La salud cognitiva en la vejez no es un destino inevitable, sino que puede verse influida en una medida relevante por factores modificables. La Comisión Lancet 2024 concluye que una proporción significativa de los casos de demencia son potencialmente evitables o retrasables a lo largo de la vida; la proporción estimada es de alrededor del 45%. Los niveles elevados de colesterol LDL y las deficiencias visuales no tratadas se destacan de nuevo como factores de riesgo relevantes. Al mismo tiempo, los estudios aleatorizados han demostrado que los programas estructurados de prevención multidimensional pueden tener un impacto positivo en las trayectorias cognitivas, especialmente en las personas con mayor riesgo (por ejemplo, U.S. POINTER, JAMA 2025). También se dispone de anticuerpos antiamiloides modificadores de la enfermedad para las fases iniciales de la enfermedad de Alzheimer, pero su uso está sujeto a requisitos claros de diagnóstico y seguridad (por ejemplo, lecanemab, NEJM 2023; etiquetado de la FDA sobre los riesgos de la ARIA).
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- Longevity-Special
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