Los preparados a base de plantas y los suplementos dietéticos “naturales” son utilizados con frecuencia por pacientes con enfermedades cardiovasculares, a menudo con la esperanza de influir “suavemente” en la tensión arterial, los lípidos o los síntomas. Sin embargo, las directrices de las sociedades profesionales europeas y americanas subrayan unánimemente que la fitoterapia y los suplementos dietéticos no deben sustituir al estilo de vida establecido ni a la farmacoterapia. En concreto, la actualización de 2025 de la ESC/EAS sobre la terapia de la dislipidemia concluye, tras revisar las pruebas disponibles, que no hay pruebas suficientes de que ningún suplemento reduzca el colesterol LDL y mejore el riesgo cardiovascular con una seguridad razonable.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- PHYTOTHERAPIE PRAXIS
Temas relacionados
También podría interesarte
- Las proteínas en la cicatrización de heridas
¿Los aminoácidos especiales conducen al éxito?
- Terapia asistida con psicodélicos
Situación actual del PAT
- Profilaxis de la hepatitis B
Protección mediante vacunación para el personal sanitario en contacto con pacientes – una actualización
- Cirugía plástica y microcirugía reconstructiva para la DFS
Preservación funcional de las extremidades entre el control de infecciones, la medicina vascular y el resurfacing
- Síndrome adrenogenital
Atención clínica desde el nacimiento hasta la edad adulta
- Nuevas aprobaciones, datos de estudios actuales y desarrollo de ADC
Conjugados anticuerpo-fármaco en oncología ginecológica
- Diabetes de tipo 2: la reducción del riesgo cardiovascular es realista
Modernos principios activos y estilo de vida: cada paso cuenta
- Del síntoma al diagnóstico