La esclerosis múltiple pediátrica (EMP) es una forma poco frecuente pero especialmente difícil de la enfermedad. Los niños y adolescentes con EM suelen experimentar más recaídas, una mayor carga de lesiones en la resonancia magnética y un deterioro cognitivo de aparición temprana. Al mismo tiempo, su curso a largo plazo se caracteriza por una acumulación de discapacidad retardada pero, en última instancia, imparable. Durante mucho tiempo, la atención terapéutica estuvo limitada y restringida a terapias de eficacia baja o moderada. En los últimos años, sin embargo, se ha producido un cambio de paradigma: cada vez se utilizan más terapias de alta eficacia (TEA) en pacientes pediátricos, con claros beneficios para la tasa de recaídas, la actividad del IRM y la progresión de la enfermedad.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- InFo NEUROLOGIE & PSYCHIATRIE
Temas relacionados
También podría interesarte
- Sarcoidosis
Nuevas opciones de JAKi a mTOR
- Carcinoma de células escamosas de cabeza y cuello
Inmunoterapia de precisión y tratamiento local
- Del síntoma al diagnóstico
Dolor abdominal – Quistes de próstata
- Tratamiento multimodal del párkinson
Efectos positivos de una intervención basada en la música
- Psicooncología
La comunicación como clave del cumplimiento terapéutico
- Cardiología
Mínimamente invasiva: el triunfo silencioso de la cirugía cardíaca moderna
- Esquizofrenia en la fase de primera manifestación
¿Qué antipsicótico se debe prescribir a los pacientes que no han recibido tratamiento farmacológico previo?
- Diarrea infantil