Durante décadas, la prevención cardiovascular se ha centrado fundamentalmente en el colesterol. Sin embargo, una parte considerable de los pacientes sufre episodios a pesar de tener unos niveles lipídicos óptimamente controlados, lo que pone de manifiesto un riesgo residual que, cada vez más, se atribuye a la inflamación. El estudio ORFAN permite visualizar la inflamación coronaria en la tomografía computarizada, la IL-6 y la PCR de alta sensibilidad (hsCRP) resultan ser potentes marcadores pronósticos, y el concepto de Paul Ridker sobre las pacientes «SMuRF-less but inflamed» demuestra que la inflamación supone un riesgo incluso en ausencia de los factores de riesgo clásicos. Desde la identificación, el camino conduce a la intervención, con la colchicina como primer fármaco antiinflamatorio autorizado y el bloqueo selectivo de citocinas en el horizonte.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- CARDIOVASC
Temas relacionados
También podría interesarte
- Artritis idiopática juvenil
Detección precoz y tratamiento específico en un entorno interdisciplinar
- Alteraciones en la interacción entre el intestino y el cerebro
Criterios de Roma V: ¿qué se ha modificado y qué se ha mantenido sin cambios?
- Síndrome de Tourette
¿Qué se puede hacer para tratar este trastorno de tics?
- Hepatitis B crónica: ¿hay esperanza de curación?
El ensayo de fase III sobre el tratamiento de duración limitada con bepirovirsen ha tenido un resultado satisfactorio
- Síndrome de fibromialgia
Evolución, diagnóstico, epidemiología y tratamiento de una entidad patológica
- Malformaciones vasculares congénitas
Tratamiento personalizado antes de un embarazo planificado
- Artralgias clínicamente sospechosas
¿«Esperanza vigilante» o intervención?
- Tumores del calcáneo