Durante mucho tiempo, la válvula tricúspide fue considerada la “válvula olvidada”. En 2025, ya no queda nada de ella. En pocos años se ha desarrollado un campo independiente y basado en pruebas en el que los procedimientos basados en transcatéteres complementan el tratamiento quirúrgico y médico, a menudo insatisfactorio, de la regurgitación tricuspídea (RT) grave, y en determinadas situaciones lo superan. Dos pilares caracterizan la práctica actual: la reparación transcatéter de borde a borde (T-TEER) y la prótesis valvular tricúspide transcatéter ortotópica (TTVR). Los estudios aleatorizados muestran mejoras clínicamente relevantes para ambas estrategias en comparación con el tratamiento farmacológico basado en directrices; al mismo tiempo, las decisiones reguladoras -las aprobaciones de la FDA de TriClip (T-TEER) y EVOQUE (TTVR)- marcan un cambio de paradigma, de la solución individual de “uso compasivo” a una rutina estandarizable. En 2025, las directrices actualizadas proporcionarán el marco básico en el que confluirán la selección de pacientes, el diagnóstico por imagen, la estrategia de procedimiento y los cuidados postoperatorios.
Autoren
- Amina Nemmour
- Tanja Schliebe
Publikation
- CARDIOVASC
Temas relacionados
También podría interesarte
- Tumores del calcáneo
Retos diagnósticos de los tumores poco frecuentes del talón
- Hemorragia en el tracto gastrointestinal superior: ¿hematemesis, hematoquecia o melena?
Desde la estratificación del riesgo hasta el tratamiento posendoscópico
- Obesidad, alimentación y salud mental
Depresión, atracones, estigma internalizado
- ¿De la hipertensión a la insuficiencia cardíaca?
Cuándo y cómo se debe intervenir
- Primer tratamiento sustitutivo con PTH en Suiza
Palopegteriparatida en el hipoparatiroidismo crónico
- Estudio de caso
Manifestaciones orofaciales del síndrome de Phelan-McDermid
- Dejar de fumar reduce los riesgos cardiovasculares
Ofrecer apoyo profesional
- Enfermedad renal crónica e hipertensión arterial