Aunque los diabéticos tienen un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares como el infarto de miocardio, la insuficiencia cardiaca o el ictus, los datos científicos sugieren que pueden conseguirse efectos protectores mediante el mejor control glucémico posible y el uso oportuno de inhibidores de SGLT2 y agonistas del receptor GLP-1. Tampoco deben subestimarse los efectos preventivos del ejercicio -lo que, por supuesto, no sólo es aplicable a la diabetes manifiesta-: el objetivo debe ser realizar al menos 150 minutos de actividad moderada a la semana, idealmente complementada con un entrenamiento de fuerza de intensidad moderada. Recientemente se han publicado varios metaanálisis y recomendaciones de consenso a este respecto.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
Temas relacionados
También podría interesarte
- Artralgias clínicamente sospechosas
¿«Esperanza vigilante» o intervención?
- Tumores del calcáneo
Retos diagnósticos de los tumores poco frecuentes del talón
- Hemorragia en el tracto gastrointestinal superior: ¿hematemesis, hematoquecia o melena?
Desde la estratificación del riesgo hasta el tratamiento posendoscópico
- Obesidad, alimentación y salud mental
Depresión, atracones, estigma internalizado
- ¿De la hipertensión a la insuficiencia cardíaca?
Cuándo y cómo se debe intervenir
- Primer tratamiento sustitutivo con PTH en Suiza
Palopegteriparatida en el hipoparatiroidismo crónico
- Estudio de caso
Manifestaciones orofaciales del síndrome de Phelan-McDermid
- Dejar de fumar reduce los riesgos cardiovasculares