El envejecimiento vascular no es un concepto puramente “biológico”, sino que puede medirse clínicamente, a través de la rigidez arterial (por ejemplo, la VOP), la función endotelial (por ejemplo, la DMF) y los perfiles de riesgo resultantes. Paralelamente a la prevención establecida (presión arterial, lípidos, tabaquismo, ejercicio), están surgiendo dos vertientes de desarrollo dinámico: fármacos hipolipemiantes cada vez más potentes y de acción más prolongada hasta la focalización en la Lp(a) (resultados aún pendientes en algunos casos), e intervenciones en vías de señalización geroprotectoras (modulación de mTOR), para las que también se publicaron datos piloto relevantes en humanos sobre la función endotelial en 2024/2025.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- Longevity-Special
También podría interesarte
- Riesgo de osteoporosis en las enfermedades hepáticas autoinmunes
Determinar siempre la densidad ósea en PBC, PSC y AIH
- Informe de un caso: Complicación tras una diabetes de tipo 2
Los corticosteroides tópicos provocan cetoacidosis
- CPNM
Anticuerpos biespecíficos para mutaciones raras del EGFR
- Diabetes de tipo 2: control glucémico y prevención de enfermedades secundarias
Utilización de los efectos pleiotrópicos cardioprotectores y nefroprotectores de SGLT-2-i y GLP-1-RA
- Trastornos de ansiedad subsindrómicos: El médico general como primer punto de contacto
Recomendaciones prácticas para el diagnóstico y la terapia
- Rondas médicas centradas en el paciente
Alinear la atención con el paciente
- Síndrome de las piernas inquietas en la infancia
Relación entre el síndrome de las piernas inquietas y los dolores de crecimiento
- Entre la esperanza y las lagunas de la evidencia