Las formas progresivas de la esclerosis múltiple -la EM primaria progresiva (EMPP) y la EM secundaria progresiva (EMSP)- han planteado retos particulares a los neurólogos durante décadas. A diferencia de la EM recurrente-remitente (EMRR), en la que el control de la inflamación mediante terapias modificadoras de la enfermedad es ahora el estándar clínico, los avances terapéuticos en el espectro progresivo siguen siendo fragmentarios. En los últimos años, sin embargo, han surgido nuevos enfoques: desde inmunomoduladores dirigidos hasta inhibidores de la tirosina quinasa de Bruton y estrategias de remielinización, pasando por innovadores procesos celulares y génicos.
Autoren
- Tanja Schliebe
Publikation
- InFo NEUROLOGIE & PSYCHIATRIE
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