El envejecimiento vascular no es un concepto puramente “biológico”, sino que puede medirse clínicamente, a través de la rigidez arterial (por ejemplo, la VOP), la función endotelial (por ejemplo, la DMF) y los perfiles de riesgo resultantes. Paralelamente a la prevención establecida (presión arterial, lípidos, tabaquismo, ejercicio), están surgiendo dos vertientes de desarrollo dinámico: fármacos hipolipemiantes cada vez más potentes y de acción más prolongada hasta la focalización en la Lp(a) (resultados aún pendientes en algunos casos), e intervenciones en vías de señalización geroprotectoras (modulación de mTOR), para las que también se publicaron datos piloto relevantes en humanos sobre la función endotelial en 2024/2025.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- Longevity-Special
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