Los progresos realizados en el diagnóstico y tratamiento de la psoriasis pustulosa generalizada (GPP) son notables. La GPP se ha convertido en una enfermedad autoinflamatoria claramente definida, independiente y mediada por la IL-36. Hoy en día, se reconoce la elevada carga crónica de la enfermedad, mucho más allá de los brotes agudos. Con la introducción de los inhibidores de los receptores de la IL-36, se dispone por primera vez de una terapia altamente eficaz, de rápida aparición y basada en la fisiopatología.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- DERMATOLOGIE PRAXIS
Temas relacionados
También podría interesarte
- Gonartrosis y coxartrosis: actualización del tratamiento conservador
Alivio del dolor, movimiento y alivio específicos
- Fibrosis pulmonar idiopática y progresiva (FPI/FPF)
Un instrumento para uso clínico
- Rosácea: multifacética y multifactorial
Principios activos tópicos y sistémicos: enfoques terapéuticos probados y nuevos
- Cáncer de pulmón
Equipos multidisciplinares en oncología
- Del diagnóstico a la terapia personalizada
Imágenes médicas nucleares para la enfermedad de Parkinson
- Psoriasis en localizaciones difíciles: Psoriasis ungueal
IL-23 e IL-17 como diana – resultados de estudios seleccionados
- Inteligencia artificial en la prevención de la diabetes
Las intervenciones sobre el estilo de vida se aceptan mejor con la IA
- Linfomas de células B