Una dieta rica en grasas y azúcar influye tanto en las señales homeostáticas de hambre y saciedad del hipotálamo como en el sistema de recompensa hedónico, lo que provoca un hambre persistente y un fuerte antojo de alimentos hipercalóricos. El estrés crónico potencia los efectos negativos de una dieta rica en grasas y favorece el aumento de peso a través de determinados procesos neuronales. Los datos actuales indican que los cambios neuronales son difíciles de revertir, lo que explica el tan citado efecto yo-yo y las dificultades para mantener el peso a largo plazo.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
Temas relacionados
También podría interesarte
- Pacientes con hinchazón de piernas
TVP y otras DD comunes con edema periférico
- Carcinoma pancreático
Detección precoz innovadora centrada en la biopsia líquida y la IA
- Carcinoma cervical
Prevención del VPH, innovación en el cribado y biopsia del ganglio linfático centinela
- Polifarmacia: uso de herramientas de eSalud en Suiza
Estudio de encuesta en atención primaria
- Del síntoma al diagnóstico
Dolor abdominal – Absceso prostático
- Asma durante el embarazo
Hasta un 40% sufre un empeoramiento de los síntomas durante el embarazo
- Del síntoma al diagnóstico
Quistes renales complicados
- Fibrilación auricular