La Medicina de la Longevidad en 2025 es menos un término de marketing que un programa de trabajo clínico: lejos de las difusas promesas de “antienvejecimiento” y hacia una lógica de riesgos, biomarcadores e intervenciones mensurables. Los motores son un marco biológico consolidado del envejecimiento, la rápida maduración de los biomarcadores del envejecimiento biológico (especialmente los enfoques ADNm y multiómicos) y las crecientes pruebas de que ciertas intervenciones pueden mejorar los criterios de valoración clínicos duros en poblaciones de edad avanzada o de alto riesgo (por ejemplo, los eventos cardiovasculares con semaglutida en SELECT).
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