Los trastornos del sueño se asocian a menudo con una somnolencia diurna pronunciada, dificultad para concentrarse y una mayor sensación de estrés. El diagnóstico suele basarse en la historia clínica; si es necesario, una actigrafía o una polisomnigrafía también pueden ser informativas. La terapia cognitivo-conductual (TCC-i) se recomienda como tratamiento de primera línea para el insomnio crónico tanto en las directrices europeas actuales como en la directriz alemana actualizada en 2025. Las herramientas digitales pueden apoyar el tratamiento. Si se recurre a la medicación, hay que tener en cuenta algunas cosas.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
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