Para diagnosticar una glomerulopatía C3 (C3G) y diferenciarla de otras glomerulopatías membranoproliferativas, además de determinar la concentración de la proteína C3 del complemento en sangre, es necesaria una biopsia renal. Mediante el examen con microscopio electrónico y la inmunofluorescencia se pueden identificar los depósitos de complemento. En ensayos clínicos se ha demostrado que los inhibidores del complemento ofrecen un gran potencial terapéutico. En este sentido, cabe destacar especialmente el iptacopán y el pegcetacopán; ambos inhibidores del complemento han obtenido este año, también en Suiza, una ampliación de la indicación para la C3G.
Autoren
- Mirjam Peter, M.Sc.
Publikation
- HAUSARZT PRAXIS
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