La hipertensión arterial y la diabetes son las principales causas de la ERC: un diagnóstico y un tratamiento precoces pueden reducir el riesgo de insuficiencia renal y de complicaciones cardiorrenales. Por ello, es crucial realizar un cribado periódico de estos pacientes de alto riesgo. Las opciones para inhibir la progresión con medicación han mejorado considerablemente en los últimos años. En Suiza se dispone actualmente de tres SGLT-2-i para la inhibición de la progresión en la ERC, dos de los cuales también están disponibles para los no diabéticos. Y aunque la finerenona (nsMRA) está autorizada desde hace tiempo para los diabéticos de tipo 2 con ERC, ahora también lo está un preparado de semaglutida (GLP-1-RA).
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
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