La disfunción mitocondrial no se define como un “problema de ATP” aislado en el marco de los Hallmarks del envejecimiento, sino como un cambio sistémico en la bioenergética, la señalización redox, el control de calidad y el metabolismo inmunológico. En la actualización de los Hallmarks (2023), el eje mitocondrial sigue siendo central e interactúa explícitamente con la “macroautofagia desactivada”, la inflamación crónica y otros Hallmarks. Para la práctica médica, esto supone una doble tarea: comprender científicamente los mecanismos de forma correcta (incluida su adaptabilidad y especificidad tisular) y mantener la traducción clínica basada en la evidencia, sobre todo cuando las intervenciones dirigidas a las mitocondrias se comercializan cada vez más como “longevidad”, pero la situación de los datos sigue dependiendo del punto final y de la población.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- Longevity-Special
También podría interesarte
- Del síntoma al diagnóstico
Oncocitoma
- Elasticidad arterial, envejecimiento vascular, función endotelial
Longevidad y salud cardiovascular 2025
- Estratificación del riesgo de dolor torácico en urgencias con ayuda de la IA
Rendimiento de un modelo de ECG totalmente automatizado
- Alternativa a la insulina y al GLP1
De la célula β al centro: el papel versátil de la amilina
- Equilibrio hormonal y longevidad
El envejecimiento no es un diagnóstico de sustitución
- Riesgo cardiovascular
Malas noticias para los hombres jóvenes con T2D
- Informe de un caso
Niño de 6 años con oclusión de la arteria central de la retina
- Carcinoma seroso de ovario de bajo grado (LGSOC)