Aunque los diabéticos tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio, la insuficiencia cardiaca o el ictus, los datos científicos sugieren que pueden conseguirse efectos protectores mediante el mejor control glucémico posible y el uso oportuno de inhibidores de SGLT2 y agonistas del receptor GLP-1. Tampoco deben subestimarse los efectos preventivos del ejercicio -lo que, por supuesto, no sólo es aplicable a la diabetes manifiesta-: el objetivo debe ser realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, idealmente complementada con un entrenamiento de fuerza de intensidad moderada. Recientemente se han publicado varios metaanálisis y recomendaciones de consenso a este respecto.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
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