Durante mucho tiempo, la válvula tricúspide fue considerada la “válvula olvidada”. En 2025, ya no queda nada de ella. En pocos años se ha desarrollado un campo independiente y basado en pruebas en el que los procedimientos basados en transcatéteres complementan el tratamiento quirúrgico y médico, a menudo insatisfactorio, de la regurgitación tricuspídea (RT) grave, y en determinadas situaciones lo superan. Dos pilares caracterizan la práctica actual: la reparación transcatéter de borde a borde (T-TEER) y la prótesis valvular tricúspide transcatéter ortotópica (TTVR). Los estudios aleatorizados muestran mejoras clínicamente relevantes para ambas estrategias en comparación con el tratamiento farmacológico basado en directrices; al mismo tiempo, las decisiones reguladoras -las aprobaciones de la FDA de TriClip (T-TEER) y EVOQUE (TTVR)- marcan un cambio de paradigma, de la solución individual de “uso compasivo” a una rutina estandarizable. En 2025, las directrices actualizadas proporcionarán el marco básico en el que confluirán la selección de pacientes, el diagnóstico por imagen, la estrategia de procedimiento y los cuidados postoperatorios.
Autoren
- Amina Nemmour
- Tanja Schliebe
Publikation
- CARDIOVASC
Temas relacionados
También podría interesarte
- Adherencia y gestión en el asma y la EPOC
Mejor escuchar al farmacéutico
- Actualización de «Fokus» 2026
Ecocardiografía en cardio-oncología
- Actividad física con EII
El deporte no es un asesinato, pero tampoco ayuda
- Cáncer de piel blanco y negro
Biología y enfoques terapéuticos modernos
- Lo más destacado de la Reunión Anual de la AAD
Dermatitis atópica: novedades interesantes sobre los candidatos a fármacos en fase III
- Enfermedades hepáticas autoinmunes
Enfoques terapéuticos innovadores para la CBP, la CSP y la HAI: ¿qué novedades hay?
- Mielofibrosis
Mutaciones y diagnóstico molecular en la toma de decisiones terapéuticas
- La psoriasis en la era de la medicina de precisión