha convertido en un problema clínico independiente, y la ecocardiografía es su principal herramienta de seguimiento. La «2026 Focused Update» sobre ecocardiografía en la CTRCD, que acaba de publicarse, recopila la evidencia actual: La fracción de eyección del ventrículo izquierdo (FEVI) y la deformación longitudinal global (GLS) siguen siendo los parámetros fundamentales, complementados con protocolos estandarizados antes, durante y después del tratamiento. La inteligencia artificial y la ecocardiografía tridimensional prometen una mayor reproducibilidad y una detección más precoz.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- CARDIOVASC
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