La fatiga por las inyecciones y la aversión a las agujas son algunas de las barreras subestimadas en el tratamiento de los pacientes con esclerosis múltiple remitente-recurrente (EMRR). Los análisis actuales del mundo real muestran una persistencia significativamente menor de las terapias básicas inyectables en comparación con las formas orales de tratamiento. Paralelamente, un estudio prospectivo de cohortes muestra que las barreras psicológicas, como el miedo a las inyecciones, son un determinante independiente de las dosis olvidadas. En este contexto, la identificación precoz de los pacientes de riesgo correspondiente y la consideración de alternativas de tratamiento oral son esenciales para garantizar la adherencia al tratamiento a largo plazo y, por tanto, su éxito.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- InFo NEUROLOGIE & PSYCHIATRIE
Temas relacionados
También podría interesarte
- Salud de la piel periestomal
Centrarse en las opciones de atención preventiva
- Estudio de caso
Lupus eritematoso discoide en una mujer de 38 años
- Lesiones en las manos y los dedos
Evitar las limitaciones funcionales permanentes
- De fármaco antidiabético a clase terapéutica cardiorrenal independiente
La revolución de las incretinas en la cardiología
- Cáncer de próstata
Adaptación tumoral intracrina y metabólica bajo privación de andrógenos
- Alopecia areata en niños, adolescentes y adultos
Una nueva guía clasifica la evidencia científica de los tratamientos tópicos y sistémicos
- Cardiología y nutrición
Alimentos ultraprocesados y riesgo cardiovascular: la nueva postura de la AHA
- Obesidad: enfoque multimodal e interdisciplinar