En el tratamiento de la obesidad predominan, con razón, los criterios de valoración cardiometabólicos. Sin embargo, la dimensión psicológica no es un aspecto secundario: la depresión, los trastornos de la conducta alimentaria y un estigma internalizado relacionado con el peso —que a menudo se pasa por alto— influyen, al menos en igual medida, en la carga de la enfermedad, el éxito del tratamiento y la calidad de vida. Estas tres áreas están estrechamente interrelacionadas entre sí y con la alimentación y, contrariamente a lo que en ocasiones se cree, pueden abordarse mediante medidas basadas en la evidencia.
Publikation
- Ernährung/Adipositas-Special
Temas relacionados
También podría interesarte
- Epidermólisis bullosa
Fomento de la cicatrización de heridas mediante terapias génicas y extracto de corteza de abedul
- De la identificación de riesgos a la intervención antiinflamatoria
La inflamación como objetivo terapéutico independiente
- Investigación sobre la psoriasis: ¿qué proyectos hay en fase de desarrollo?
Inhibidores orales de TYK altamente selectivos en fase III
- Cardiometabolismo
Retatrutid y el programa TRIUMPH: el agonista triple en marcha
- Retinoblastoma pediátrico
El entorno tumoral y las terapias modernas para la conservación del ojo
- Adherencia y gestión en el asma y la EPOC
Mejor escuchar al farmacéutico
- Actualización de «Fokus» 2026
Ecocardiografía en cardio-oncología
- Actividad física con EII