La rinitis alérgica es una enfermedad mediada inmunológicamente que se produce con frecuencia en todo el mundo y está causada por una reacción de hipersensibilidad de tipo I (mediada por IgE) a sustancias alergénicas. Los síntomas clínicos incluyen principalmente rinorrea (secreción nasal), estornudos, obstrucción nasal (nariz tapada), picor nasal y molestias oculares (ojos rojos, llorosos y con picor). Aunque estos síntomas no suelen poner en peligro la vida, la calidad de vida de los afectados puede verse considerablemente mermada. Muchos pacientes también sufren problemas de sueño, fatiga y dificultad para concentrarse, lo que repercute negativamente en su rendimiento profesional y su vida social [1].
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